La Justicia de Bolivia dictó este sábado una segunda detención preventiva contra el consultor político argentino Fernando Cerimedo. La nueva medida fue ordenada en una causa por presunto enriquecimiento ilícito y se suma al proceso que enfrenta por una acusación de tentativa de feminicidio contra su expareja, la abogada boliviana Nadia Beller.

El juez Douglas Borda resolvió, luego de una audiencia virtual que se extendió durante cerca de seis horas, que Cerimedo cumpla seis meses de prisión preventiva en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, ubicado en el altiplano de La Paz.

Sin embargo, todavía no se informó cómo se resolverá la eventual ejecución de un traslado, debido a que el estratega argentino ya cumple otra medida de detención preventiva por seis meses en el penal de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra.

Cerimedo participó de la audiencia de manera virtual desde su celda en Palmasola. Durante la jornada, la Fiscalía presentó una nueva imputación por presunto enriquecimiento ilícito y el acusado negó haber intentado escapar de la Justicia.

“Yo no me voy a fugar, señor juez. Yo quiero terminar este proceso porque me arruinaron la vida”, afirmó ante el tribunal, según consignó la prensa boliviana.

Los procesos judiciales que enfrenta Cerimedo

La causa por presunto enriquecimiento ilícito se suma al expediente por el que Cerimedo ya permanece detenido preventivamente. Ese proceso está relacionado con una denuncia por tentativa de feminicidio contra Nadia Beller, de 33 años, quien sobrevivió a tres disparos.

Además, el consultor argentino enfrenta otros procesos por presunta violencia intrafamiliar y legitimación de ganancias ilícitas. También se encuentra en curso una investigación por un supuesto caso de tráfico de drogas.

Durante allanamientos realizados en inmuebles vinculados al acusado, la Fiscalía boliviana informó el secuestro de 500.000 dólares en efectivo, además de moneda boliviana y euros en cantidades que no fueron especificadas.

En la audiencia, Cerimedo aseguró que sus ingresos anuales alcanzan el millón de dólares y atribuyó ese nivel de ingresos a su actividad como consultor y estratega de campañas políticas.

“Yo estoy en un penal, estoy encerrado, señor juez, por algo que no ocurrió”, sostuvo durante su intervención.

Tensión política por la intervención del vicepresidente

Uno de los momentos más tensos de la audiencia ocurrió cuando el vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, tomó la palabra para solicitar el traslado de Cerimedo al penal de máxima seguridad de Chonchocoro.

El consultor argentino cuestionó la intervención del funcionario y negó haber tenido influencia dentro de la estructura del Gobierno boliviano.

Cerimedo también rechazó las acusaciones que, según afirmó, fueron realizadas en su contra durante la audiencia y sostuvo que la presencia del vicepresidente buscó influir en el proceso judicial.

Para el acusado, la participación de Lara estuvo vinculada a diferencias personales y políticas. El argentino consideró que la intervención del vicepresidente podría representar un intento de condicionar la decisión de los jueces.

La defensa de Cerimedo también cuestionó la nueva medida de detención preventiva. Su abogado, Ernesto Giraldes, sostuvo que la Fiscalía no pudo demostrar de qué manera su defendido habría perjudicado al Estado y adelantó que la resolución fue objetada.

Además, el defensor advirtió que la integridad física de Cerimedo podría correr peligro en caso de concretarse su traslado a otro establecimiento penitenciario.

La tarjeta que desató otra polémica

Durante la audiencia también se debatió sobre una tarjeta personal encontrada en poder de Cerimedo, en la que figuraba el cargo de “asesor principal” del presidente boliviano Rodrigo Paz.

El consultor argentino negó que ese título tuviera carácter oficial. Explicó que se trataba de un modelo de tarjeta solicitado por él, pero aseguró que nunca llegó a imprimirse debido a que ese cargo no existía dentro de la estructura estatal.

Cerimedo reconoció haber mantenido un vínculo con Paz durante la campaña electoral y confirmó que trabajó como consultor durante la segunda vuelta que llevó al actual mandatario a la Presidencia.

Sin embargo, negó haber ocupado un cargo formal dentro del Gobierno. Según su explicación, su participación estuvo vinculada al trabajo de consultoría política y a los primeros meses de la nueva administración.

El propio presidente Rodrigo Paz había tomado distancia públicamente del consultor argentino días atrás. El mandatario aseguró que Cerimedo nunca contó con autorización para representar a la Presidencia, al Gobierno boliviano ni a su familia.

La nueva decisión judicial profundiza la situación procesal de Cerimedo, que ahora enfrenta múltiples causas en Bolivia y permanece bajo detención preventiva mientras avanzan las investigaciones en su contra.