En un matutino de Buenos Aires del domingo 20 de enero se publicó una noticia en la que dice que reapareció una ministra del gobierno de Carlos Menem (la que privatizó Entel y Somisa), disfrutando de un aperitivo en un bar de Recoleta. Al ser identificada, sufrió un escrache verbal, y no es esta la primera vez que la agreden en la vía pública. Cuando cunda realizar similares condenas sociales a los funcionarios que gustan de su enriquecimiento ilícito, irán desapareciendo la impunidad y la corrupción de los gobiernos. La condena social llevará a la condena política y, por lo tanto, a la autocrítica de los partidos políticos.