El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo petrolero con Venezuela que, según aseguró, le permitirá a su país acceder a una parte significativa de las reservas de crudo del país sudamericano a largo plazo.

A través de una publicación en Truth Social, el mandatario calificó el pacto como “el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial” y sostuvo que la operación duplicará con creces las reservas estadounidenses.

Según detalló, el entendimiento se logró bajo la coordinación del secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en conjunto con el sector privado y con la participación de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez. En ese marco, afirmó que Estados Unidos obtendrá el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas “sin coste alguno para el contribuyente”.

El anuncio se da en un escenario de creciente presión interna por el precio de la gasolina y en medio de la prolongación del conflicto en Irán, que ya lleva seis meses sin resolución. En ese contexto, Washington ha recurrido a sus reservas estratégicas, que a comienzos de agosto cayeron por debajo de los 300 millones de barriles.

Según había informado Bloomberg, las negociaciones apuntaban a una posible alianza entre el Departamento de Defensa e inversores privados para acceder a hasta 17 yacimientos ubicados en las principales cuencas petroleras venezolanas.

El acuerdo también se enmarca en un cambio de escenario político en Venezuela, luego de la operación militar estadounidense que derivó en la captura de Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico.

Venezuela posee una de las mayores reservas de petróleo del mundo, estimadas en unos 303.000 millones de barriles, lo que representa cerca del 17% del suministro global. Sin embargo, debido al deterioro de su infraestructura, actualmente produce apenas el 1% del crudo mundial.