La Justicia resolvió el caso de un taxista que estuvo a punto de perder la vida tras ser baleado en un asalto en Las Heras.
La víctima del hecho, Sergio David Vargas (50), permaneció varias semanas luchando por su salud y pese a que recibió el alta, quedó con secuelas que no le permitieron volver a trabajar por un largo tiempo.
Por el ataque armado fue detenido Elías Giovanny Salas Morales (29), alias el Chileno, quien este martes fue condenado a 12 años y 6 meses de prisión por el juez Marcelo Gutiérrez del Barrio, del Tribunal Penal Colegiado Nº 2.
Al asaltante se le declaró la reincidencia, ya que contaba con una sentencia previa, y deberá cumplir la pena de manera efectiva sin la posibilidad de acceder a ningún tipo de beneficio carcelario.

El acusado debía enfrentar el juicio oral y público, pero en la previa su defensor y el fiscal de Homicidios Carlos Torres, quien lideró la pesquisa, acordaron resolver todo mediante un juicio abreviado final, en el que el Chileno Salas debió reconocer la autoría en el asalto ante el magistrado.
El pacto contó con el aval de Gutiérrez del Barrio, quien le impuso la pena estipulada entre las partes por los delitos de homicidio criminis causa en grado de tentativa y robo agravado por el uso del arma de fuego.
Dura recuperación
Pese a que Vargas salvó su vida de milagro, el balazo que recibió durante el asalto lo dejó internado por más de 50 días en el Hospital Lagomaggiore.
La herida le afectó el hígado, el diafragma y la parte inferior del pulmón derecho, por lo que su vida estuvo en peligro durante los primeros días de internación.
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Tras recibir el alta, continuó con su recuperación en su domicilio. Cuatro meses después del ataque, una hija de la víctima habló con El Sol y reveló que su padre “no quedó al 100 por ciento” después de la agresión.
Pese a eso, la joven aseguró que su padre, quien llevaba más de treinta años ejerciendo como taxista, tenía pensado en volver a trabajar apenas su salud se lo permitiera.
El hecho
Corrían las 9.30 del jueves 28 de enero cuando Salas Morales se encontraba en las afueras del Hospital Lagomaggiore. Sobre calle Timoteo Gordillo, el sospechoso frenó el taxi conducido por Vargas y le pidió que lo llevara hasta la manzana B del barrio 8 de Abril, en Las Heras.
Sin embargo, en el camino, a la altura del barrio Infanta, el Chileno desenfundó un arma de fuego y amenazó a la víctima para que le entregara sus pertenencias y el dinero de la recaudación.
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Ante la resistencia del chofer, el malviviente le efectuó un disparo con el objetivo de causarle la muerte, sostiene la investigación. Acto seguido, le sustrajo el celular Samsung J6 a la víctima y se dio a la fuga a pie por entre las calles del citado complejo lasherino.

Malherido y con las pocas fuerzas que tenía, Vargas arrancó su Chevrolet Corsa aditamento 794 de la empresa Radio Taxi y comenzó a manejar hacia el nosocomio donde había levantado al ladrón.
Cuando llegó allí, se desvaneció y fue asistido por colegas que estaba trabajando en ese sector y lo ingresaron a la guardia del centro asistencial.
Los médicos lo asistieron por la herida de bala que presentaba en la espalda y lo ingresaron de urgencia al Quirófano. Tras la intervención pasó a Terapia Intensiva, donde comenzó con su larga recuperación.
