La pesquisa que desde hace meses siguen el fiscal de Robos y Hurtos Ezequiel Jesús Morando y efectivos especializados en esa área comenzó a mostrar este jueves su entramado más complejo tras una serie de allanamientos que apuntaron a desarticular a una banda acusada de simular operativos policiales para concretar hechos de inseguridad.
Se trata de un grupo de malvivientes que, según la causa, se vestían como efectivos de Investigaciones para ejecutar entraderas, escruches y sustracción de vehículos, bajo una modalidad que les permitió actuar durante años sin ser detectados. Para las fuentes policiales y judiciales, el operativo fue un éxito.
En ese contexto, uno de los nombres que volvió a aparecer en los expedientes es el de Pedro Alonso Isgró, hijo de una jueza de Paz, quien fue aprehendido en un barrio privado de Guaymallén señalado como posible jefe de la organización. Su arresto no fue producto de una vigilancia directa, sino de una declaración clave: la del estafador serial Rodrigo Emanuel Raía, detenido el año pasado, cuyo ADN fue hallado en una gorra abandonada tras un asalto vinculado a estos expedientes.
En su testimonio, Raía aseguró que Alonso Isgró era quien impartía órdenes, disponía de armas y organizaba los golpes. Este hombre de 39 años ha sido capturado varias veces en la última década. También no es la primera vez que lo allanan. Recientemente estuvo internado por problemas de consumo y efectivos policiales de diferentes áreas de Investigaciones lo tenían en la mira por diferentes delitos.
Raía, por su parte, tampoco no es un nombre nuevo para los sabuesos. Es uno de los estafadores más conocidos de Mendoza y fue detenido en noviembre del año pasado tras meses de búsqueda, en un procedimiento de la División de Delitos Económicos en una casa de Ciudad. Sobre él pesaban cuatro pedidos de captura y dos de paradero. Al momento de la detención ofreció resistencia y se encontraba con una mujer. En el lugar secuestraron celulares, chips y documentación que quedó bajo análisis judicial.
Los pesquisas lo describen como un delincuente con un mecanismo aceitado para evadir controles: alternaba teléfonos, cambiaba de chip de manera constante y utilizaba vehículos alquilados con documentación falsa para moverse por el Gran Mendoza sin dejar rastros.
Su historial incluye una condena en 2020 a cuatro años y medio de prisión por quince hechos de estafa mediante compras con cheques sin fondos, una modalidad que repetía contactando a vendedores por redes sociales y enviando supuestos empleados a retirar productos.
Su apellido arrastra además un extenso historial delictivo. Su padre había sido condenado por estafas similares tras hacerse pasar por ingeniero civil, y su entorno familiar aparece vinculado a causas desde hace más de dos décadas. Incluso, en 2012, su hermano Gonzalo, barra de Godoy Cruz, fue asesinado a balazos en Guaymallén en un hecho que nunca fue esclarecido y que se dio en medio de conflictos y sospechas dentro de ese mismo entramado.






Sin embargo, el avance sobre Alonso Isgró no resultó sencillo. Este jueves, los detectives policiales allanaron su casa de la manzana C del barrio privado Sol Andino II, donde lo encontraron acompañado por una mujer. No hallaron armas ni elementos directamente vinculados a los hechos investigados, aunque sí detectaron restos de sustancias para consumo.
Ante la falta de pruebas contundentes, optaron por secuestrar su teléfono celular, que será sometido a peritajes. Por lo que decidió el fiscal, solo se le tomará una declaración informativa y recuperará la libertad en las próximas horas, mientras se intentaba determinar si efectivamente ocupaba un rol central en la estructura delictiva. El juez Gabriel Bragagnolo, que estuvo presente durante las medidas, dio el ok.
El operativo, que incluyó 28 allanamientos simultáneos en Guaymallén, Luján de Cuyo y Las Heras, dejó un saldo de 18 detenidos y aprehendidos (no todos vinculados a la megabanda) además de un importante volumen de secuestros.
La magnitud del despliegue permitió avanzar sobre al menos 15 hechos delictivos que comparten un mismo patrón: irrupciones en domicilios bajo la apariencia de procedimientos oficiales, robo de pertenencias y posterior reducción de los elementos. La megacausa ya tenía varios detenidos, entre ellos, Raía.
Uno de los episodios que se analiza dentro de esa serie ocurrió en abril de 2023 en Guaymallén y tuvo como víctima a una mujer de nacionalidad peruana vinculada al narcomenudeo.
El hecho se registró en una propiedad de calle Victoria al 900, cuando la víctima, de 30 años, llegaba al domicilio y advirtió que la puerta había sido forzada. En ese momento fue sorprendida por dos sujetos que, bajo amenazas con un arma, la obligaron a ingresar. Le sustrajeron dinero en efectivo, un teléfono celular, llaves, una mochila y una riñonera con documentación.
Tras el golpe, los asaltantes escaparon en un Ford Fiesta que habían dejado en las inmediaciones. Un vecino alertó al 911 y se desplegó un operativo que derivó en una persecución. Uno de los sospechosos fue localizado en calle Benavente mientras se cambiaba la ropa, y el otro fue detenido en Aristóbulo del Valle y Pascual Segura, cuando descendía del vehículo. En el interior del rodado hallaron gran parte de los elementos robados. Ambos, de 24 y 27 años, quedaron a disposición de la Justicia.
Durante procedimientos de este jueves, se incautaron armas de fuego -entre ellas una escopeta de doble caño, una tumbera y réplicas-, más de 60 municiones, drogas (más de 1,4 kilos de cocaína y marihuana fraccionada), dinero en efectivo en distintas monedas, relojes y una logística que evidencia una estructura aceitada.
Megaoperativo con 28 allanamientos para desbaratar banda de pseudopolicías que hacía entraderas
La ministra de Seguridad de Mendoza, Mercedes Rus, brindó detalles este jueves sobre un operativo policial que tuvo como epicentro el departamento de Guaymallén y que permitió desarticular parte de una organización criminal dedicada a robos, entraderas y comercialización de autopartes.…
También secuestraron más de 70 teléfonos celulares, radios tipo handy y más de 30 chips, elementos que serán determinantes para reconstruir las comunicaciones internas y establecer jerarquías dentro de la banda.
La causa también dejó al descubierto una red paralela de desarme y comercialización ilegal de autopartes, con más de 119 piezas secuestradas, además de vehículos con pedido de captura y talleres clandestinos. Los investigadores consultados por El Sol sostuvieron que la organización operaba con distintos puntos de acopio y logística, lo que le permitía sostener los golpes y dispersar rápidamente la mercadería robada.
Aunque el operativo permitió desarticular parte de la estructura, admitieron que el rol de Alonso Isgró quedó bajo análisis. Su vínculo con los otros detenidos, el contenido de su teléfono y el cruce de comunicaciones serán determinantes para confirmar o descartar si realmente tenía relación con la banda que supo moverse durante años bajo una fachada policial, tal como sostuvo Raía en su declaración.
