El prestamista que había sido baleado en Maipú murió la noche del miércoles en el Hospital Central. Se trata de Juan Carlos Frachia Fernández, de 61 años, a quien su pareja había hallado herido después de que se activó la alarma en su casa. El hombre contaba con varios antecedentes y creen que previamente había protagonizado conflictos con sujetos que frecuentaba.

El caso se encuentra a cargo de la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, quien busca avanzar en la causa a través de la recepción de testimoniales y aguarda los informes de los trabajos que realizó la Policía Científica en la escena.

La información sostiene que alrededor de la 1 del miércoles, una empresa de seguridad detectó que la alarma de un cliente se había activado en calle Ameghino al 460, donde vivía Frachia.

Ante eso, los empleados de la firma intentaron comunicarse con el hombre, pero no obtuvieron respuestas. Luego, se dirigieron hasta el domicilio, pero la situación fue la misma: pese a que tocaron la puerta en varias oportunidades, nadie atendía.

Por ese motivo, se comunicaron con la pareja del prestamista, quien figuraba como contacto de emergencia. La mujer llegó hasta el domicilio y abrió el portón con un control remoto que le había otorgado el propio Frachia.

Fue allí cuando la mujer y los empleados de la empresa de seguridad entraron al inmueble, donde hallaron en el interior de la habitación a la víctima con una importante herida en su cabeza.

Ante eso, dieron aviso a la línea de emergencias 911 y trasladaron al hombre hasta el Hospital Central, donde los médicos constataron que la lesión que presentaba a la altura de la sien, había sido provocada con un arma de fuego.

Durante el resto de la jornada, Frachia agonizó en el nosocomio de calle Alem de Ciudad, hasta que pasadas las 22 se informó que había fallecido.

Prontuariado

Tras la muerte de Frachia, los detectives del caso profundizaron sobre su perfil y constataron que contaba con varios antecedentes en su haber.

La información policial sostiene que en su prontuario figuraba una causa por lesiones, registrada allá por enero de 1978, cuando la víctima apenas tenía 18 años.

Mientras que el resto de los hechos por los que fue investigado eran más recientes: coacciones (2010), amenazas coactivas (2014), hurto simple (2014) y lesiones leves (2018).

Asimismo, había denunciado en los últimos años diferentes delitos de los cuales fue víctima, tales como robo simple (2011), impedimento de contacto de menores con padre no conviviente (2016), lesiones leves dolosas (2016), lesiones leves (2014), Hurto simple (2015), robo simple (2016), usurpación (2020) y el último por robo con arma de fuego registrado este año, detallaron fuentes del caso.

Mediante estos datos, los pesquisas esperan conocer más sobre el entorno de Frachia y así poder establecer si mantenía conflictos que pudieron conducir a su asesinato. Asimismo, no descartan que el ataque haya estado vinculado a su actividad como prestamista.