En un nuevo capítulo de la grieta empresaria que existe en las distintas cámaras de la provincia por sus intereses, este viernes la Federación Económica de Mendoza (FEM) entró en la polémica por la eliminación del aporte obligatorio a la Coviar, defendiendo al organismo y criticando la medida del Gobierno nacional.

La FEM manifestó su “apoyo institucional” a la Coviar y expresó su preocupación ante la Resolución 55/2026 de la Secretaría de Agricultura de la Nación, que oficializó la medida. Aseguran que el aporte es “una herramienta estratégica para el desarrollo de la vitivinicultura en 18 provincias” y sugirieron fortalecer la articulación público-privada.

De esta manera, FEM y Coviar vuelven a mostrar intereses mutuos como cuando los presidentes de ambas instituciones, Santiago Laugero y Fabián Ruggeri respectivamente, firmaron un duro documento dirigido a Alfredo Cornejo mostrando su preocupación por la situación de las pymes.

Santiago Laugero (primero izquierda a derecha) junto a Fabián Ruggeri (tercero) en el desayuno de la COVIAR.

En la vereda opuesta, Bodegas de Argentina es la voz institucional empresaria más crítica del aporte a la Coviar y hace años protagoniza una interna vitivinícola con ese organismo, discutiendo su función en el cumplimiento del plan vitivinícola. A esta cruzada se sumó recientemente el Consejo Empresario Mendocino, que en el último tiempo ha expuesto diferencias con la FEM, por ejemplo, por la implementación del RIGI.

De hecho, después de la carta destinada al gobernador que firmó la FEM y Coviar, el ministro de Gobierno, Natalia Mema, convocó a empresarios a Casa de Gobierno para una reunión con el objetivo de “seguir construyendo tener una agenda común que acompañe al sector productivo”.

No es casualidad que a esa reunión hayan sido convocados el presidente del CEM, Martín Clement, el de Bodegas de Argentina, Walter Bressia, y el Red Asincar, Diego Pérez Colman. También participaron el ministro de Producción, Rodolfo Vargas Arizu, y el diputado nacional, Lisandro Nieri.

De hecho, el quiebre del CEM con Coviar quedó también expuesto cuando el ministro de Desregulación y Modernización del Estado, Federico Sturzenegger, comunicó y celebró la decisión de quitar los aportes obligatorios en las redes sociales. En su posteo, reconoció al productor mendocino Carlos Clement como quien le compartió la idea que terminaron materializando en la resolución. Se trata del productor vitivinícola que es padre del actual presidente del CEM y fundador de la empresa de comercio exterior de la cual hoy es gerente Martín.

A fines del mes pasado, el Consejo Empresario Mendocino emitió un comunicado apoyando la derogación de la Ley 25.849, que creó la Coviar y el aporte obligatorio, señalando que las iniciativas relacionadas a la desregulación y de reducción de la carga impositiva “son necesarias para reducir el costo del sistema productivo argentino”. Señalaron que siempre van a apoyar las medidas que buscan corregir “las enormes distorsiones generadas por políticas intervencionistas“. Sumaron que esa derogación constituye un “paso más en la reconstrucción del funcionamiento económico del país“.

Mientras tanto, la Federación Económica Mendocina (FEM) dio un paso hacia el otro lado de la grieta al señalar en un comunicado que la Coviar, durante más de dos décadas, “impulsó políticas vinculadas al crecimiento del sector de manera integrada y coordinada, ejecutando un plan abocado a la promoción internacional y nacional del vino argentino, el desarrollo del enoturismo, la sostenibilidad, la asistencia técnica a productores, la integración de pequeños productores, la generación de información estratégica y la defensa de mercados internacionales”.

Aseguró que el organismo acompañó gestiones para la eliminación de retenciones, el acceso a financiamiento internacional y la defensa del mosto.

Bodegas de Argentina, la CEM y hasta el propio Gobierno de Mendoza han celebrado la decisión de eliminar el aporte obligatorio, el cual consideran un impuesto que no tiene sentido en el marco del poco cumplimiento de los objetivos que se propuso el PEVI. Aunque desde Coviar defiendan ese cumplimiento y aseguran que el aporte es mínimo.

El aporte que se hace a la Coviar representa el 0,01%, mientras que los impuestos que pagamos nosotros representan entre el 57% y el 62% del excedente empresarial. Entonces: ¿cuál sería más lógico ir a atacar como industria? Empezaron por el 0,01% y algunos sectores de la industria lo celebran. No podemos festejar eso y no trabajar porque bajen el 57% o 62%. Estamos equivocadísimos“, señaló a El Sol Fabián Ruggeri, presidente de Coviar.

El organismo presentará en los próximos días un amparo para frenar la aplicación de la medida.

El comunicado completo de la FEM

La Federación Económica de Mendoza (FEM), expresa su preocupación frente a la Resolución 55/2026 de la Secretaría de Agricultura de la Nación vinculada al funcionamiento de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), y manifiesta su apoyo institucional a dicha entidad en razón de la importancia de esta herramienta estratégica para el desarrollo de la vitivinicultura en 18 provincias.

Durante más de dos décadas la COVIAR –creada mediante la Ley Nacional 25849- logró impulsar políticas vinculadas al crecimiento del sector de manera integrada y coordinada, ejecutando un plan abocado a la promoción internacional y nacional del vino argentino, el desarrollo del enoturismo, la sostenibilidad, la asistencia técnica a productores, la integración de pequeños productores, la generación de información estratégica y la defensa de mercados internacionales. Además, acompañó gestiones relevantes como la eliminación de retenciones, la mejora de reintegros a las exportaciones, la defensa del mosto argentino y el financiamiento internacional para programas de integración productiva.

Desde la FEM, resaltamos que la vitivinicultura –como muchas otras actividades que representamos – atraviesa una situación compleja. En este contexto, consideramos que la discusión debe centrarse de manera urgente en cómo generar soluciones a los problemas que atentan contra la competitividad del sector, y que exigen un abordaje público-privado. La COVIAR es fundamental para dar continuidad a las herramientas de articulación estratégica que han posibilitado un crecimiento sostenible de la vitivinicultura argentina. Nuestra industria madre posee gran potencial y proyección, y para ello es clave la búsqueda de consensos y soluciones conjuntas.