De los jóvenes sindicados por los tiroteos en la zona (se reservan sus identidades por pedido de los investigadores).

Los testigos directos e indirectos del asesinato de la joven embarazada Rocío Fabiana Flores comenzaron a declarar en la causa que lidera la fiscal Claudia Alejandra Ríos y también lo hicieron en off mientras policías realizaban trabajos en la escena. Aportaron identidades y alias y también direcciones de la zona de El Algarrobal, donde podrían esconderse los autores y otros personajes vinculados con el hampa.

No faltaron las contradicciones y los silencios ante preguntas puntuales sobre quién es quién dentro de las estructuras delictivas que abundan en la zona, pero se obtuvieron datos relevantes: lo que hablaron sirvió para ir buscando las piezas del rompecabezas. Muchos buscan vengar el ataque sin la intervención de las autoridades que trabajan en el caso y eso se transformó en uno de los principales escollos en el expediente.

Rocío Fabiana Flores tenía 21 años.

Desde ocurrido el hecho, la noche del lunes, la búsqueda de los autores se transformó en el objetivo número uno de los policías de la División Homicidios de Investigaciones. Por fuentes consultadas por El Sol, creen tenerlos marcados y no faltaría mucho para que allanen sus viviendas.

El crimen generó un fuerte impacto en la provincia porque la víctima estaba a pocos días de tener a su segundo hijo (tenía una nena), ya que se había cumplido las 36 semanas de embarazo.

Después de sufrir un balazo en la cabeza, Flores presentó muerte cerebral cuando llegó al Hospital Gailhac y se decidió su traslado de urgencia para realizar una cesárea de emergencia en el Hospital Lagomaggiore. Los médicos intentaron por todos los medios salvarle la vida a la criatura, que iba a llamarse Alejo, pero no lo consiguieron.

Los policías que desarrollaron tareas de recolección de pruebas durante la madrugada y la mañana tienen algo en claro: el hecho de sangre ocurrió en medio de un conflicto entre bandas del citado distrito. Sostienen que el tiroteo fue planeado u organizado dos días antes y tenía como destino a la pareja de la víctima, Jesús Javier Zamora.

Este joven de 27 años con pasado carcelario -salió en el 2022- luego de recibir cinco años de cárcel por un asalto, quedó detenido la mañana de este martes por orden del fiscal Correccional Tomás Guevara. Lo acusaron de participar de un tiroteo el pasado viernes contra una vivienda de “la familia Tejada”.  Con ese dato, la instrucción de Ríos direccionó la mira en búsqueda de los autores.

Los vecinos conocen cuáles son los motivos de los enfrentamientos. Hablaron con El Sol y contaron sobre tiroteos “constantes” desde hace “más de un mes” por territorialidad y comercio de drogas en pequeñas cantidades. Apuntan a tres grupos delictivos con personajes de apellidos Castillo, León Estrella, Tejada y Zamora.

Algunos de los jóvenes que integran las bandas están bajo la protección de una mujer vinculada con el comercio de estupefacientes y otros negocios, la que es conocida en la zona como la “Yeca” y se encuentra detenida desde hace poco tiempo.

Justamente, el asesinato de Flores, tiene a un par de sospechosos en la mira con esas identidades. Por ahora sus nombres se resguardan por pedido de los pesquisas; pero se sabe se movilizaban en una moto de baja cilindrada y que dispararon cuando la víctima fatal se encontraba tomando mates con su pareja, la suegra (Beatriz Zamora) y un amigo de ellos en la puerta de su domicilio de Aristóbulo del Valle 1676.

Dispararon varias veces a las 22.30. Y uno de los plomos impactó en la cabeza de la joven de 21 años. Los homicidas escaparon a toda velocidad y poco más de dos horas después se confirmó en deceso.

En pleno proceso investigativo, se tomó conocimiento que, minutos después del ataque en la propiedad donde se encontraba Flores, a las 22.40, se registró un tiroteo en el loteo Centorbi, también de El Algarrobal. Los sindicados fueron dos, “Leito” y el “Porteñito”. Ambos se movilizaban en una moto 150cc blanca y dispararon 15 veces -o más- contra el domicilio de la familia Castillo, en la manzana W.

La denunciante contó que se encontraba camino al departamento de San Martín junto a su esposo, cuando la llamó su hijo y le contó que habían pasado los dos sujetos citados en una moto y comenzaron a disparar contra la propiedad. En total, personal policial halló 15 vainas servidas calibre 9 milímetros y también un plomo.

En un principio estos dos jóvenes fueron relacionados con el asesinato de Flores, pero con el paso esa hipótesis comenzó a ser descartada. “Apuntan a los Tejada, principalmente”.

Más allá de eso, quedó en evidencia lo que vienen detallando las familias y los policías de la zona, que los cruces entre bandas o los ajustes por posicionamiento o poder se potenciaron en las últimas semanas.