Imagen ilustrativa.

Leonel Ortiz tenía apenas 8 años y murió la noche de este lunes después de quedar atrapado en una brutal balacera ocurrida en la Villa Junín, en Las Heras. Tres hombres llegaron hasta una casa en un auto rojo y comenzaron a disparar. Tiraron contra la casa y los proyectiles terminaron alcanzando también al pequeño, detallaron fuentes policiales a El Sol.

El ataque ocurrió antes de las 21.30. La secuencia fue rápida y violenta: los sujetos llegaron hasta el domicilio y abrieron fuego en distintas direcciones. Uno de los proyectiles impactó en Leonel, provocándole una gravísima herida en la zona de la arteria femoral.

El niño fue trasladado de urgencia al Hospital Carrillo por habitantes del sector, donde los médicos intentaron estabilizarlo. Sin embargo, la lesión fue mortal y finalmente se confirmó su fallecimiento por un shock hipovolémico.

La investigación quedó en manos del fiscal de Homicidios Oscar Malla, quien intentaba determinar quiénes fueron los atacantes y cuál fue el motivo del ataque. Una de las principales hipótesis apunta a un conflicto vinculado al narcomenudeo, aunque la pesquisa recién comenzaba y buscaba establecer con precisión qué ocurrió.

Oscar Malla, el fiscal del caso.

La escena del crimen quedó rodeada por un fuerte despliegue policial. Personal de Infantería llegó hasta la Villa Junín ante los disturbios que se generaron después de la balacera, debido a que Policía Científica y Homicidios no podían desarrollar sus labores, tal como se desprende del caso revelado por este diario.

Mientras los uniformados intentaban contener la situación, Científica trabajaba para levantar rastros y reconstruir la trayectoria de los disparos. Los peritos buscaban determinar desde dónde comenzaron los tiros y cuántos proyectiles fueron disparados contra la casa, agregaron las fuentes.

Lo que tenían claro era que los sujetos escaparon en el vehículo rojo y por eso estaban analizando las cámaras de seguridad del Acceso Norte.