Janina Paola Di Pietro tiene 31 años y es una de las tres médicas residentes de Argentina que durante este fin de semana sobresalieron en el 8th McMaster International Review Course in Internal Medicine (MIRCIM 2023), en Polonia, exponiendo casos de pacientes con enfermedades poco frecuentes y de difícil diagnóstico.
La joven se desempeña hace tres años como residente en la Clínica Médica del hospital Lagomaggiore y abordó el caso de un paciente de 41 años con leucemia aguda de linaje mixto o ambiguo (LALA), una enfermedad rara que representa el 2 a 4% de todas las leucemias.

Tanto su informe académico-científico como el de las otras dos participantes nacionales, Lucía Molinero (de Santa Fe) y Marcela Romero (de Misiones) fueron evaluados y aprobados por la Sociedad Argentina de Medicina (SAM) y el McMaster International Review Course in Internal Medicine (Mircim), organizadores del congreso.
Un gran paso profesional
Janina resultó elegida para exponer en la categoría Póster y, previo a brindar detalles de su trabajo, habló con El Sol acerca de la experiencia profesional, el desafío de abordar este tipo de patología y también reflexionó sobre el actual sistema sanitario de la provincia.
“Tras la experiencia vivida por una compañera de residencia del Lagomaggiore y motivada por mi pareja, mis padres, mi hermana, amigos y mis propios colega, tomé la decisión de presentar este caso para poder ser expuesto en el Congreso”, contó Janina.
La premisa de la convocatoria, que está abierta a médicos de todo el mundo, consiste en presentar un caso de enfermedad rara para ser expuesto ante ciento de colegas.
A la hora de hablar sobre el caso, la médica aseguró: “El paciente llegó al nosocomio hace un año y medio con un cuadro de fiebre, hicimos análisis de sangre y observamos que tenía ciertas células raras en la sangre; entonces empezamos a hacerle otros estudios y una biopsia de médula ósea y tras esto surgió el diagnóstico de leucemia que, si bien es una enfermedad bastante frecuente, lo raro es el tipo de leucemia que es de linaje ambiguo, que se da en pocas personas y existe muy poca información sobre esta enfermedad”, explicó.
Por lo general, son enfermedades que tienen mal pronóstico, la mayoría de las personas que la padecen mueren no sólo por la leucemia en sí, sino por las consecuencias que acarrea.
Según contó la residente, el paciente permaneció internado en el nosocomio 185 días y murió, entre las causas, por la gran cantidad de infecciones asumidas.
“Lo frustrante es que a pesar de que el equipo médico que lo trató, conformado por muchos profesionales de diferentes áreas del hospital, hizo un tratamiento lo más rápido posible y de lo que las guías dicen que es lo que se tiene que hacer a él no le funcionó”, se lamentó.
La difícil tarea de ser médica en Mendoza
Llegar a Polonia no fue nada fácil para Janina y es que ella misma tuvo que pagar los costos del viaje, desde la inscripción para el Congreso que tuvo un valor de 70 euros hasta los pasajes, hotel y gastos para la estadía.
“Viajar no fue una decisión fácil, sobre todo, por las condiciones económicas del país y las del sector sanitario, con sueldos cada vez más precarizados. Tuve que hacer muchas horas extras para poder llegar hasta acá”, contó.
Respecto a la situación que está atravesando la Salud en Mendoza, Di Pietro fue muy realista y manifestó: “En primer lugar voy a hablar del médico residente, cuyos salarios son demasiados bajos para la cantidad de horas de trabajo y la responsabilidad que ejercemos en los nosocomios. Gracias al médico residente, que lleva adelante todas las tareas del hospital, existe la salud pública”.

Janina contó que su amor por la medicina surgió siendo muy chica y hoy estando en ejercicio, entiende que en su elección también hubo mucho de vocación, sobre todo por la responsabilidad que asumen en cada una de las áreas en las que se desempeñan y la remuneración económica que perciben.
Sobre la posibilidad de irse a otro país para crecer como profesional, Janina no dudó en decir que sí.
“El panorama de los médicos está compleja en Mendoza, en el país, y muchos profesionales están analizando emigrar y ejercer la medicina en el exterior donde no sólo son valorados sino bien remunerados. Es la única opción que uno tiene para alcanzar una mejor calidad de vida”, explicó.

De hecho, Janina ya tuvo la posibilidad de vivir en Irlanda, pero no ejercía la medicina. Viajó con su pareja y lograron importantes proyectos, aunque regresaron porque su sueño era hacer su residencia en Argentina, por la calidad formativa que acá se ofrece. Sin embargo, no descarta terminar con su especialización y emigrar.
