La senadora nacional, Patricia Bullrich, logró contener el pedido de la senadora de Chubut, Edith Terenzi, para fijar una fecha de tratamiento del proyecto de Ficha Limpia. El oficialismo acordó retomar la discusión en septiembre y mantener dentro de un mismo paquete la iniciativa que impulsa la eliminación de las PASO.
“Vamos a avanzar con las cuestiones técnicas del proyecto”, afirmó Bullrich ante la prensa. Sin embargo, la definición sobre el futuro de las primarias todavía está abierta. La funcionaria reconoció que el oficialismo deberá negociar con sus aliados para conseguir los votos necesarios: “Yo hoy no puedo asegurar si las PASO se van a suspender o no, si van a aceptar otra forma de selección de candidatos”.
La Reforma Política es una de las prioridades de la Casa Rosada de cara a las elecciones y a la estrategia electoral de Javier Milei. El Gobierno mantiene como eje la eliminación de las PASO, pero el PRO y la UCR insisten en preservar las primarias, aunque con modificaciones. La bancada radical, incluso, impulsa una alternativa para convertirlas en optativas.
Ficha Limpia y PASO
El proyecto de Ficha Limpia propone modificar la Ley de Partidos Políticos para impedir que personas condenadas por delitos dolosos en segunda instancia puedan presentarse como candidatos. La iniciativa es una de las principales banderas del PRO y cuenta también con respaldo de sectores radicales.
En la reunión de comisión realizada el 13 de mayo, los bloques del PRO y la UCR habían reclamado que ese capítulo fuera tratado por separado del resto de la Reforma Política. El Gobierno, en cambio, sostiene que debe discutirse el paquete completo enviado por el Poder Ejecutivo.
La estrategia de Bullrich apunta ahora a reabrir la comisión que conduce el senador fueguino Agustín Coto y avanzar con el tratamiento de los distintos proyectos electorales. “Necesitamos aprobar los proyectos, y para juntar los votos a veces hay que modificarlos y consensuarlos con los aliados”, explicaron desde el entorno de la senadora.
La principal dificultad de la Casa Rosada está en el Senado. La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores y necesita sumar apoyos de los bloques aliados para alcanzar la mayoría absoluta de 37 votos que exige la Constitución para modificar las leyes electorales.
El PRO aporta tres bancas y la UCR otras diez. En total, son 13 votos que resultan determinantes para cualquier modificación del régimen electoral. El problema es que ambos espacios rechazaron públicamente la eliminación definitiva de las PASO.
El radical Eduardo Vischi presentó un proyecto para convertir las primarias en optativas, eliminando la obligatoriedad de concurrir a votar, pero sin suprimirlas. La negociación también deberá contemplar a los gobernadores, que mantienen influencia sobre varios de los senadores que el oficialismo necesita para aprobar la reforma.
El antecedente de 2024 y 2025
Milei ya había intentado eliminar las PASO durante 2024, cuando incluyó la medida dentro de la Ley Bases. El capítulo terminó siendo retirado para facilitar los acuerdos parlamentarios. En 2025, el Congreso consiguió únicamente suspender las primarias para ese proceso electoral, pero no alcanzó un acuerdo para eliminarlas de manera definitiva.
Ahora el Gobierno vuelve a poner la eliminación de las PASO en el centro de su Reforma Política, aunque todavía no tiene garantizado el respaldo parlamentario. Bullrich será la encargada de retomar las negociaciones en septiembre, mientras el oficialismo busca evitar que la discusión por Ficha Limpia termine trabando el resto del paquete.
