La escena la madrugada de este jueves.

La muerte de una mujer de 31 años que cayó desde el quinto piso de un hotel ubicado en pleno centro de la Ciudad de Mendoza quedó bajo investigación de la Fiscalía de Homicidios, que activó el protocolo de femicidio como medida preventiva. Sin embargo, luego de las primeras medidas y de la declaración del hombre que se encontraba con ella, la principal hipótesis del fiscal Oscar Malla es que se trató de un suicidio.

La víctima, Tamara, era oriunda de Buenos Aires y se encontraba de viaje en Mendoza junto a su pareja, Damián, un año mayor que ella. Ambos llevaban tres días alojados en el Aguas del Corral Hotel y Spa, ubicado en Amigorena al 30, en pleno microcentro.

El hecho ocurrió durante la madrugada y generó un amplio despliegue policial y judicial. Un llamado al 911 alertó que una mujer se había arrojado desde el quinto piso del edificio. Cuando los efectivos llegaron al lugar, encontraron a Tamara sin vida en el sector donde había terminado tras la caída, sobre la vereda y a pocos metros de la calle.

Una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado llegó minutos después y una médica constató el fallecimiento.

Damián permanecía en el lugar y se encontraba atravesando una crisis. En un primer momento no pudo aportar información sobre lo ocurrido, justamente, por el shock emocional que atravesaba. Minutos después, y de manera espontánea, comenzó a reconstruir ante los policías los momentos previos a la muerte.

Según explicó, durante la tarde y la noche había salido junto a Tamara a comprar un helado. Después regresaron al hotel y permanecieron en la habitación. Más tarde se pusieron a mirar el partido de River por Copa Sudamericana y finalmente se quedaron dormidos.

De acuerdo con su relato, todo ocurrió de manera repentina. Dijo que se despertó al escuchar ruidos y que, al observar hacia la ventana, vio a Tamara sentada allí. En ese momento se habría arrojado hacia el exterior.

El hombre aseguró que intentó evitar la caída y que llegó a sujetarla con una de sus manos. Sin embargo, explicó que no pudo sostenerla debido al peso y que se le resbaló, por lo que la mujer terminó cayendo desde el quinto piso. “La quise agarrar, pero se me resbaló”, dijo, palabras más, palabras menos, tal como relataron fuentes del caso.

La reconstrucción de esos segundos se convirtió en uno de los puntos centrales de la investigación. Los pesquisas analizaron la escena, realizaron las pericias correspondientes y buscaron determinar qué ocurrió dentro de la habitación antes de la caída.

En ese contexto, todavía resta producir una medida considerada relevante para la investigación: la apertura y análisis de los teléfonos celulares de la pareja. Buscan determinar si en los dispositivos aparece algún antecedente de violencia entre la pareja, mensajes, conversaciones u otro elemento que permita conocer cómo era la relación y qué ocurrió antes de la muerte.

El análisis de los teléfonos también podría aportar información sobre la existencia de algún motivo o circunstancia que hasta ahora no haya sido detectada y que pueda modificar la hipótesis del Ministerio Público. En particular, procuraban establecer si surge algún elemento que permita atribuirle al hombre una conducta vinculada con la muerte y, eventualmente, modificar su situación procesal.

También fue incorporado a la investigación material de cámaras de seguridad. Un video permitió observar momentos posteriores al hecho y aportó imágenes sobre lo ocurrido en el hotel y sus inmediaciones, material que fue analizado como parte de las medidas destinadas a reconstruir la secuencia.

Durante las primeras horas, Damián quedó aprehendido. La medida se tomó mientras se realizaban las primeras diligencias y se reunían elementos para establecer si existía alguna responsabilidad penal detrás de la muerte.

El hombre posteriormente prestó declaración y brindó su versión sobre lo ocurrido. Su relato coincidió, en términos generales, con la hipótesis que comenzó a tomar fuerza a medida que avanzaba la instrucción: que Tamara habría tomado la decisión de arrojarse por la ventana.

Un dato que también resultó relevante es que no se detectó una discusión previa entre la pareja que permitiera, en principio, vincular el episodio con una pelea o una agresión inmediatamente anterior.

Pese a que la investigación fue trabajada preventivamente bajo el protocolo de femicidio -una medida que permite abordar desde el comienzo una muerte violenta de una mujer sin descartar ninguna posibilidad-, el fiscal Malla sostiene actualmente como principal teoría que se trató de un suicidio.