El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Jair Bolsonaro, y su principal rival para las elecciones del 2 de octubre, el ex mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, se acusaron mutuamente de mentir y elevaron el voltaje del primer debate televisivo de la campaña, que incluyó un insulto a una periodista y críticas hacia la Argentina.
El jefe de Estado del vecino país cuestionó la relación política de su par Alberto Fernández con su principal rival electoral al comentar que en Sudamérica han ganado elecciones aliados de Lula como el argentino, el chileno Gabriel Boric y el colombiano Gustavo Petro.
“Miren hacia dónde va la Argentina, el presidente de Argentina visitó a Lula en la cárcel. Hoy 40% de la población argentina está a la miseria. Lula apoyó al candidato que en Chile incendiaba el metro, en Colombia al candidato que está a favor de liberar las drogas y los presos. Lula apoya a Daniel Ortega en Nicaragua persiguiendo a religiosos”, dijo Bolsonaro el domingo.

El líder en los sondeos y fundador del Partido de los Trabajadores (PT) fue el blanco elegido por el actual presidente brasileño, que lo acusó de haber comandado entre 2003 y 2010 el gobierno “más corrupto de la historia” por los desvíos en la estatal Petrobras en el escándalo Lava Jato por el que fue condenado y luego absuelto por ser víctima de “lawfare”.
El mandatario le dijo dos veces “expresidiario” a Lula, quien le respondió que “está más limpio que el presidente y su familia” y prometió eliminar los decretos con secretos de Estado por 100 años firmados por Bolsonaro sobre gastos y personas con las que se reúne. A su vez, el ex presidente respondió que su Gobierno fue el que mejoró la vida de las personas y el que tuvo más transparencia en el Estado y acusó a Bolsonaro de haber “abandonado” al pueblo, tras afirmar que en 2018 fue preso para impedir que ganara.
Bolsonaro protagonizó el momento más violento de la noche al insultar a la periodista Vera Magalhaes, que preguntó sobre el rol del Gobierno en la pandemia y el referente de la ultraderecha le respondió que “era una vergüenza para el periodismo” por abordar este tema, tras lo cual fue repudiado por sus colegas.
En otra etapa del debate, el brasileño dijo que existe una “victimización de la mujer” y defendió la agenda contra el aborto. Incluso dijo que liberó la posesión de armas para que las mujeres campesinas puedan defenderse.
Durante el intercambio entre los favoritos, el exministro de Ambiente bolsonarista Ricardo Salles se enfrentó a empujones con el diputado lulista André Janones en las bambalinas de la transmisión televisiva.

En el debate también estuvieron los candidatos Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT); la senadora Simone Tebet, del Movimiento de la Democracia Brasileña (MDB) del expresidente Michel Temer; la senadora Soraya Thronicke, de Unión Brasil, del exjuez Sergio Moro; y Felipe D’Avila, del libertario Partido Novo, exbolsonarista.
Lula, que gobernó Brasil entre 2003 y 2010, lidera la carrera electoral con 47% de la intención de voto contra 32% de Bolsonaro, según una encuesta del Instituto Datafolha publicada el 18 de agosto. Otros sondeos también ubican a Da Silva en la delantera, aunque con una ventaja menor. El objetivo del actual presidente es recuperar puntos o restarle apoyos al ex mandatario para llegar a la segunda vuelta electoral.
