El niño de un año y diez meses que permanecía internado en grave estado en el Hospital Notti murió esta mañana tras una larga agonía, luego de haber ingresado con lesiones compatibles con maltrato infantil. Ayer, la Justicia ordenó la detención e imputación de su padrastro por tentativa de homicidio simple calificado por alevosía en grado de tentativa.
El pequeño llevaba varios días en terapia intensiva, con un cuadro crítico y pronóstico reservado. Había sido hospitalizado luego de sufrir lesiones cerebrales que, según los primeros informes médicos, eran compatibles con el denominado “síndrome del niño sacudido”.
El caso había dado un giro clave en las últimas horas, cuando la Justicia imputó al padrastro del menor identificado como Cristian Gonzalo Fragapane, por tentativa de homicidio agravado. La acusación se sostuvo en pericias médicas que reforzaron la hipótesis de maltrato dentro del entorno familiar.
El particular regalo que recibió Zoe de Gran Hermano de su mamá
La influencer y ex participante de Gran Hermano Argentina, Zoe Bogach, volvió a ser tendencia tras compartir en TikTok un clip en el que mostró la sorpresa que le preparó su mamá, Aixa Abasto. En las imágenes, primero recibió una campera…
El niño vivía con su madre y la pareja de ella, y había sido ingresado previamente al hospital en otras oportunidades. Sin embargo, fue esta última internación la que encendió todas las alarmas y activó el protocolo judicial.
Desde el primer momento, los médicos detectaron un cuadro grave: traumatismos, compromiso neurológico y signos compatibles con agresiones reiteradas. Incluso se evaluó si el cuadro que presentaba podía desencadenarse a partir de una patología previa, pero los estudios terminaron inclinando la balanza hacia un escenario de violencia.
Una evaluación previa no detectó maltrato
De acuerdo con fuentes oficiales consultadas por El Sol, el niño había ingresado en al menos dos oportunidades previas al hospital, lo que activó la intervención del programa dependiente del Ministerio de Salud. Sin embargo, tras la evaluación correspondiente, ese equipo descartó la existencia de indicadores que justificaran judicializar el caso.
El escenario cambió el 10 de abril, cuando el menor llegó nuevamente al hospital con lesiones que podrían ser compatibles con el síndrome del shaken baby, es decir, un fuerte zamarreo que produce heridas internas en órganos vitales. Fue entonces cuando los profesionales médicos decidieron radicar la primera denuncia formal, lo que derivó en la intervención de la Justicia y de los organismos de protección de derechos.
“La denuncia es la que hace el hospital en ese momento, cuando el chiquito ingresa en esas condiciones. Ahí se activa todo el circuito”, señalaron.
