Este jueves finaliza el plazo para que se inscriban alianzas políticas de cara a las elecciones legislativas del próximo 26 de octubre y comienzan las definiciones electorales.
En este sentido, y luego de varias semanas de negociación, este jueves se oficializará la alianza entre el intendente de San Carlos, Alejandro Morillas, y el oficialismo provincial que tiene a Alfredo Cornejo al frente. “Estamos en momentos de definiciones. El acuerdo en el que estamos trabajando es con el oficialismo provincial” confirmó el propio jefe comunal en dialogo con El Sol.
De esta manera, confirmó el frente al que se sumaría para los próximos comicios, ya que semanas atrás había confirmado que estaba en dialogo con varios espacios en simultáneo.

Una de las señales que había dado en los últimos días Morillas fue mostrarse muy cercano al ministro de Defensa, Luis Petri, con quien compartió el acto por el homenaje de los caídos en la Tragedia de la Laguna del Diamante.
Al parecer, allí se habría terminado de cerrar el acuerdo electoral. Sin embargo, Morillas aseguró que no llega de la mano de Petri, sino que tiene buena relación con ambos referentes del radicalismo.
“Tengo buena relación tanto con Luis Petri como con Alfredo Cornejo”, afirmó Morillas, intentando despegarse de la figura de alguno de los referentes del espacio.
Sumar a Morillas es un movimiento importante para el oficialismo provincial, que pasará a tener nueve intendentes en toda la provincia.
La ruptura con Difonso
La alianza electoral ocurre en luego de la ruptura política entre Morillas y el exintendente Jorge Difonso. El distanciamiento, que comenzó a manifestarse tras la asunción del nuevo gabinete municipal, se consolidó con una serie de gestos políticos durante el aniversario de San Carlos, en noviembre del 2024.
Uno de los más recordados ocurrió durante el desfile oficial, cuando Morillas pegó calcomanías con la letra “R” en vehículos recuperados del parque automotor, en una clara alusión a su gestión. Difonso y Rolando Scanio abandonaron el acto visiblemente molestos.
El conflicto escaló con el despido de Diana Rusalén, asesora cercana a Difonso, acusada de promover el ingreso de empleados que no cumplían funciones y de filtrar información a la oposición.
La medida fue leída desde el entorno del exintendente como una represalia política y un alineamiento de Morillas con la postura minera del oficialismo, tras el revés judicial que Rusalén intentó provocar contra el proyecto Malargüe Distrito Minero Occidental.
