El Chirola Pizarro y el seguimiento que le hicieron antes de ser capturado en el 2019.

Nelson Fabián Pizarro Quintero tiene 56 años. Vivía hasta su captura en el 2019 en calle Buenos Vecinos 1121 de Rodeo de la Cruz, en Guaymallén. Actualmente, pasa sus días en la cárcel federal de Cacheuta, donde cursa el primer año del secundario. Es el hermano de Hilda. También de Sergio y Diego. Tío de Jonathan y Johana Castro, los hijos de la citada mujer que tiene base en el barrio La Estanzuela de Godoy Cruz.

Todos vienen siendo investigados y detenidos por tema de drogas desde hace más de 15 años. Los casos más recientes tienen en la mira a Diego por hallarle estupefacientes en el interior del penal -purga pena por asesinato- y a los del oeste de Godoy Cruz, quienes cayeron recientemente en una nueva pesquisa por violar la Ley 23.737.

Chirola es el apodo de Nélson. Y fue condenado en los Tribunales Federales en el 2022 por uno de los secuestros de cocaína más destacados de los últimos años en Mendoza: en el 2019, intentó ingresar casi 50 kilos de cocaína que había comprado en Salta y recibido en Córdoba luego de que su banda pactara la transacción en un hotel de esta última provincia.

Efectivos de la División Robos y Hurtos de Investigaciones venían conociendo todos sus movimientos por escuchas telefónicas y observaciones discretas en la calle y le frenaron el paso en el Arco Desaguadero.

Ocho años y medio de cárcel fue la pena que recibió; misma cantidad de años que el llamado nexo de la organización y uno de sus socios. Otros procesados también fueron hallados culpables en un debate que duró varias semanas, arrancando en junio y culminando el 18 de agosto del 2022, tal como informó este diario.

Pero no todo está terminado para el Chirola Pizarro en la Justicia federal: recientemente, como viene sucediendo con los narcos que no pueden justificar sus bienes, fue procesado por lavado de dinero.

El juez Marcelo Garnica, subrogante del Juzgado Federal Nº1, entendió que existen pruebas suficientes para endilgarle el artículo 303 inciso primero del Código Penal: “Será reprimido con prisión de tres a diez años y multa de dos a diez veces del monto de la operación, el que convirtiere, transfiriere, administrare, vendiere, gravare, adquiriere, disimulare o de cualquier otro modo pusiere en circulación en el mercado, bienes u otros activos provenientes de un ilícito penal, con la consecuencia posible de que el origen de los bienes originarios o los subrogantes adquieran la apariencia de un origen lícito, y siempre que su valor supere la suma de ciento cincuenta (150) Salarios mínimos, vitales y móviles al momento de los hechos, sea en un solo acto o por la reiteración de hechos diversos vinculados entre sí”.

El Citroën C4 del Chirola Pizarro captado durante los seguimientos que le hicieron en el 2019.

De acuerdo con la investigación federal, que se inicia siempre contra narcos que evidencian grandes estilos de vida y no pueden justificarlo a través de trabajo legítimo, Pizarro habría puesto en circulación legal dinero proveniente del narcotráfico desde principios del 2011 hasta agosto del 2019, cuando fue detenido. Y por eso entendieron que en el 2016. El Chirola adquirió un auto BWM 315-116I modelo 2008 dominio HBQ670 en 180 mil pesos aproximadamente. La vendedora de ese rodado, quien continúa siendo la titular de acuerdo con la investigación, tiene domicilio en Salta.

Pizarro utilizó ese vehículo para que la organización se moviera para custodiar la droga que iba a llegar a Mendoza en el 2019. Justamente, esa maniobra de tráfico de estupefacientes por descubierta por los policías de la División Robos y Hurtos de Investigaciones, que desarrollaron las tareas desde el inicio de la pesquisa.

También descubrieron que el Citroën C4 modelo 2008 patente HON488 lo había comprado en junio el 2016. Por los informes que analizaron los investigadores judiciales, ese rodado era conducido por él.

Cada vez hay más narcos acusados de lavado de activos

El miércoles 11 de mayo del 2016, la Justicia federal dejó un precedente importante en Mendoza al condenar a Sandra Jaquelina Vargas (41) por lavado de activos. La Yaqui, jefa narco del oeste de Godoy Cruz, recibió 15 años de cárcel.…

Después del secuestro de la droga en límite con San Luis, el rodado fue incautado en el camping Los Tilos, de calle Buenos Vecinos 1121, donde tenía domicilio. El valor del vehículo en la época que lo compró rondaba los 217.400 pesos.

El auto lo adquirió a un hombre oriundo de Mar del Plata y este nunca lo inscribió a su nombre. Es más, el anterior propietario lo había denunciado por esta irregularidad vinculada a la titularidad, es decir, que Pizarro se lo compró a un hombre que no lo tenía a su nombre pero el rodado se encontraba en Mendoza.

La acusación contra el Chirola no solo apunta a bienes muebles. También habría adquirido divisas por 2.500 dólares en la casa de cambio Links de calle Victoria de la localidad de Puerto Iguazú, provincia de Misiones, maniobra que le habría permitido blanquear parte de su capital.

Lo mismo con otros 8.000 dólares que obtuvo durante una operación cambiaria en el Casino de Buenos Aires el 6 de octubre del 2017, precisamente en las cajas habilitadas en el sector de ruleta americana. Para esa época, la cotización oficial del dólar era de 17,5 pesos argentinos por unidad, por lo que utilizó 140.000 pesos para comprar la divisa extrajera.

El Cabezón Sánchez también está acusado de lavado.

Además del Chirola, uno de los narcos que también fue condenado en la megacausa de los casi 50 kilos de cocaína también fue procesado por lavado de dinero junto con sus hijas. Se trata del barra de Gimnasia y Esgrima de Mendoza, Edgardo Daniel “CabezónSánchez.

Las mujeres tenían bienes a su nombre y los dos hombres tampoco tenían actividades lícitas o contaban con el dinero suficiente para justificar sus adquisiciones. “La fuente de dinero necesario para ellos habría provenido de las ganancias por el tráfico generadas como mínimo entre el 2011 y el 2019”, señala la resolución de la Justicia.

El secuestro millonario

El Chirola Pizarro no era un desconocido para los investigadores policiales y judiciales. Su nombre estaba asociado a la movida tropical nocturna y a los locales bailables, pero también tenía una condena por narcotráfico. En 2011 fue detenido como parte de una banda que intentaba traficar 225 kilos de marihuana hacia Chile.

Su entorno familiar tampoco estaba alejado del delito. Su hermano Sergio, además de estar vinculado a la noche, había intentado postularse como candidato a concejal en Guaymallén. Hilda y Diego, también hermanos de Pizarro, fueron condenados en los últimos años. Conocida como la “Doña“, Hilda fue recientemente condenada por la causa en la que su hijo Jonathan, detenido el mes pasado, deberá también sentarse en el banquillo.

Un año antes de la detención del Chirola, la policía ya seguía de cerca los pasos de su organización a través de escuchas. Descubrieron que sus miembros se encontraban planificando una operación de tráfico de estupefacientes y decidieron profundizar en la investigación. Lo seguían y le sacaban fotos de sus bienes, entre ellos el Citröen negro, otros vehículos y también las viviendas de su círculo íntimo.

A través de los seguimientos, los detectives supieron que Pizarro había viajado a Córdoba con su grupo más cercano para cerrar un acuerdo millonario. El 5 de agosto del 2019, el encuentro fue en un hotel de esa provincia, donde se reunieron con el proveedor del cargamento, Luis Wilder Zalazar, un salteño que había traído la droga desde el norte del país en otro vehículo.

Luego de cerrar el negocio, Pizarro y su grupo emprendieron el regreso a Mendoza en caravana. Viajaban en tres vehículos mientras venían siendo seguidos de cerca por la policía. El plan de los sabuesos era detener el cargamento en el Arco Desaguadero, ya que conocían que uno de los rodados había sido especialmente acondicionado para ocultar el cargamento del polvo blanco.

Antes de la medianoche del 7 de agosto, el primer auto fue interceptado. Se trataba de un Toyota Avenis en el que viajaban el Chirola Pizarro y Edgardo “Cabezón” Sánchez, un conocido barra del Lobo y recientemente acusado también por lavado de dinero con sus hijas. Les incautaron teléfonos celulares y dinero en efectivo.

El siguiente vehículo detenido fue una VW Saveiro, conducida por Claudio Marcelo Olivera. Durante la requisa, los policías notaron que los tornillos del cobertor de la camioneta habían sido removidos. Al levantarlo, encontraron 43 ladrillos completos de cocaína y seis mitades envueltas en papel metalizado y globos amarillos.

El peso total del cargamento fue de 47,316 kilogramos, En el mundo de las drogas cada kilo se comercializa a partir de los 10.000 dólares. Luego de la pandemia, el precio subió alcanzando actualmente los 15 mil.

Mientras tanto, el tercer vehículo, el BMW 315 conducido por Zalazar y Ernesto Guerrero, cambió de rumbo porque perdieron contacto con los otros integrantes de la organización, desviándose hacia San Juan. Minutos después, fueron capturados por la policía en Lavalle. Así, todos los involucrados quedaron a disposición de la Justicia.