La Fiscalía de Homicidios confirmó este viernes que la muerte de la turista bonaerense de 31 años que cayó desde el quinto piso de un hotel céntrico de Mendoza no fue una muerte violenta por intervención de un tercero. Su pareja, de 32 años, recuperó la libertad tras prestar declaración informativa. La teoría del fiscal Oscar Malla, que se sostuvo desde las primeras horas, terminó confirmándose.
La mujer, identificada como Tamara, se encontraba de viaje en Mendoza junto a su pareja, Damián, y llevaban tres días alojados en el hotel Aguas del Corral, ubicado en Amigorena al 30, en pleno microcentro. El hecho ocurrió durante la madrugada del jueves, pasadas las 4, cuando un llamado al 911 alertó sobre la caída. Los efectivos que llegaron al lugar encontraron a la mujer sin vida sobre la vereda. Una médica del Servicio de Emergencias Coordinado constató el fallecimiento.
Al montarse el operativo, el hombre permanecía en el lugar atravesando una fuerte crisis emocional. En un primer momento no pudo aportar información, pero minutos después comenzó a reconstruir de manera espontánea lo que había ocurrido. Según relató, durante la tarde y la noche habían salido a comprar un helado, luego regresaron al hotel, se pusieron a mirar el partido de River por Copa Sudamericana y finalmente se quedaron dormidos. Dijo que se despertó al escuchar ruidos y que, al mirar hacia la ventana, vio a Tamara sentada allí. Aseguró que intentó evitar la caída y que llegó a sujetarla con una mano, pero que no pudo sostenerla.
Si bien la Fiscalía activó de inmediato el protocolo de femicidio -una medida que se aplica ante toda muerte violenta de una mujer para no descartar ninguna posibilidad desde el inicio-, las distintas diligencias fueron descartando esa hipótesis.
