Sergio Daniel Castillo y Jésica "Yeca" Jerez. El hombre fue detenido el jueves y la mujer en diciembre.

Una joven embarazada muerta de un balazo en la cabeza: el plomo era para su novio. Intentos de asesinato con heridos. Amenazas agravadas por el uso de armas de fuego. Hechos de inseguridad. Balaceras interminables. Usurpaciones e incendios para ganar esas propiedades. Todos los hechos en medio de una guerra de bandas por el control de la territorialidad de la zona, el popular distrito El Algarrobal de Las Heras.

El Clan Castillo con sus soldaditos, por un lado, y los Jerez y sus pichones, con una mujer sospechada en el comercio de estupefacientes en pequeñas cantidades conocida como la Yeca al frente de las “batallas”, por el otro. Los constantes enfrentamientos fueron trágicos para algunas familias. Fueron tres meses “interminables”.

Los pesquisas policiales de la Dirección de Investigaciones y judiciales a través de la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos trabajaron todos los hechos acumulados ocurridos entre el 15 de diciembre del año pasado y este 17 de marzo y parte de los resultados se conocieron el jueves por la mañana con una batería de 36 allanamientos en esa y otras jurisdicciones, sitiando algunos barrios.

Las medidas permitieron la captura de 16 sospechosos de haber protagonizado de los hechos y el secuestro de vehículos, armas, municiones y drogas fraccionadas para su venta en “quiosquitos”.  

El Sol accedió al detalle de los casos que provocaron la caída el jueves de los principales sospechosos de actuar en los ataques desde el sector de los Castillo. Se trata de Sergio Daniel Castillo Villegas (50) y un joven identificado como Nicolás Nahuel Gil Páez (24), conocido con los alias de Peluche o Tuerto y ambos fueron apresados los barrios Portal del Algarrobal y Centorbi, respectivamente.

Fuentes de esas barriadas relataron a este diario que estos personajes solían moverse con Jesús Zamora, la pareja de la joven embarazada Rocío Fabiana Flores (21), asesinada la noche del lunes 19 de febrero.

Justamente, por ese homicidio fue detenido como autor de los disparos Leonardo Alexander León, conocido como “Leo Estrella”, un joven que era pareja de la hija de Yésica “Yeca” Jerez, la mujer nacida el 22 de diciembre de 1986 que era sindicada como líder de una de las facciones.

Minutos después del tiroteo contra Zamora, que terminó con la vida de su pareja, Leo Estrella continuó su camino al frente de una moto para terminar de cerrar el “plan criminal” con un sujeto conocido como “Porteñito” y tiroteó 15 veces la casa de Sergio Daniel Castillo Villegas en la manzana W del barrio Centorbi, mientras el señalado jefe de banda viajaba en auto hacia el departamento de San Martín con su mujer, Patricia Mabel González Serrano, también detenida durante los allanamientos del jueves.

Yeca Jerez, detenida por tema de drogas en diciembre, declaró como testigo en algunas de las causas que instruye Ríos. La mujer de 37 años comenzó a perder el poder sobre los jóvenes que respondían a ella luego de su captura y ese momento fue aprovechado por el Clan Castillo para tomar el control del territorio, agrega la información de este diario. Lo que aportó sirvió —en parte— para encaminar algunas de las instrucciones e identificar a los malvivientes señalados en el otro bando.

Todos los hechos y los sospechosos

El 15 de diciembre a la 1.30 se produjo un tiroteo que terminó con un joven de 17 años (cumple la mayoría de edad el 13 de setiembre de este año) herido de un balazo en la espalda. De la instrucción se desprende que el ataque ocurrió sobre calle Hungría al 2220 y que cuatro hombres que se movilizaban en dos motos -una Bajaj Rouser blanca y otra celeste-, uno de ellos identificado como Nicolás Nahuel Gil Paez, conocido en la zona como Peluche o Tuerto y el otro como Franco, comenzaron a disparar contra un grupo de jóvenes, entre los que se encontraban dos hijos menores de la Yeca.

Minutos después, los disparos continuaron. Llegó a la escena un vehículo marca Peugeot 308 al mando de Sergio Castillo Villegas y descendieron dos menores armados, uno de ellos de 16 años y conocido como Gringuito o Pelo Duro (hermano de Nicolás Nahuel Gil Páez), quienes no tuvieron piedad. Continuaron disparando contra los hijos de la Yeca y un amigo de ellos y en ese momento llegó a la zona otro vehículo que era manejado por Carlos Omar Giacri Puscama y que era acompañado por Daniel Ismael Ruarte, llamado Chulo por sus íntimos, se desprende de la causa.

También accionaron las armas de fuego que portaban y el Gringuito hirió a uno de los jóvenes, el menor oriundo del barrio Unión y Progreso. Los testigos describieron que Castillo Videla daba las órdenes pasó por el frente del domicilio y disparó al aire frente a los vecinos. Una vez que se retiraron, la propia Yeca trasladó al lesionado hasta la guardia del Hospital Carrillo, donde fue atendido y luego derivado al Lagomaggiore por herida de arma de fuego en el tórax con orificio de entrada sin salida. Días después, la mujer quedó detenida como sospechosa de comercialización de drogas.

Por esta causa, Castillo Videla, el Tuerto y Giacri Puscama (en un domicilio de calle Sobremonte de Dorrego, en Guaymallén), quedaron detenidos y otros no fueron hallados en sus casas durante las medidas del jueves, por lo que quedaron con pedido de captura.

Castillo Villegas y su pareja, Patricia Mabel González, también fueron imputados por una causa de amenazas junto con un familiar, Enzo Quiroga Castillo. El 2 de febrero, un hombre domiciliado en calle Las Rosas de El Algarrobal denunció que los citados llegaron y, a través de una columna sin encofrar de una pared divisoria con un lote colindante, le dijeron: “No jodás más, si seguís denunciando te vamos a pegar un tiro”.

Al otro día, se produjo otro hecho con un herido y que tuvo como protagonista al Tuerto Gil Páez. A las 23.30 de esa jornada, este joven de 24 años se presentó en un domicilio de calle Pilcomayo (en la manzana O) y le manifestó a un hombre identificado como Carlos Alberto Mendoza: “Te voy a quemar la casa” y “te vamos a quitar la casa”.

A los pocos segundos, llegaron al lugar Maximiliano Francisco Gil Dutra (de 45 y conocido como Chupa) y el Gringuito con un rifle en sus manos. Apuntó contra el pecho de la víctima y accionó el gatillo pero el proyectil no salió. Luego lo hizo otras tres veces y uno de los plomos hirió al hombre. Por este hecho de sangre, el Tuerto y Gil Dutra fueron acusados.

Minutos después se produjo otro hecho con los mismos y otros protagonistas en el mismo barrio, en una vivienda de la misma manzana, la O. De la investigación judicial y policial surge que el Tuerto, su hermano Gringuito, el Chupa Gil Dutra, Leandro Alexis Jorquera (33), Mariela Roxana Páez (40), Gianina Yasmín González Ochoa (23) y una adolescente de 16 años, le dijeron a una mujer llamada Valeria Noemí Páez, domiciliada en la casa 17: “La casa está ganada, si te quedás te voy a quemar la casa con vos y tus hijas adentro”, “ahora no vas a entrar” y “te vas a tener que ir del barrio”, tal como declaró la víctima en sede judicial.

Por su parte, el Gringuito añadió: “Te vas a tener que ir, Valeria hija de puta, puta de mierda vas a tener que dejar tu casa hija de puta”, impidiéndole ingresar a la propiedad, donde se encontraba sus tres hijas, todas menores de edad y a quienes les impedían salir. A los pocos segundos, el Gringuito y su hermano el Tuerto prendieron fuego una cortina de la habitación de la mujer y quemaron el colchón donde dormía.

Por ese hecho quedaron detenidos y fueron imputados el Tuerto, Gringuito, Gil Dutra, Jorquera, Mariana Páez y Gianina González.

La historia contra la mujer y su vivienda, la 17 de la manzana O, tuvo un segundo capítulo dos días después, durante el mediodía del lunes 5 de febrero: el Tuerto con dos armas de fuego y  Gianina González se presentaron y le dijeron a Jésica Paéz Ibaceta: “Ahora ya vas a ver, ahora me quedo con tu casa”. Seguidamente, ambos comenzaron a arrojar piedras contra el domicilio y volvieron a prender fuego la habitación delantera.

El “Tuerto” Gil Páez y su hermano, el Gringuito, menor de edad, están involucrados en la mayoría de los hechos. De la banda Castillo.

Entre las 15.30 y las 16 del 14 de marzo, retornaron los tiroteos en la zona con los mismos protagonistas, los Castillo con sus jóvenes soldados liderados por los Gil Páez. De la causa se desprende que Sergio Daniel Castillo, el Tuerto, el Gringuito, otro menor de 17 años conocido como Mamu, el Chulo Ruarte (cayó preso luego de un asalto el 6 de abril), Andrea Castillo y un menor de 13 años, se movilizaban en un auto bordó y comenzaron a disparar contra un joven llamado Maximiliano Agustín Cardozo, quien se encontraba en la lugar.

Las balas no alcanzaron a la víctima y luego el Gringuito, el menor inimputable y el Chulo Duarte se dirigieron a otro domicilio ubicado a una cuadra de allí y uno de ellos disparó contra otro hombre llamado Carlos Exequiel Fragapane y lo hirió de gravedad. Los testigos señalaron que el Gringuito fue el autor de la lesión.

Esa misma jornada, después de las 16, Alejandro Gil Páez y el Gringuito pasaron armados en otro vehículo por otra propiedad de calle Hungría y uno les gritó a dos mujeres que se encontraban en el lugar: “Los voy a cagar matando a todos ustedes”, mientras no paraban de apuntarlas.

Por último, el 17 de marzo a las 20, el Chulo Ruarte, el Gringuito y otro sujeto no identificado perpetraron un hecho de inseguridad. La investigación que lidera la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, que fue acumulada al resto de las causas, sostiene que abordaron a un hombre en calles Aristóbulo del Valle y Monteavaro de El Algarrobal y uno de ellos —sería el menor— disparó al aire y contra el piso para sembrar terror a la víctima.

Ese momento fue aprovechado por el Chulo para sustraerle un teléfono celular marca Samsung S8, sus zapatillas Adidas celeste con líneas negras y una gorra con el logo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) de esa misma marca para darse a la fuga mientras el Gringuito continuaba disparando al aire.