La presidenta del PRO, Patricia Bullrich, insistió con su denuncia contra el Gobierno por un presunto pedido de sobornos a Pfizer durante las negociaciones para la compra de su vacuna contra el COVID 19.

Esto sucede tras la desmentida del laboratorio sobre el requerimiento de coimas.

 “Lo que le pidieron fue una contraparte nacional”, la dirigente opositora.

“Pfizer tiene razón, no le pidieron coimas. La realidad es que Ginés González García exigía la existencia de una contraparte argentina, siendo bastante contradictorio porque Pfizer Argentina existe hace muchos años. Para firmar el contrato tenía que haber un componente nacional. Esta es la matriz de la forma en la que trabaja el kirchnerismo: poner a un Cristóbal López o a un Lázaro Báez, a alguien que me garantice que voy a tener participación”, insistió Bullrich.

La presidenta de PRO aseguró que cuenta con “toda la información necesaria” para sostener su denuncia contra el Gobierno.

Según Bullrich, los requisitos que planteaba la compañía no distaban de los habituales para la venta de cualquier vacuna que, en etapa experimental, sale al mercado sin el tiempo de maduración correspondiente. 

Tras los dichos de la exministra de Seguridad, el presidente Alberto Fernández instruyó a sus abogados a iniciar las “acciones legales pertinentes”.

“El Presidente y el exministro de Salud han invertido la carga de la prueba. Deberían analizar y hacerle juicio a quienes no firmaron un contrato que le significó a la Argentina no tener 14 millones de vacunas.Yo no me tengo que defender de nada. El que tiene que explicar por qué no compró las vacunas es el Gobierno nacional”, cerró.