La noche del lunes terminó con una tragedia en Las Heras. Leonel Ortiz, un nene de apenas 8 años, murió después de recibir un disparo en medio de una balacera ocurrida en la Villa Junín de Las Heras. El ataque tuvo como escenario una vivienda del asentamiento, un “ranchito” al que llegaron tres hombres a bordo de un auto rojo y contra el que abrieron fuego.

El lugar donde ocurrió el crimen quedó bajo un fuerte despliegue policial y se convirtió en el centro de una investigación por un ataque que, según la principal hipótesis, estaría relacionado con un conflicto de narcomenudeo.

Según declaró la hermana de la víctima, la familia sufrió dos ataques durante el día de la tragedia. El primero ocurrió por la mañana, cuando un grupo de hombres inició un incendio en la vivienda, que pudo ser sofocado. El segundo se produjo durante la noche y terminó con la vida del niño de 8 años.

“Entraron a la casa y mi hermano no alcanzó a esconderse”, relató la mujer.

Cómo es el lugar donde ocurrió el crimen

La balacera que terminó con la vida de un nene de 8 años ocurrió en la Villa Junín, un asentamiento ubicado en El Algarrobal, Las Heras, a pocos metros del Acceso Norte y detrás del Hipercerámico.

El barrio nació como parte de la Cooperativa de los Ladrilleros, pero con el paso del tiempo fue cambiando hasta convertirse en un asentamiento de aproximadamente siete cuadras, donde viven unas 200 personas.

Las calles de tierra atraviesan el barrio y, en distintos sectores, se acumulan basurales. A los costados se levantan viviendas precarias, con paredes y techos de chapa, nylon y otros materiales. El paisaje refleja las condiciones de vulnerabilidad en las que viven las familias del lugar.

En medio de ese escenario, una vivienda se convirtió en el blanco de una balacera durante la noche del lunes. Tres hombres llegaron en un auto rojo y comenzaron a disparar contra la casa. Uno de los proyectiles alcanzó a Leonel Ortiz, de 8 años, quien no logró escapar de la línea de fuego y murió como consecuencia de las heridas.

El disparo le provocó una gravísima herida en la zona de la arteria femoral.

La escena quedó marcada por la violencia del ataque y por los disturbios que se produjeron después. La situación fue tal que los efectivos de Policía Científica y Homicidios tuvieron dificultades para desarrollar sus tareas en el lugar.

Ante ese escenario, personal de Infantería llegó hasta la Villa Junín para contener la situación y permitir que los peritos pudieran trabajar en la reconstrucción de la balacera.

La principal hipótesis apunta a una disputa vinculada al narcomenudeo, aunque el fiscal de Homicidios Oscar Malla todavía intenta establecer con precisión el motivo del ataque.