Luego de que el gobernador Alfredo Cornejo confirmara que era inminente el inicio de la obra de repavimentación de la Ruta 22 (ex Acceso Este) en el tramo que corresponde al departamento de Maipú, entre la Variante Palmira y Arturo González, este lunes, comenzó formalmente la obra.

Si bien no hubo movimiento de suelos ni la presencia de máquinas sobre la calzada, las empresas ya se ubicaron en los campamentos de obra y en los próximos días se comenzarán a ver los trabajos que se extenderán por 12 meses.

“La obra ya inició de manera formal. En los próximos días la gente que circula por la zona comenzará a ver los trabajos”, afirmaron desde la Subsecretaría de Infraestructura que conduce Marité Baduí.

La obra

En el tramo que va desde entre Variante Palmira y Arturo Gonzalez los trabajos se repartirán entre dos firmas: Electromecánicas del Oeste S.A. (Ceosa) y José Cartellone Construcciones Civiles S.A., en línea con el esquema de licitación que impedía la adjudicación total a un solo oferente.

El proyecto contempla la intervención de 18,8 kilómetros y la reconfiguración de 10 intersecciones estratégicas mediante la construcción de 17 rotondas y distribuidores viales.

Los puntos alcanzados incluyen cruces sobre Ruta 50 y arterias clave como Serpa, Don Bosco, Maza, Cervantes, Ruta 31–Los Álamos, Medina, Ruta 33–Las Margaritas, San Pedro y Lamadrid. Además de la readecuación geométrica, se prevé la renovación completa de la carpeta asfáltica, nueva señalización y la modernización de sistemas de contención lateral.

La obra fue dividida en dos tramos para favorecer la competencia y acelerar los plazos de ejecución, estimados en 12 meses. El sector comprendido entre Cervantes y Arturo González, de 8,76 kilómetros, quedará en manos de Cartellone, mientras que el tramo más extenso, de 10,04 kilómetros entre la variante Palmira (Lamadrid) y Cervantes, será ejecutado por Ceosa. Según fuentes oficiales, la traza ya se encuentra liberada, lo que permitiría un inicio inmediato sin interferencias.

En términos presupuestarios, ambas adjudicaciones registraron ofertas por debajo de las estimaciones oficiales. Cartellone presentó una propuesta de $19.801 millones frente a un presupuesto de $26.931 millones, lo que implica una reducción del 26,48%.

En tanto, Ceosa cotizó $28.721 millones sobre un cálculo inicial de $30.926 millones, con una baja cercana al 7%. La licitación incluyó a otras nueve uniones transitorias y empresas del sector, en un proceso competitivo que derivó en una reducción significativa de los costos previstos por el Ejecutivo.