Foto: El Sol.

Este martes Mendoza fue escenario de la cuarta Marcha Federal Universitaria. La movilización, convocada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la Federación Universitaria Argentina (FUA), denunció la situación crítica de las casas de estudio y exigió la recomposición de los salarios docentes y no docentes.

En la provincia, la marcha tuvo como protagonistas a la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) y a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), uniendo el campus universitario con la Plaza Independencia en una columna que superó las 10 mil personas, según datos del Ministerio de Seguridad. Tras entonar el Himno Nacional, la desconcentración se realizó de forma casi inmediata

Sin embargo, un dato político más relevante fue la presencia de solo dos intendentes radicales: Ulpiano Suarez (Ciudad) y Mario Abed (Junín). Sus asistencias resaltaron ante la ausencia de las primeras líneas del Gobierno provincial y la postura del gobernador Alfredo Cornejo, quien ratificó que la visión oficial de su gestión es la expresada de manera conservadora por el ministro de Educación, Tadeo García Zalazar. Además, históricamente, la UCR tiene una fuerte vinculación con la universidad pública.

Ulpiano Suarez: “No me pintaba violeta”

El intendente de la Capital, quien ya había participado de las ediciones anteriores, fue contundente al explicar su presencia en diálogo con El Sol. “He acompañado esta marcha porque soy coherente con lo que siento, con lo que pienso y con lo que digo. Por eso participé de la primera marcha y por eso repudié el veto del presidente Milei a la Ley de Financiamiento Universitario. Obviamente que la situación de las universidades públicas es crítica. El impacto que tiene el recorte en el financiamiento es del orden del 30%, que termina en el salario docente, en el normal funcionamiento de las universidades y ni que hablar de las inversiones en infraestructura que son necesarias”, analizó.

Suarez subrayó que el cumplimiento de la ley requiere decisión política: “Esto tiene un impacto en el Producto Bruto del 0,23%. Hay que tener voluntad política primero y después hacer esta tarea”. Respecto a su relación con la Casa Rosada, marcó distancias claras: “Vine como argentino que entiende que la universidad pública de calidad es fundamental para el futuro y el desarrollo, que es la etapa que tiene que venir después del orden macroeconómico, que obviamente es válido. Y esa es la coincidencia que tengo con el Gobierno nacional. Pero vemos que en sus prioridades no están los jubilados, la educación pública, la inversión en obra pública… Esas son las diferencias que he planteado en este tiempo también”.

Al ser consultado sobre si le resulta incómoda esta postura, dado que el radicalismo mendocino es aliado de La Libertad Avanza, el intendente fue tajante: “Incomodidad quizás sientan quienes hacen algo que no va con sus valores, con sus convicciones y con lo que sienten. Yo puedo apoyar la cabeza en la almohada y dormir tranquilo porque esto no es de ahora. No es oportunismo, no es porque la aprobación del gobierno de Milei ha bajado. Esto lo sostuve desde el primer día (…). Cuando dije que no me pintaba violeta no era una rebeldía electoral. Era decir ‘pertenezco a un partido, tengo convicciones y hago política sobre la base de valores’“.

Mario Abed: “Es una cuestión de sentido común”

Por su parte, el intendente de Junín y ex vicegobernador, Mario Abed, también se sumó a la columna de manifestantes. “Vine a la marcha anterior y cada vez que se defiende la educación pública. Para mí es una cuestión de criterio y de sentido común”, señaló a este diario.

Sobre la posible contradicción de marchar contra un aliado político nacional, Abed minimizó el conflicto de intereses: “No tiene nada que ver. Acá es Mario Abed quien lucha por sus convicciones. Los espacios son un cúmulo de ideas y seguramente opinamos distinto, justamente en este sentido”.

La postura oficial de Mendoza

El Gobierno provincial mantuvo su postura a través del ministro de Educación, Cultura e Infancias, Tadeo García Zalazar, quien se expresó a través de sus redes sociales. Incluso fue el propio gobernador Alfredo Cornejo quien ratificó lo expresado por su funcionario.

“Me formé en la universidad pública. Por eso entiendo y valoro profundamente la preocupación que hoy existe en torno al financiamiento universitario en la Argentina. Defender la universidad pública no debería dividirnos”, publicó el ministro. García Zalazar planteó que el país necesita discutir el financiamiento educativo “con reglas previsibles, criterios de equidad y mecanismos transparentes de inversión” antes que las reformas educativas.

“La universidad pública argentina es parte del desarrollo del país, de la movilidad social ascendente y de la construcción de oportunidades. Cuidarla también implica animarnos a debatir cómo fortalecerla y sostenerla en el tiempo”, concluyó el funcionario provincial.