La investigación por el crimen de Leonel Ortiz, el niño de 7 años asesinado de varios disparos durante un violento ataque en Villa Junín de Las Heras, tuvo este martes por la mañana un avance clave: efectivos de Investigaciones capturaron al principal sospechoso del homicidio, un hombre de 48 años que tiene antecedentes por armas, violencia de género y amenazas.
Se trata de Cristian Alejandro Cabrera Ramírez, quien fue identificado durante la noche por los pesquisas de Homicidios como el principal sospechoso de haber efectuado los disparos. Con ese dato y distintas declaraciones testimoniales, el fiscal de Homicidios Oscar Malla ordenó su captura.
La búsqueda se extendió durante toda la madrugada. Finalmente, los policías lograron encontrarlo y detenerlo esta mañana en el barrio San Martín, a menos de 12 horas de que los investigadores lo hubieran identificado. Allí tenía dos domicilios.
Cabrera Ramírez no era un desconocido para la Justicia. Su prontuario reúne distintos expedientes iniciados durante los últimos años y algunos de ellos tienen como protagonistas las armas de fuego y hechos de violencia.
En el 2014 fue imputado en una causa por tenencia ilegal de un arma de guerra. Cuatro años después volvió a quedar involucrado en un expediente, esta vez por portación o tenencia ilegal de un arma de uso civil.
También registra causas vinculadas con violencia de género. En el 2023 fue condenado en expedientes por lesiones leves agravadas en un contexto de violencia de género y por amenazas simples.
A ese historial se suma una causa por hurto simple, y otras intervenciones judiciales en las que apareció en distintas condiciones, incluso como fiador, acompañante o testigo.
Pero desde este lunes su nombre quedó vinculado a una investigación mucho más grave, que terminó con la criatura sin vida, luego de una presunta venganza.
Una noche de tiros y una familia en medio del ataque
El crimen revelado por El Sol ocurrió antes de las 21.30 en la llamada Villa Junín, en Las Heras. De acuerdo con la reconstrucción inicial, un grupo de hombres llegó hasta el sector a bordo de un vehículo rojo y comenzó a perseguir a un par de personas, que serían los hermanos de la víctima fatal.
La persecución terminó frente a una casa. Los hombres que eran seguidos ingresaron a una casa y cerraron la puerta. Fue entonces cuando comenzaron los disparos.
La escena que encontraron después los policías fue impactante: vainas servidas, numerosos cartuchos e impactos de bala en distintos sectores de la vivienda.
Dentro de ese contexto estaba Leonel. El niño recibió tres impactos de arma de fuego: dos en las piernas y otro en el tórax, del lado izquierdo. Fue trasladado hasta el hospital Carrillo, pero los médicos no pudieron salvarlo. “Mami, me pegaron”, alcanzó a decir el pequeño.
La hipótesis que comenzó a tomar fuerza entre los policías es que el ataque habría estado relacionado con una venganza por un presunto robo y que los agresores buscaban a los hermanos del pequeño. Leonel habría quedado en medio de esa violenta represalia.
El primer detenido por el crimen
La identificación del sospechoso durante la noche permitió acelerar la búsqueda. Los policías comenzaron a seguir sus movimientos y durante varias horas recorrieron distintos sectores hasta localizarlo. Finalmente, Cabrera Ramírez fue detenido en el barrio San Martín durante la mañana de este martes.
