Cuando “Bolinha” fue rescatado no estaba desnutrido como suele ocurrir con la mayoría de los perros. Al contrario, su estado era bastante crítico debido al sobrepeso que padecía.
El perro fue encontrado cerca de una gasolinera en Mato Grosso, en un estado de completo abandono.

La gente que pasaba a su lado se dedicaba a alimentar al perro y llegó a pesar casi 37 kilogramos cuando fue rescatado, cuando lo normal para un perro como él es pesar la mitad.
Afortunadamente, la fundación PamPet se hizo cargo de él, y su transformación ha sido radical.

