Retamales y Colque, protagonistas del caso narco.

La Justicia federal condenó a dos integrantes de una organización narco que transportaba cocaína desde Mendoza hacia San Juan y avanzó hacia la etapa final del proceso contra Edith Yolanda Colque, señalada como la pieza central de la estructura.

Mientras Nella Aldana Arias Picón recibió 6 años de prisión domiciliaria y Gastón Gabriel Retamales Barrios fue sentenciado a 4 años de cárcel efectiva tras reconocer su responsabilidad en un juicio abreviado, Colque irá a debate en un proceso donde únicamente se discutirá la pena, ya que también admitió previamente los hechos que le atribuye la fiscalía.

La resolución fue homologada este lunes por el juez federal Manuel Alberto Pizarro, luego de un acuerdo alcanzado entre la fiscal federal María Eugenia Abihaggle y las defensas oficiales de los acusados.

La causa reconstruyó una maniobra de transporte interprovincial de cocaína detectada en septiembre del año pasado y que, para los investigadores, formaba parte de una actividad sostenida y organizada, tal como viene revelando El Sol en una serie de informes.

La pesquisa ubicó a Arias como la encargada de trasladar físicamente la droga. De acuerdo con la instrucción, la noche del 5 de septiembre del año pasado, recibió una mochila negra de manos de Colque en una casa del barrio Félix Aldao, en Guaymallén, y luego abordó un Renault Logan blanco utilizado como remís.

Horas más tarde, cuando el vehículo avanzaba por ruta 40 rumbo a San Juan, personal de la Policía Contra el Narcotráfico (PCN) interceptó el rodado y encontró casi tres kilos de cocaína distribuidos en tres ladrillos ocultos en ese bolso.

Aunque no tenía antecedentes penales, la fiscalía sostuvo que Arias tuvo un rol determinante en la ejecución material del transporte.

Por eso fue condenada como coautora del delito de transporte de estupefacientes agravado por la intervención organizada de tres o más personas. La pena acordada fue de 6 años de prisión efectiva bajo modalidad domiciliaria, además de una multa y restricciones de salida del país.

Retamales, en tanto, apareció para los investigadores como un actor de mayor peso dentro de la estructura criminal. Era quien conducía el Fiat Cronos negro en el que viajaba Colque durante el operativo y, según la hipótesis fiscal, cumplía funciones de apoyo y “punta”, adelantándose sobre la ruta para detectar controles policiales y garantizar el paso seguro del cargamento.

Pero la situación de este sujeto no quedó limitada a ese acompañamiento. Del análisis de su teléfono celular surgieron conversaciones vinculadas con la comercialización de cocaína, negociaciones por cantidades cercanas al kilo y referencias a la droga bajo términos como merca”, “nieve” o “jabón”. Incluso, en uno de los intercambios incorporados al expediente, consultaba a Arias si conocía posibles compradores para “un kilo”.

Los peritajes también detectaron fotografías de sustancias fraccionadas sobre balanzas digitales y otras imágenes en las que Retamales exhibía armas de fuego y municiones.

Para la fiscalía federal y la PCN, esos elementos reforzaron la sospecha de que tenía una participación más profunda en el negocio narco y un perfil de mayor peligrosidad dentro de la organización. Finalmente, fue condenado como partícipe secundario y recibió una pena de cuatro años de prisión efectiva.

Una mujer con pasado narco

Sin embargo, el foco principal de la causa continúa puesto sobre Colque, una mujer conocida desde hace años en el ambiente judicial federal por sus antecedentes ligados al narcotráfico. La acusación sostiene que no solo integraba la maniobra, sino que era quien coordinaba los viajes, contactaba choferes mediante WhatsApp y organizaba la logística de traslado de la cocaína hacia San Juan.

La reconstrucción de la causa determinó que la organización realizaba viajes frecuentes desde Guaymallén hasta la estación de servicio AXION de Media Agua, en San Juan. Los investigadores detectaron al menos seis traslados previos con idéntica modalidad: utilización de remises o vehículos contratados mediante aplicaciones, pagos en efectivo o transferencias y pasajeros que llevaban equipaje.

Uno de los testimonios más importantes fue el de un chofer, quien aseguró haber realizado distintos viajes con Arias y Colque como pasajeras. Según declaró, las mujeres partían desde inmediaciones de calles Mitre y Mariano Moreno y se dirigían de noche hacia San Juan.

Colque ya cumplía una condena de nueve años de prisión domiciliaria por delitos vinculados a la ley de drogas cuando fue detenida en esta investigación.

A pesar de eso, meses atrás recibió un beneficio judicial que le permitió salir diariamente de su casa para buscar a sus hijos a la escuela, bajo monitoreo electrónico mediante pulsera de geoposicionamiento, una decisión que generó cuestionamientos dentro del Ministerio Público Fiscal, tal como reveló este diario.

Su nombre también trascendió públicamente por otro motivo. Meses antes del operativo narco encabezó reclamos por la desaparición de su pareja, Gustavo Ariel Sánchez Núñez, visto por última vez el 8 de marzo del año pasado en la casa que ambos compartían en Guaymallén.

Y justamente este martes, en paralelo al avance judicial de la causa por narcotráfico, el Ministerio de Seguridad y Justicia difundió una recompensa de hasta 6 millones de pesos para quienes aporten datos que permitan encontrar al hombre desaparecido. La resolución oficial estableció que el pago estará sujeto a la calidad de la información suministrada y a la efectiva localización de Sánchez Núñez.

Gustavo Ariel Sánchez Nuñez, pareja de Colque: creen que fue asesinado por temas narco o familiares.