Un turista estadounidense visitó la provincia y utilizó su cuenta personal de Twitter para bromear sobre el logo de la Ciudad de Mendoza: una M con un árbol frondoso en el medio. “Cada vez que sus clientes digan que el diseño del logotipo no es importante, solo muéstrenles esto”, escribió y adjuntó la imagen de un cartel en la calle.

El mensaje se hizo viral rápidamente y llegó (al momento de publicar esta nota) a los 25 mil me gusta y 1.600 retuits.

Aunque no todas las réplicas a la oriunda de Los Ángeles que se dedica al diseño gráfico, fueron positivas. Muchos argentinos (en su mayoría mendocinos) repudiaron su observación, que indica que la letra M y la composición con el árbol emula la entrepierna de una mujer.

Ante esto, la mujer respondió con gracia: “Querida gente de Mendoza, amo mucho su ciudad, solo digo que su logo es increíble… jodidamente divertido”.

Una de las respuestas locales recuerdan que, cuando se dio a conocer este logo, hubo una serie de comentarios en redes en tono jocoso: “Llegaste 6 años tarde a todas estas bromas, las hicimos todas”, escribió una usuaria.

A eso se sumó otro usuario, que aportó: “Este logo de branding de Ciudad fue lanzado hace 6 años, es terrible. Nunca entendí por qué duró tanto. Tal vez sea una evidencia del orgullo que nuestros políticos tienen por sus propias decisiones equivocadas”.

En su defensa, para reforzar que no tuvo intenciones de ofender a nadie con su comentario, la turista reconoció: “Amo este lugar, el fernet, las empanadas y también los alfajores”.

El isotipo, que se podría describir como una gran letra M, tiene como núcleo al árbol. Efectivamente, el árbol es el gran punto de coincidencia ciudadana de los vecinos de la Ciudad a lo largo de la historia.

El árbol, a la vez de ser una pieza indiscutible de continuidad paisajística y estética y un tesoro patrimonial y cultural incalculable que transciende generaciones, es la matriz de la vida de la Ciudad. Es impensable la Ciudad de Mendoza sin el árbol. El árbol nos interpela continuamente sobre la vida en la Ciudad. El árbol tiene una cotidianeidad absoluta en nuestras vidas.

La marca es, también, una invitación a la reflexión colectiva (pública y privada) sobre la centralidad del árbol como ejemplo vivo de la victoria del oasis sobre el desierto, pero también del límite entre el desarrollo urbano y el ambiente para asegurar la mejor calidad de vida.

La iniciativa que se propuso el municipio fue viralizar conductas positivas para mejorar la convivencia: respeto, educación, responsabilidad, solidaridad y vocación innovadora.

El proyecto fue desarrollado por la empresa de comunicación mendocina IMAGA, que entre sus múltiples antecedentes profesionales cuenta con el desarrollo de proyectos similares, por ejemplo, el de otra ciudad vecina como Godoy Cruz.