Menos de un mes pasó desde que Walter Sebastián el Corcho Sáez fue capturado en Chubut por el crimen durante un asalto del empresario Emilio César Giménez, ocurrido a mediados de setiembre en Guaymallén.
En cuestión de días, el tercer detenido de la banda delictiva que perpetró el asesinato fue trasladado a Mendoza y quedó alojado en una cárcel provincia. Este martes, su situación se complicó aún más durante una audiencia de control jurisdiccional que solicitó su defensa.

Si bien el objetivo de la sesión era que la jueza Carolina Colucci analizara las condiciones de la detención de Sáez, que fueron cuestionadas por su representante legal, terminó recibiendo un revés judicial.
Es que el fiscal de Homicidios Carlos Torres aprovechó la oportunidad para solicitar la prisión preventiva del Corcho y la magistrada del Juzgado Penal Colegiado Nº 1 hizo lugar a ese pedido y rechazó el control jurisdiccional.
Básicamente, la jueza tuvo en cuenta una prueba vital que motivo la captura de Sáez: en uno de los vehículos en los que se movilizaban los autores del ataque contra Giménez dieron con un celular Huawei que pertenecía al acusado.
Además, el Corcho mantenía estrechos vínculos con la barra brava de Independiente Rivadavia, representando a la filial del barrio Paraguay, donde residía.

Ese grupo de hinchas estaba alineado con Los Encapuchados, una facción de barras de La Lepra que fue liderada por Leandro el Chori Rivero, imputado por el asesinato de Gabriel Gabito Videla, ocurrido en enero del año pasado durante los festejos del aniversario del club.
Justamente, el Chori es hijo de Cristian Willy Rivero, el penitenciario y ex jefe de seguridad de Independiente Rivadavia, que fue el primer detenido por el crimen del empresario frutihortícola.
Por su parte, el segundo en caer, Ángel Leandro Fredes, quedó semanas atrás con detención domiciliaria y podría ser sobreseído en un futuro.
Ahora, con Rivero padre y Sáez con prisión preventiva, los detectives del caso se dedicarán de lleno a dar con los cuatro prófugos que tiene la causa: Gustavo Rivero (hijo de Cristian y hermano del Chori); los hermanos Ricardo y Juan Andrada y Maximiliano Martínez Llaneza.
El crimen
Giménez fue asesinado alrededor de las 16 del jueves 15 de setiembre cuando se dirigía a su casa a bordo de su Volkswagen Amarok V6, luego de celebrar el cumpleaños de un colega del Mercado Cooperativo de Guaymallén, donde tenía un puesto de venta de frutas y verduras.
En el camino, fue emboscado en el cruce de calles Jorge Newbery y Padre Manzano por dos camionetas: una Toyota RAV4 y una Jeep Renagade.

El empresario intentó evitar a los delincuentes, que buscaban robarle los casi 6 millones de pesos en efectivo que llevaba dentro de su vehículo.
Para eso, impactó marcha atrás uno de los rodados, pero fue allí cuando le dispararon y uno de los plomos le dio en el brazo izquierdo, provocando que una esquirla le diera en el pecho.
A raíz de esa herida, falleció por broncoaspiración, mientras los delincuentes se dieron a la fuga en la Jeep y abandonaron en la escena el otro vehículo.
Horas más tarde, la camioneta de alta gama fue hallada en el barrio Gomensoro, sin ocupantes.
