Las nuevas estimaciones privadas sobre la inflación de agosto anticipan un escenario más favorable para el Gobierno que el proyectado a mediados de mes. A pocos días del cierre del período, la mayoría de las consultoras espera que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubique cerca del 1,5%, aunque las previsiones oscilan entre el 1,4% y el 2%.

La desaceleración de los precios de los alimentos y las bebidas aparece como uno de los principales factores detrás de las nuevas proyecciones. El comportamiento de ese rubro, por su peso dentro de la canasta de consumo, será determinante para establecer el resultado definitivo de la inflación mensual.

La estimación más baja corresponde a la Fundación Libertad y Progreso, que proyectó un aumento del 1,4% en agosto. Según su medición, los alimentos y bebidas no alcohólicas habrían aumentado apenas 1,1% durante el mes.

Desde la entidad también señalaron que la moderación en los aumentos de las tarifas eléctricas contribuyó a contener el índice general. El nuevo esquema aplicado durante el segundo semestre habría permitido que los precios regulados avanzaran a un ritmo menor que en meses anteriores.

EcoGo, por su parte, proyecta una inflación mensual del 1,5%, también con una suba del 1,1% en alimentos y bebidas. La consultora detectó una desaceleración de los precios del rubro durante la tercera semana de agosto, cuando registraron una variación del 0,3%.

De acuerdo con ese relevamiento, la evolución de los alimentos llevó a que el índice general se ubicara por debajo de lo previsto inicialmente. La categoría con mayor incidencia fue Bienes y servicios varios, impulsada, entre otros factores, por un aumento del 5,5% en el precio de los cigarrillos.

Las estimaciones que se ubican entre 1,6% y 1,9%

C&T Asesores Económicos calculó una inflación general del 1,6% para agosto. En el caso de los alimentos y bebidas, la estimación es algo mayor, con un incremento del 1,9%, principalmente por el comportamiento de frutas y verduras.

Analytica proyectó una inflación mensual del 1,7%. Durante la tercera semana de agosto, la consultora registró una variación del 0,5% en los precios de alimentos y bebidas, mientras que el promedio de las últimas cuatro semanas mostró un aumento del 1,7%.

Dentro de ese rubro se destacaron las subas de las verduras, con un incremento del 4,8%, y del pan y los cereales, que aumentaron 2,2%. En cambio, las frutas mostraron una variación más moderada, del 0,9%, mientras que las carnes y sus derivados subieron 0,7%.

Abeceb espera una inflación cercana al 1,8%, por debajo del 2,1% registrado en julio. La proyección contempla aumentos en algunos precios regulados, entre ellos el transporte y el agua en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

Sin embargo, la consultora considera que los alimentos mantendrán una dinámica más contenida, con mayor estabilidad en las carnes, menores presiones sobre frutas y bebidas y un traslado a los precios más acotado de las variaciones cambiarias.

Econviews también prevé un dato inferior al 2%. Su relevamiento de alimentos de las últimas cuatro semanas registró un incremento del 1,6%, mientras que para la inflación general proyecta una variación del 1,9%, aunque con riesgos orientados a una cifra menor.

La misma estimación realiza LCG, que calcula una inflación minorista del 1,9%. Durante la cuarta semana de agosto, los precios de alimentos y bebidas registraron una variación promedio de apenas 0,1%, luego del aumento del 0,8% observado en la semana anterior.

Las bajas en panificados, lácteos y verduras compensaron los incrementos de otros productos de menor incidencia, mientras que los precios de la carne se mantuvieron estables. Como resultado, la inflación promedio de alimentos y bebidas de las últimas cuatro semanas se desaceleró al 1,4%.

El 2%, el techo de las proyecciones

La estimación más elevada entre las principales consultoras corresponde a Equilibra, que prevé una inflación de agosto cercana al 2%. Sin embargo, desde la firma consideran que todavía existe margen para que el resultado definitivo quede por debajo de ese nivel.

Para los alimentos y bebidas, Equilibra estima una variación de entre 1,5% y 2%. El comportamiento de ese rubro durante los últimos días del mes será clave para determinar la cifra final.

De esta manera, las mediciones privadas muestran un cambio en las expectativas respecto de las proyecciones que circulaban durante la primera parte de agosto. La mayoría de las estimaciones ahora se concentra por debajo del 2% y varias se ubican cerca del 1,5%, impulsadas principalmente por la desaceleración en el precio de los alimentos.