En un 2020 que estuvo marcado por la pandemia por el coronavirus, Mendoza no dejó de tener casos policiales que acapararon la atención a nivel local y nacional. Si bien hubo un precipitado descenso del delito en medio de la cuarentena dura, el balance del año deja la sensación de que los hechos violentos no fueron menores.
En la previa del fin de año, el asesinato de Florencia Agustina Romano (14) provocó un profundo dolor en la sociedad mendocina y la bronca desembocó en incidentes, con la Casa de Gobierno y la Legislatura en llamas, hacia el final de lo que había sido un reclamo legítimo de justicia en el que participaron miles de manifestantes.
Meses atrás otros crímenes contra mujeres también conmocionaron a la provincia: Dora Hidalgo fue asesinada y arrojada a un pozo; mientras que Emma Carolina Zapata (70) y sus nietas, Aldana González (16) y Sheila Ares (10), murieron producto de un incendio intencional que estuvo atravesado por la violencia de género.
En el medio, el homicidio del empresario Diego Aliaga (51) dejó una impactante investigación, con una atrapante trama de negocios, amistad y poder que dejó a una familia completa en la cárcel.
Por último, la inseguridad también dejó víctimas fatales: los casos del peluquero Marcelo Ahíto Paredes (19) y el ex futbolista Diego Leonardo Mosca (42), ejecutados por delincuentes en sendos asaltos, indignaron a la sociedad.
1- Florencia Romano, el error del 911 y una provincia en llamas
Hace casi tres semanas que Florencia Romano estuvo por última vez junto a su familia. El sábado 12 de este mes, salió de su casa acompañada por su madre y fue a tomar un colectivo hacia Maipú.
La adolescente le dijo a su progenitora que iba a la casas de una compañera del colegio, pero su destino era otro. Había quedado en reunirse con un Pablo Ramón Arancibia (33), quien a fines de noviembre la había contactado por la red social Instagram.
Tras ganarse su confianza, el hombre la invitó a pasar la tarde en su casa del callejón Berra, a metros de Padre Vázquez, en Gutiérrez. Después de llegar a ese lugar, nada más se supo sobre la adolescente.
Al día siguiente su familia denunció su desaparición y se inició una desesperante búsqueda que tuvo en vilo a la provincia a lo largo de cuatro días.

En el medio, los detectives del caso detuvieron a Arancibia junto a su pareja, Micaela Estefanía Méndez, -quien luego sería liberada y sobreseída-, tras detectar a través de chats y la información de la SUBE de la menor que había estado en su casa antes de dejar de ser vista.
Tras la detención de ambos, se rastrilló la casa del sospechoso y las inmediaciones con perros de la Escuela Canina de Adiestramiento Mendoza (Escam), especializados en la localización de restos humanos.
Pero fue el jueves 17 cuando un testigo se presentó ante la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, quien lidera el caso, y confesó haber llevado a Arancibia a tirar el “cadáver de un perro”, según le había asegurado el propio acusado.
Ante eso, la búsqueda se trasladó hacia calle Alsina, en el distrito de Luzuriaga. Casi al mismo tiempo que los canes inspeccionaban el lugar, el trabajador de un frigorífico de la zona halló un bulto envuelto en mantas y una cortina de baño en el interior de una acequia.

Minutos después, se constató que se trataba del cuerpo de Florencia Romano, el cual tenía un corte en el cuello, fractura nasal y de cráneo. Mientras que también se detectaron lesiones post mortem: parte del cuerpo estaba calcinado y presentaba fracturas, las cuales habían sido producidas en un intento desesperado de deshacerse de los restos.
La hipótesis principal sostiene que la adolescente se defendió de un ataque sexual. Incluso, Arancibia presentaba rasguños en su cuerpo y lesiones en los nudillos.
El día del hallazgo, se reveló que hubo un llamado que ingresó a la línea de emergencias 911, el mismo día que Florencia desapareció. En el mismo, un hombre denunciaba una situación de violencia de género en el interior de la casa de Arancibia.

Sin embargo, la operadora del Centro Estratégico de Operaciones (CEO) que recepcionó la comunicación no le dio curso. La situación provocó un fuerte revuelo y la auxiliar Soledad Herrera fue apartada de su cargo.
Pero no sólo se le inició una investigación administrativa por parte de la Inspección General de Seguridad (IGS), sino que días después la Justicia la imputó por abandono de persona en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionario público en contexto de violencia de género institucional.
En tanto, al día siguiente del hallazgo del cadáver de Florencia, una manifestación colmó las calles en pedido de Justicia. Gran parte de la movilización transcurrió con normalidad, pero antes de desconcentrarse grupos radicales atacaron oficinas de la Casa de Gobierno y la Legislatura, produciendo más de 50 millones de pesos en daños al patrimonio provincial.
2- El secuestro fatal del empresario Diego Aliaga
Fue el martes 28 de julio cuando el ex despachante de aduana Diego Aliaga se dirigió hasta una casa de Rodeo de la Cruz, en Guaymallén, donde tenía pensado reunirse con su socio y amigo Diego Alejandro Barrera (50). En ese domicilio, ubicado en calle Bandera de los Andes, tenían pensado abrir una clínica de rehabilitación para personas con discapacidad.
Después de esa reunión, Aliaga jamás volvió a ser visto con vida. Al día siguiente, tras no poder comunicarse con él, su hermano decidió radicar la denuncia de paradero. Casi al mismo tiempo, recibió un llamado a su celular en el que una voz masculina le aseguró: “Dejá de mover el avispero y anda juntando el palo verde. Ya te vamos a volver a llamar”.
Por ese motivo el caso, que fue revelado por El Sol, comenzó a ser investigado como un secuestro extorsivo por parte de la Justicia federal.

A los pocos días, el lunes 4 de agosto, Barrera fue capturado como principal sospechoso de la desaparición en su casa del barrio privado Dalvian. El hombre cayó junto a su mujer, Bibiana Sacolle (46), y los hijos de ella, Lucas (26) y Gastón Curi (28).
Tras las detenciones, se esperaba poder avanzar rápidamente sobre el paradero de Aliaga, pero no fue así. La búsqueda continuó durante más de un mes y recién el jueves 10 de setiembre el cadáver del empresario fue hallado en un descampado, entre las localidades de Costa de Araujo y Gustavo André, Lavalle.
Los sabuesos llegaron hasta ese lugar tras varias horas de rastrillaje, gracias a datos precisos obtenidos a través de la pesquisa y a través de los movimientos que realizaron sospechosos del caso, que quedaron registrados en sus celulares.

Tras el hallazgo, la causa sumó un quinto detenido: Washington Yamil Rosales, chofer de la empresa de la familia detenida, quien habría sido clave para el traslado de los restos de Aliaga hacia Lavalle.
Los cinco detenidos quedaron procesados una batería de delitos que prevé como única pena la perpetua: secuestro coactivo agravado por la participación de tres o más personas en concurso real con secuestro extorsivo seguido de muerte (también agravado por la participación de tres o más personas) en concurso ideal con homicidio agravado con el concurso premeditado de dos o más personas, alevosía, criminis causa y también robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda.
3- Tres muertes por un incendio motivado por la violencia contra la mujer
Emma Zapata, su nieta Aldana y su bisnieta Sheila, estaban durmiendo la madrugada del lunes 19 de octubre cuando un incendio se inició en el frente de su casa de calle Moyano, en Pedro Molina, Guaymallén.
Pese a que vecinos advirtieron la presencia de las llamas y se logró extinguirlas antes de que llegaran a sus habitaciones, cuando bomberos ingresaron al lugar encontraron a la mujer y las dos niñas sin vida. Habían muerto intoxicadas por el monóxido de carbono, al inhalar el humo mientras descansaban.
Tras la tragedia, los peritos del Cuartel Central de Bomberos detectaron una serie de indicios que marcaban que el fuego pudo haberse iniciado de manera intencional. Justamente, el fuego se había iniciado en un sector donde están ubicados dos ventanales que dan a la calle.

Por ese motivo, se revisaron las cámaras de seguridad de la zona y se observó a una hombre caminando por las cercanías, en los instantes previos al inicio del siniestro y luego de que se desataran las llamas.
Al identificarlo, se constató que se trataba de un conocido de la familia: Julio Esteban Villaruel (54), quien había sido pareja de la madre de una de las menores que fallecieron en el hecho.

Con esas y otras pruebas, el sospechoso fue capturado el miércoles 28 de octubre y la fiscal Andrea Lazo lo imputó por tres hechos de homicidio agravado por haber sido cometido con un medio idóneo para crear un peligro común en concurso ideal con homicidio agravado por haber sido cometido con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que ha mantenido una relación de pareja.
Bajo esa calificación, Villaruel arriesga como única pena la perpetua, en caso de que llegue al juicio oral y público. Desde comienzos de noviembre se encuentra con prisión preventiva.
4- Un peluquero y un ex futbolista, asesinados por la inseguridad
Dos crímenes perpetrados en asaltos ocurridos en Ciudad sacudieron a la población. A comienzos de año, la víctima fue Marcelo Ahito Paredes, de 19 años, quien fue ultimado mientras trabajaba en su peluquería de La Favorita. Mientras que a fines de este 2020, el ex futbolista Diego Mosca fue blanco de un delincuente que le quitó la vida, a pocas cuadras del centro.
El primero de los hechos ocurrió la noche del viernes 21 de febrero. Eran las 23 y Ahito estaba terminando de trabajar en su barbería de calle 3, en el citado complejo de barrios del oeste de Capital.
Mientras le cortaba el pelo a un último cliente, tres sujetos encapuchados irrumpieron en el local y amenazaron con un arma de fuego a Paredes. Acto seguido le dieron varios cachazos en la cabeza para amedrentarlo, pero el joven ofreció resistencia y le propinaron un balazo en el pecho.

Acto seguido, los delincuentes huyeron con el celular de la víctima y otras pertenencias de valor, a bordo de un Renault Megane que los esperaba en la vía pública, sostiene la reconstrucción del caso.
En tanto, Ahito permaneció internado en el Hospital Lagomaggiore a lo largo de seis días, hasta que falleció el jueves 27 de ese mes.
El caso provocó una profunda indignación entre los vecinos de La Favorita, ya que se trataba de un joven muy querido en la zona. Por ese motivo, se realizaron numerosas marchas en pedido de justicia.

Con el paso de las semanas, en pleno comienzo de la cuarentena, comenzaron a caer los presuntos autores del asalto letal: Eduardo Emanuel Tobares (24), Alex Damián Barraquero (20), Gustavo Rojas Zúñiga (30) y Kevin González (30).
Pero sus detenciones se volvieron difíciles de mantener para el fiscal de Homicidios Carlos Torres. Así, a González y Barraquero no se les dictó la prisión preventiva por falta de pruebas y Tobares quedó en libertad al pagar una fianza, después de que la Justicia le otorgó el cese de la medida de coerción.
De ese modo, la causa tiene sólo a Rojas Zúñiga detenido y con pruebas que lo comprometen.
Por su parte, la noche del 22 de noviembre, alrededor de las 22.15, Diego Mosca se encontraba esperando el colectivo en una parada de calle Rioja, casi esquina Brasil, a pocas cuadras del Casino de Mendoza.

Sorpresivamente, el ex futbolista fue abordado por un sujeto armado, con intenciones de robo. Mosca se resistió al asalto y el malviviente le propinó dos balazos de 9 milímetros en la zona del tórax. A las pocas horas, murió en el Hospital Central.
En la escena encontraron un barbijo y una gorra, las cuales pertenecían al autor del asalto. Ambas prendas fueron examinadas y se halló material genético que pertenecía a Roberto Francisco Cata Cataldo, de 44 años.
El sospechoso, con antecedentes por homicidio, drogas y robo, fue capturado el miércoles 25 de ese mes. La fiscal de Homicidios Andrea Lazo lo imputó por homicidio criminis causa, por lo que arriesga como única pena la prisión perpetua.
5- Dora Hidalgo y el pozo de 100 metros que no pudo ocultar un femicidio
El 31 de agosto de este año, Dora Hidalgo salió de su casa del predio Luna India, en Coquimbito, donde llevaba trabajando 12 años realizando diferentes tareas.
El lugar, en el cual funciona un salón de fiestas, pertenece al presidente del Club Godoy Cruz Antonio Tomba, José Pepe Manzur. Justamente, la mujer tenía que alimentar a los ovejeros alemanes del dirigente tombino esa noche.
Dora dejó su celular, documentación y demás pertenencias en su domicilio, ya que sólo tenía que caminar algunos metros y regresar a los pocos minutos. Pero jamás volvió.

Sus hijos, que residían en una vivienda colindante, encontraron su casa vacía, con la puerta abierta. A su madre la buscaron por todo el predio, pero no había rastros de ella.
Su paradero fue denunciado y se rastrilló con policías el terreno de Luna India, también las inmediaciones y hasta sus familiares revisaron cada hospital del Gran Mendoza.
El viernes 4 de setiembre, un rastro de sangre fue hallado en el ingreso a un pozo de agua. Ingresar al lugar fue difícil y demandó varias horas de trabajo, ya que tiene una profundidad de 100 metros, pero al día siguiente se logró hallar el cuerpo de la mujer.

Los investigadores tenían claro que la mujer había sido asesinada y la mira quedó puesta en sus compañeros de trabajo. Más precisamente, en tres hombres que tenían la llave de acceso al pozo donde encontraron los restos.
Las pruebas condujeron a José Daniel Moreira, quien había tenido conflictos laborales con la mujer y había trabajado la noche que desapareció. El sospechoso fue detenido e imputado por el femicidio de la mujer.
– Bonus: la condena del Rengo, el travesticidio de Melody y los conflictos en la triple frontera
Por fuera de los hechos más relevantes, quedan algunos casos que también fueron relevantes en el ámbito policial y judicial local.
La condena del ex jefe de la barra brava de Godoy Cruz Daniel el Rengo Aguilera fue, quizás, la sentencia más importante del año para la provincia.
Es que se trata de la primera vez que el conocido personaje del hampa del barrio La Gloria fue hallado culpable por venta de drogas, delito por el que venía siendo sindicado desde hace años.
Fue el 29 de julio cuando el tribunal integrado por María Paula Marisi, Héctor Cortes y Roberto Naciff le impuso una pena de 12 años de prisión.

La investigación en su contra se desarrolló a lo largo de tres años, teniendo su punto de partida en 2017 con múltiples allanamientos que se desarrollaron en diferentes puntos del Gran Mendoza.
Las pruebas demostraron que Aguilera desde la cárcel daba las órdenes para comercializar estupefacientes en algunos barrios del oeste de Godoy Cruz y en la zona conocida como la triple frontera, entre esa comuna, Luján y Maipú.
En el juicio también fueron condenados dos integrantes de la hinchada del Tomba, Cristian Oliva y Marcelo el Colo Ruiz, de 35 y 31 años, quienes recibieron penas de 8 años.

Mientras que a los penitenciarios Rodrigo Lizardo y Rodrigo Martín Barrios, los sentenciaron a dos años de prisión en suspenso.
Mendoza también fue escenario de uno de los travesticidios que ocurrieron durante este año en el país. La víctima fue Melody Barrera, de 27 años, quien fue acribillada de seis balazos la madrugada del sábado 29 de agosto en calle Correa Saá y Costanera, en Guaymallén.
A pocos metros, la joven residía durante los fines de semanas, en un complejo de departamentos donde ejercía el trabajo sexual.
Parte del hecho de sangre fue captado por una cámara de seguridad de ese sector, que registró puntualmente el Volkswagen Bora en el que se movilizaba el autor del ataque.

De esa forma se logró identificar al propietario del rodado como Darío Jesús Cháves Rubio (31), un policía de la Comisaría 34ª del barrio Bancario.
El efectivo también quedó comprometido por un testigo, a quien le habría dicho la frase “voy a ir a buscar el arma y cagar a tiros al travesti”, justo antes de que Melody fue asesinada.
Cháves Rubio fue capturado e imputado por homicidio agravado por el odio de la expresión de género en concurso ideal con homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con violación al artículo 205 del Código Penal, es decir, por quebrantar la cuarentena.

Por último, los diversos enfrentamientos entre bandas que se disputan la venta de drogas al menudeo en la zona de la triple frontera entre Godoy Cruz, Luján y Maipú, mantuvieron en vilo a las autoridades locales en diferentes momentos del año y hubo varias víctimas fatales.
El primero de esos hechos de sangre se registró el domingo 19 de enero, cuando sujetos ultimaron de varios balazos a Carlos Matías Guajardo Ceballos (29), en la entrada de su casa del barrio Nueva Generación.
El joven estaba sindicado por detectives que trabajan la zona con líder de una gavilla dedicada al narcomenudeo, que ya había protagonizado fuertes disputas armadas en el pasado.

En la causa fueron detenidos Diego Javier Silva Miyicay, quien se encuentra imputado por otro crimen en el barrio La Gloria, y Samuel Sosa Dalmau, otro presunto cabecilla narco de la barriada.
Al mes siguiente, la violencia se trasladó al asentamiento Néstor Kirchner, donde durante un tiroteo entre bandas fue asesinado un inocente: Agustín Exequiel Nino Galdamez, de 15 años.
Al parecer, el adolescente quedó en medio del cruce de balas y fue alcanzado por un proyectil que le impactó en el abdomen, provocándole la muerte a los pocos minutos en el Hospital Paroissien.

La muerte de Nino provocó la furia de los vecinos de la villa de emergencias, que prendieron fuego la casa de los presuntos autores, tanto en el lugar como en el barrio Pablo VI.
Por el crimen fueron detenidos Brandon Emanuel Álvarez Valdivia (21) y Carlos Marcial Ávila Blanco (46). El día anterior, el hijo de este último, Lucas Matías (26), había sido detenido en el Néstor Kirchner otros tres sujetos con tres armas de fuego, varios porros y dinero de dudosa procedencia.
El 1 de Mayo, el asentamiento volvió a ser escenario de otro asesinato. En esta ocasión la víctima fue David Lucas Aguirre Oros, de 21 años, a quien le dieron un balazo letal en el pecho.
De acuerdo con la investigación, la víctima había ido a vender droga a la villa y fue agredido por un integrante de una de las bandas que domina ese territorio.
A los pocos días, Sebastián Castillo, alias el Gordo Seba, fue capturado como principal sospechoso. El sospechoso está sindicado por los investigadores como miembro de la banda de los Paperos, dedicada a la venta de estupefacientes en el complejo.

El último de los hechos violentos que sacudió la triple frontera fue el asesinato de Macarena Lourdes Berdejo (27), quien fue ultimada de un disparo en la cabeza el miércoles 23 de setiembre, cuando estaba dentro de su casa del barrio Tres Estrellas.
Cuando médicos la asistieron en un hospital, a la joven madre de dos hijos le encontraron 79 cigarrillos de marihuana, repartidos en dos bolsas, lo que le dio fuerza a la hipótesis narco.

El ataque letal contra Berdejo ocurrió en medio de diversos enfrentamientos que se estaban registrando entre bandas de la zona por aquellos días. Ese mes, más de una decena de hechos delictivos se habían registrado en las barriadas aledañas.
Por el caso sólo fue capturado un menor de 16 años, familiar del conocido narcotraficante y homicida mendocino Marcelo Casca Tello, quien cumple una condena en Santiago del Estero.
