El sospechoso quedó a disposición de la Justicia.

El hombre de 44 años que fue hallado gravemente herido el sábado en una casa de Guaymallén continuaba este lunes internado, “inconsciente” y sin haber podido declarar, en una causa que sumó en las últimas horas un giro clave: su esposo fue imputado por tentativa de homicidio agravado por el vínculo y continuará detenido.

La víctima, David Alejandro Sardi, permanecía en el Hospital El Carmen desde el sábado durante la siesta, cuando fue encontrada con múltiples heridas punzocortantes y golpes en distintas partes del cuerpo. Su estado, detallaron fuentes del caso, era “delicado” y no había podido aportar su versión sobre lo ocurrido dentro de la propiedad de calle Mathus Hoyos al 1800, donde se desató el violento episodio revelado por El Sol.

La instrucción, a cargo de la fiscal de Homicidios Florencia Díaz Peralta, avanzó este lunes con la imputación de Armando Manuel Pérez, de 66 años, pareja de la víctima.

Además, se incorporaron informes que indican que el acusado comprendía la criminalidad de sus actos al momento del hecho, un elemento que fue determinante para que continúe privado de la libertad mientras se profundizan las medidas.

El caso salió a la luz el sábado a las 13.20, cuando el propio Pérez llamó al 911. Su relato, que fue analizado con cautela, describió una secuencia fragmentada: aseguró que la madrugada del jueves mantuvo una fuerte discusión con Sardi y que, tras ese episodio, decidió encerrarse en una habitación del domicilio, donde permaneció aislado durante casi tres días.

Recién al salir, siempre según su versión, se encontró con un escenario caótico. La vivienda estaba completamente revuelta, con objetos dañados, y en un dormitorio del subsuelo halló a su esposo desnudo, tendido sobre una cama y con heridas de arma blanca. Fue entonces cuando pidió ayuda. Agregó que lo había escuchado “romper vasos”.

Sin embargo, lo que encontraron los primeros policías que llegaron a la escena reforzó más las dudas que las certezas. Había manchas de sangre en distintos sectores -paredes y pisos-, signos de violencia y un desorden generalizado que daba cuenta de una pelea de gran intensidad.

La víctima fue trasladada de urgencia antes de las 14 al Hospital El Carmen, mientras el lugar quedaba preservado por orden del Ministerio Público para el trabajo de Policía Científica. En el nosocomio determinaron que presentaba herida de arma blanca en cráneo -zona occipital-, lesiones cortantes en zona de glúteo y piernas, luxación del dedo anular izquierdo y traumatismos varios en diversas partes del cuerpo.

Con el paso de las horas, la causa fue tomando forma como una tentativa de homicidio. Los pesquisas comenzaron a reconstruir la dinámica de la relación y detectaron antecedentes de conflictos entre ambos, algunos de larga data, que incluso habían requerido intervención policial años atrás.

En ese contexto, la versión de Pérez, quien sostuvo que permaneció encerrado mientras todo ocurría, quedó bajo análisis. Los pesquisas buscaban determinar si el ataque se produjo durante la discusión inicial del jueves o si la secuencia de violencia se extendió durante algunas horas, en una escena que no estaba del todo descifrada.