YPF aumentará el precio de los combustibles un 1% a partir de este jueves y luego mantendrá los valores estables por 45 días. Así lo anunció el presidente de la compañía, Horacio Marín, en el marco de la volatilidad que genera el conflicto en Medio Oriente sobre el precio internacional del petróleo.
La medida busca proteger al consumidor de los vaivenes del mercado global. El mecanismo, denominado buffer o amortiguador, consiste en que YPF absorbe internamente las fluctuaciones del barril Brent durante ese período sin trasladarlas al surtidor. “No trasladaremos sobresaltos en el surtidor”, explicó Marín.
Sin embargo, el sistema tiene un límite: una vez que finalicen los 45 días, la compañía recuperará el dinero que dejó de percibir durante ese tiempo manteniendo los precios congelados hasta compensar la diferencia. En otras palabras, el aumento no desaparece, sino que se posterga.
El contexto que motivó la medida es concreto: desde que comenzó la guerra entre Estados Unidos e Irán, los combustibles en Argentina acumulan una suba de casi el 25%. Las dificultades para transitar el estrecho de Ormuz —por donde pasa el 20% del petróleo y el gas a nivel mundial—, las restricciones en puertos iraníes y la falta de acuerdo entre ambas naciones mantienen el precio del crudo elevado por más tiempo del que los especialistas habían estimado.
El buffer se aplicó por primera vez el 1° de abril, ante la caída del consumo de combustibles registrada principalmente en el interior del país. Esta es su segunda activación.
Con más del 50% del mercado, YPF opera como referencia para el resto de las petroleras: cuando la estatal mueve sus precios, las demás compañías suelen seguir el mismo camino.
