access_time 18:10
|
29 de julio de 2020
|
|
Justicia federal

Condenaron al Rengo a 12 años por liderar una banda narco desde el penal

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/15960591688701%20IMG_2823-1.jpg
Por videoconferencia: Daniel Aguilera escuchó el fallo con su amigo, Marcelo Ruiz.

El ex jefe de la barra del Tomba fue hallado culpable en el proceso federal. Otros dos barras que respondían a él recibieron 8 años. También condenaron a dos penitenciarios.

“Nunca vendí drogas ni mandé a vender”, declaró Daniel el Rengo Aguilera la semana pasada en una de las últimas audiencias del juicio oral federal que lo tuvo como uno de los protagonistas principales junto con otros dos cómplices y un par de penitenciarios “amigos”.

El ex jefe de la barra del Tomba intentó desligarse de la dura calificación que lo mandó el banquillo de los acusados hace casi tres años, cuando se desarrollaron allanamientos masivos en diversos sectores del Gran Mendoza, pero no consiguió despegarse de ser el líder de una banda narco mientras pasaba sus días en la cárcel.

Lo cierto es que su versión no alcanzó para que el tribunal integrado por María Paula Marisi, Héctor Cortes y Roberto Naciff lo absolviera, y terminó condenado este miércoles a la pena de 12 años de encierro, a sus 38 años.

Tampoco hicieron lugar al cuestionamiento que hicieron las defensas de la investigación, principalmente, contra las escuchas telefónicas.

Además, al jefe narco se le impuso una multa de 425.000 pesos y se ordenó el decomiso de autos y motocicletas que fueron secuestrados en los allanamientos. 

Esta es la tercera sentencia condenatoria en contra del Rengo: en abril del 2013 fue sentenciado a dos años y medio de prisión por abuso de armas contra dos hombres en Luján –había llegado a juicio por tentativa de homicidio– y en junio del 2017, a seis meses de encierro efectivo por lesiones leves dolosas y amenazas contra su ex pareja.

Cristian Oliva y Marcelo el Colo Ruiz, de 35 y 31 años, respectivamente, también integrantes de la hinchada de Godoy Cruz, fueron hallados culpables después de los alegatos de la fiscal María Gloria André y las defensas: recibieron 8 años de cárcel y multas de 200 mil pesos. 

Los dos guardiacárceles, Rodrigo Lizardo y Rodrigo Martín Barrios, también fueron sentenciados.

Estaban sospechados de mantener contactos con Aguilera en el interior de la cárcel de Boulogne Sur Mer para facilitarles teléfonos celulares y así coordinar las maniobras delictivas en su celda; y recibieron dos años de prisión en suspenso y el doble de inhabilitación especial para ejercer cargos por incumplimiento de los deberes de funcionario público, tal como había solicitado la fiscal André.

En setiembre del 2017

La investigación que desarrolló la Gendarmería se basó, principalmente, en escuchas telefónicas. Se inició “espiando” a un hermano de Aguilera –Diego, conocido como el Asesino, quien actualmente tiene pedido de captura también por una megacausa narco–, tras una denuncia anónima que sostenía que el Rengo Aguilera daba órdenes para la venta de estupefacientes.

Así supieron que el Rengo, quien cumplía su pena por maltrato contra la madre de sus hijos, se comunicaba por teléfono y les daba órdenes a dos amigos de la hinchada, Oliva y el Colo Ruiz, para comercializar drogas en algunos barrios del oeste de Godoy Cruz y en la zona conocida como la triple frontera, entre esa comuna, Luján y Maipú.

Una de las pruebas más importantes del proceso fue la declaración de un suboficial de la Gendarmería, Feliciano Soto, quien expresó que Aguilera daba las órdenes para encaminar la venta de drogas mientras se encontraba en la celda 15 del pabellón 9B.

De las escuchas se desprendió que hablaban de “‘mandar una de 100’, ‘una de 200’, ‘una de 500’, ‘una negra’, ‘una potente’, entre otras”, explicó el gendarme, siempre refiriéndose a la droga.

Con las pruebas incorporadas en la causa, y cuando le faltaban 10 días para salir de la cárcel, personal de la Gendarmería realizó una serie de allanamientos en domicilios del Gran Mendoza.

También en la celda que ocupaba el Rengo. En la cárcel le encontraron una importante cantidad de teléfonos celulares y chips para las comunicaciones.

Al mismo tiempo, el Colo Ruiz y Oliva también terminaron reducidos en las casas donde se encontraban, en los barrios Ruiseñor y Antártida.

El resultado de las medidas permitió conocer que incautaron un kilo de cocaína, marihuana, armas, dólares, euros y pesos ($470.000), 36 celulares y 8 chips.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.