La defensa de Marcelo D’Agostino presentó ante la Fiscalía una denuncia contra su ex pareja por los presuntos delitos de falsa denuncia, falso testimonio y tentativa de extorsión. El planteo sostiene que existen “elementos probatorios concretos” dentro del propio expediente que comprometerían a la denunciante.

Según el escrito presentado por los abogados de D’Agostino, uno de los puntos centrales es la declaración testimonial de la ex pareja de la denunciante y padre de su hijo. El testigo afirmó bajo juramento que la mujer le mostró un mensaje en su teléfono celular en el que supuestamente exigía “quinientos mil dólares” para que D’Agostino “no se enterara nunca más nada de ella”. Pero más allá del testimonio, no se aportó otra prueba.

La defensa sostiene además que esa referencia económica aparece mencionada en un audio incorporado a la causa por la propia denunciante de poco más de 30 minutos de duración.

Se trata de un audio grabado por la mujer durante un encuentro con su ex marido en un café de Chacras. Allí, el hombre le dice que necesitaba hablar con ella para darle un mensaje que le mandaba D’Agostino a través de Diego Chaher, actual funcionario nacional a cargo de las privatizaciones.

En ese archivo, hay una vaga referencia, casi imperceptible, a un monto de “500 mil dólares”. Sin embargo, todo hace pensar que forma parte del sonido ambiente y que corresponde al diálogo entre otros interlocutores ajenos a los protagonistas de esta historia. Será misión de los peritos limpiar ese audio.

La presentación judicial agrega otro punto políticamente sensible. Según la defensa, en ese mismo audio afirma que “los peronistas le ofrecieron plata”. Los abogados interpretan esa frase como una evidencia de una “lógica transaccional” alrededor de la denuncia y sostienen que demuestra que existían conversaciones vinculadas a dinero y beneficios económicos.

En el mismo audio, la denunciante dice que “ni loca” aceptaría algo.

El motivo del encuentro entre la mujer y el ex marido tiene que ver con un supuesto pedido de D’Agostino. El hombre manifestó que, al parecer, el entonces subsecretario de Justicia estaba recibiendo llamados telefónicos de números desconocidos. Y necesitaba hacerle saber a su pareja que, si era ella, necesitaba ponerle punto final.

La denunciante afirmó en esa charla que no tenía nada que ver con eso. Y que D’Agostino tenía acceso a herramientas para saber con facilidad de dónde provenían esos llamados.

El planteo de los abogados defensores incorporó, además, declaraciones de la ex esposa de D’Agostino, quien negó haber sufrido violencia física, psicológica o económica por parte del imputado durante más de veinte años de vínculo. Se trata de la ex reina de la Vendimia, Anabel Molina, que año pasado fue nombrada jueza laboral.

Marcelo D’Agostino se encuentra actualmente imputado por lesiones y amenazas en contexto de violencia de género. Además, pesa sobre él una denuncia por abuso sexual agravado.