La causa por el crimen por encargo del prestamista Juan Carlos Fracchia, ocurrido en julio del año pasado en Maipú, dio un paso clave en hacia el juicio por jurados contra los dos imputados: Luis Gabriel Córdoba (46) y Gustavo Luis Delgado Morales (25).
Los defensores de ambos se opusieron al requerimiento de elevación a debate que formuló la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, quien se encuentra al frente del expediente, pero la estrategia no terminó dando resultados.
Básicamente, los representantes legales de los acusados entendían que sus clientes son inocentes y no correspondía que continúen enfrentando el proceso judicial.
Ver también: Cómo planificaron un asesinato a cambio de una promesa de dinero en Maipú
No obstante, la jueza Alejandra Mauricio, del Juzgado Penal Colegiado Nº 1, rechazó el recurso interpuesto por los letrados y ordenó que ambos pasen al juicio por jurados, en el que arriesgarán una pena a prisión perpetua.
Córdoba y Morales se encuentran imputados por homicidio agravado por precio o promesa remuneratoria agravado por el uso de arma de fuego, uno en calidad de autor material y el otro como autor intelectual, respectivamente.
La hipótesis sostiene que Córdoba le prometió un dinero a Delgado a cambio de que atentara contra la vida de Fracchia, con quien tenía una serie de deudas económicas.
El asesinato
Fue durante la madrugada del miércoles 14 de julio del año pasado que se activó la alarma de la casa de Fracchia, ubicada en calle Florentino Ameghino al 400.
Desde la empresa de seguridad intentaron comunicarse con el propietario, pero no obtuvieron respuesta, por lo que se dirigieron hasta la vivienda para verificar la situación.
Ver también: Quiénes son los acusados del crimen por encargo del prestamista en Maipú
Cuando llegaron, llamaron a la puerta y nadie los atendió. Ante eso, llamaron al número telefónico de emergencias, que pertenecía a la pareja de Fracchia
La mujer fue hasta el lugar y utilizó el control remoto del portón para ingresar al inmueble. Fue allí cuando encontraron al prestamista tendido en su habitación, con una herida de bala en la cabeza.

Debido a que aún contaba con signos vitales, fue trasladado de urgencia al Hospital Central, donde diagnosticaron que tenía muerte cerebral. Al día siguiente, falleció.
La teoría del caso de la Fiscalía indica que Delgado ingresó a la casa de Fracchia después de escalar un portón de ingreso. Una vez adentro, lo abordó en su dormitorio, lo golpeó y le disparó dos veces con un arma calibre 22.
Antes de darse a la fuga, sustrajo un iPhone de Fracchia, pero se olvidó una mochila y una gorra de Batman, que lo terminó por comprometer, ya que de allí se extrajo material genético que permitió identificarlo.
Al cabo de algunos meses, tanto Córdoba como Delgado fueron capturados en diferentes procedimientos de la División Homicidios.
