Un nuevo término aparece en materia de sexo y es el de la palabra “cubbing”. Se trata de una nueva tendencia sexual que puede llegar a confundirse con el concepto de ‘cougar’ (pantera), referente a mujeres -generalmente maduras- que tienen un romance o que se sienten atraídas por jóvenes mucho más menores que ellas-.

Sin embargo, el ‘cubbing’ cambia de perspectiva de género y hace referencia al concepto de ‘cachorros’ (cubs en inglés) para hablar de los hombres que forman parte de esta tendencia: es un término sexual que pone bajo la lupa a los chicos en la veintena o en los inicios de sus 30 años que buscan salir o tener una relación (sexual, sentimental, romántica o casual), con mujeres mucho mayores que ellos (la mayoría de ellas suelen ser muy sensibles y les llevan alrededor de 35 años a sus parejas).

El término se puso de moda tras la publicaciòn del libro ‘¿Todavía hay sexo en la ciudad?’, de Candance Bushnell, creadora de la serie ‘Sexo en Nueva York’, y que relata cómo es la vida de las mujeres de más de 50 años. En su trabajo, con el que quería romper prejuicios sexistas, descubrió que el ‘cubbing’ está totalmente de moda.
“El fenómeno cubbing es un completo mundo nuevo en lo referente a las relaciones de personas de mediana edad. Los cubs son hombres jóvenes al acecho de mujeres mayores y sensibles”, afirmaba la escritora en una de sus últimas publicaciones de Instagram. “Yo les llamo catnips”, sentenciaba, comparando a estos hombres con la famosa hierba gatera -un narcótico- que se suele utilizarse en juguetes para excitar y animar a los gatos.

Esta práctica se hizo más popular, después de que Instagram censurase un vídeo en el que se promocionaba este libro, en el que la autora publicaba imágenes de dos hombres hablando sobre las relaciones con mujeres maduras, al considerarlo de contenido sensible.
Diferencia con ‘cougar’
El ‘cubbing’ no debe confundirse con el término ‘cougar’ (pantera). La diferencia radica en la perspectiva de género, ya que ‘cougar’ se utiliza para hacer referencia a mujeres mayores que buscan tener relaciones con hombres más jóvenes.
Tener una relación con una persona mucho mayor trae consigo algunas ventajas, aunque también otras cosas no tan positivas.

Entre otros aspectos, suele suceder que la persona de menor edad se siente más independiente, administra mejor su dinero, se siente más inmaduro, aprende a no pelearse por cosas sin importancia, se siente con más energía, disminuyen los celos, acepta las culpas, es más responsable, experimenta cosas nuevas en el sexo y habla con más naturalidad.
