El jurado popular declaró este viernes culpable de femicidio a Iván Gabriel Juárez Cruz por el asesinato de Malén Ledesma, la joven de 24 años que fue acribillada en diciembre de 2023 en la ruta 82, en la zona de Cacheuta, Luján de Cuyo. Los 12 ciudadanos descartaron la hipótesis de la defensa, que buscaba que el crimen fuera encuadrado como homicidio simple, y acompañaron el pedido de la Fiscalía y la querella. La calificación implica prisión perpetua.
La autoría nunca estuvo en discusión. Incluso la defensa, a cargo de Ariel Benavídez y Gastón Nahman, lo reconoció en los alegatos de apertura. La pregunta central que debieron responder los 12 ciudadanos fue otra: ¿qué delito cometió Juárez? La fiscal de Homicidios Andrea Lazo y el jefe de la Unidad Fiscal Fernando Guzzo sostuvieron durante toda la semana que el crimen estuvo atravesado por una relación de control, subordinación y desigualdad de poder, aun cuando víctima y acusado no fueran pareja. La querella, a cargo de Matías Salvi en representación de los padres de Malén, acompañó esa postura. El jurado les dio la razón.
Juárez rompió el silencio
Horas antes del veredicto, Juárez habló por primera vez en toda la causa. Reconoció el homicidio y ofreció detalles del día del crimen, pero insistió en que no se trató de un femicidio. “Yo sí le quité la vida a una persona. Pero no los acompaño en esto de que hablan del contexto de violencia de género. Porque fue una amistad”, dijo.
El imputado, de 27 años, relató que aquel día “no venía bien con la vida” y que todo comenzó con una discusión “por un motivo muy tonto”. Admitió que tras la pelea se fue a la camioneta y buscó en su celular “aorta, vena”, pero aseguró que cuando volvió lo hizo para irse. “Pero volvimos a discutir y le quité la vida”, confesó.
En el pasaje más duro de su declaración describió los instantes posteriores al ataque: “Cuando me di cuenta de lo que hice, lo único que pude hacer fue agarrar con mis manos su cuello y ver cómo se desangraba, cómo se me moría. Mi amiga se moría mientras con mis manos trataba que no perdiera sangre, pero ya era tarde. Aún así, habiendo hecho eso, yo me escapé. Vi gente, me asusté y la dejé ahí”. Se quebró en el escritorio y el juicio se cerró a los minutos, en medio de la conmoción.
La última selfie
El 8 de diciembre de 2023, Malén y Juárez pasaron el día juntos en la zona de las Termas de Cacheuta. A las 12.30, ella le escribió a su padre que no podían prender el fuego. A las 19.20 respondió una broma de su papá con lo que terminó siendo su último mensaje: “Nos habría ahorrado un montón de tiempo”. A las 19.36 se tomó una selfie dentro de la Toyota Hilux de Juárez: se la ve tranquila, relajada, con anteojos de marco oscuro y una remera azul.

Once minutos después, a las 19.47, el teléfono de Juárez registró la búsqueda que se convirtió en una de las pruebas centrales del caso: “Aorta, arteria”. La reconstrucción forense determinó que Malén sufrió cuatro heridas punzocortantes en el cuello, algunas de hasta seis centímetros de profundidad. La causa de muerte fue un shock hipovolémico por la pérdida de sangre.
El ataque en la ruta 82
La acusación ubicó el crimen en la ruta 82, a la altura del kilómetro 31. Las pericias establecieron que las primeras agresiones se produjeron dentro de la camioneta -las manchas de sangre en el asiento permitieron reconstruir el desplazamiento de Malén hacia el exterior- y que luego la joven salió a la banquina.
Una pareja que circulaba por el lugar junto a sus tres hijos observó a un hombre golpeando a una mujer junto a una camioneta blanca. Al advertir la presencia de los testigos, el atacante soltó a Malén, que cayó al suelo. Luego subió a la Hilux y pasó por encima de la joven con la rueda trasera antes de escapar. Un testigo con formación en Policía Científica intentó asistirla, pero Malén se desvaneció y murió.
La fuga terminó minutos después en Chacras de Coria. Cuando los policías interceptaron la Hilux, Juárez tenía las manos ensangrentadas y dijo: “Decime que no la maté, dejé el cuchillo en el interior de la camioneta”. Dentro del vehículo encontraron el arma blanca de mango rojizo, ropa con sangre, la billetera de Malén y otras pertenencias. Las pericias detectaron lesiones defensivas en las manos de la víctima y material genético de Malén debajo de las uñas del acusado.
El vínculo entre la víctima y el femicida
Malén e Iván se habían conocido en 2019, cuando ambos estudiaban en la Universidad Nacional de Cuyo y compartían una residencia estudiantil. Ella cursaba Filología Inglesa y él Traductorado de Inglés. Para ella era una amistad; para la Fiscalía, Juárez esperaba algo más. El quiebre se produjo cuando Malén comenzó una relación sentimental con otro joven a mediados de 2023. Sus padres contaron que, al enterarse, Juárez la bloqueó de las redes y cortó el contacto. Tras varios meses sin hablarse, retomaron la comunicación el 4 de diciembre, apenas cuatro días antes del crimen.
Norma Da Fonseca, la mamá de Malén, viajó más de 1.200 kilómetros desde Rawson, Chubut, para estar presente durante todo el juicio. Antes del debate, dijo a El Sol que nunca tuvo dudas: “La intuición de una madre no falla. Él estaba enamorado de ella”. Y agregó una frase que sintetiza el dolor de la familia: “No la mataron las cuchillas, la mató la traición, que un amigo te clave un cuchillo”.
Una pericia psiquiátrica incorporada durante el debate cuestionó la versión de Juárez sobre una supuesta falta de recuerdo del crimen. Los profesionales señalaron que el acusado manipulaba y distorsionaba información de acuerdo con sus intereses e intentaba ofrecer una imagen socialmente aceptable.
El jurado deliberó y resolvió que el crimen de Malén Ledesma fue un femicidio.
