La noche del domingo, Genaro Danitz estaba dentro de su casa del barrio Santo Tomás de Aquino, en Las Heras, acompañado por su novia y un amigo, cuando fue sorpresivamente asesinado de un balazo en la cabeza.
La hipótesis principal sostiene que un vecino le disparó a través de una ventana de la vivienda, por motivos que son materia de investigación.
En un principio, surgió una versión de que todo podría haberse tratado de un accidente ocurrido mientras los tres jóvenes manipulaban un arma de fuego. No obstante, a través de los informes periciales recepcionados en las últimas horas, esa teoría fue completamente descartada.
Por esa razón, en el inicio de la pesquisa, los dos jóvenes que estaban junto a la víctima al momento del ataque letal, fueron demorados para someterlos al dermotest o barrido electrónico, con el fin de determinar si tenían pólvora en sus manos o en las prendas de vestir. El análisis dio negativo.
Ahora, la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, quien lidera la instrucción, aguarda que el amigo de Danitz plasme su testimonio en el expediente. Esto porque de las entrevistas practicadas por el personal policial surgió que alcanzó a ver al autor a través de la ventana y pudo reconocerlo.
Fuentes allegadas la causa señalaron que se trata de un vecino que reside en la manzana 7 del citado complejo, a escasos metros de la escena del crimen. En ese domicilio se practicó un allanamiento, algunas horas después del hecho de sangre. En la medida se incautó una escopeta de fabricación casera, un proyectil y un celular, pero los sabuesos no pudieron dar con el sospechoso, quien se encuentra prófugo.
El hecho
Danitz fue asesinado cerca de las 22.20 del domingo cuando estaba dentro de su casa de la manzana 6 de la citada barriada de El Borbollón.
Un llamado a la línea de emergencias 911 alertó sobre el hecho y policías se desplazaron hasta la escena. En paralelo, la víctima fue trasladada en un vehículo particular hasta el Hospital Carrillo.
En el nosocomio, los médicos asistieron al joven y le diagnosticaron herida de arma de fuego en el sector frontal del cráneo. Si bien intentaron estabilizarlo, al cabo de algunos minutos, Danitz dejó de existir.
Por su parte, de las primeras averiguaciones practicadas en la escena, los testigos presenciales -la novia y el amigo de la víctima- indicaron que, desde el exterior de la vivienda, un sujeto corrió la cortina de una ventana, disparó y el proyectil le impactó en la cabeza al chico.
De esas entrevistas que hizo el personal uniformado, trascendió que el ataque había sido por la disputa entre la víctima y el presunto victimario por una mujer. Sin embargo, en el expediente de Ríos esa versión no fue plasmada y el móvil no está claro.
