Karen Ovideo está en la cárcel de mujeres de Cacheuta.

Cada vez que tiene la oportunidad procesal, Karen Leylen Oviedo Esquivel vuelve a intentar lo mismo: dejar la cárcel. Condenada a prisión perpetua por los homicidios de Rolando Aquino y su pequeño hijo, Elías, la mujer conocida como la “envenenadora de Guaymallén” insiste con pedidos de prisión domiciliaria, siempre bajo el mismo argumento: su deseo de estar junto a sus hijas, actualmente de 7 y 10 años.

El planteo volvió a discutirse en una nueva audiencia de ejecución en los últimos días y tuvo un momento central con la intervención de Soledad Guardia, madre de Elías. La mujer participó a través de una videollamada de WhatsApp, ya que vive en Neuquén y, desde allí, pidió que no se le conceda ningún beneficio a la condenada.

La postura de la mujer fue contundente: solicitó que Oviedo continúe cumpliendo la pena en la cárcel de Almafuerte, recordando el impacto irreversible de los crímenes. “Yo no quiero que salga ella. No quiero que le den ningún arresto. Que pague ahí. Yo sé que no es de ser humano que esté adentro. Si la Justicia la metió es porque tiene suficiente prueba para que esté ahí. No tengo muchas palabras. Tengo mucho dolor en mi corazón“, dijo.

En esa misma línea se expresaron el fiscal de Ejecución Gustavo Fehlmann y la asesora de Menores de Maipú Rosanta Trentin. Ambos coincidieron en que no corresponde hacer lugar al pedido de prisión domiciliaria.

Consideraron que, por la gravedad de la condena y las circunstancias que rodean al caso, sería contraproducente que la mujer abandone el ámbito carcelario. No es la primera vez que la condenada hace un pedido bajo estos argumentos y la Justicia deba analizar sus pedidos. Una jueza deberá resolver.

La mujer condenada a perpetua durante la audiencia. Lloró y pidió salir de prisión.

Los dictámenes también pusieron el foco en la situación de las hijas. Tanto Fehlmann como Trentin advirtieron que las niñas se encuentran rehaciendo su vida fuera del entorno penitenciario y que, actualmente, no integran la lista de visitas del penal, tal como detallaron fuentes judiciales a El Sol. Viven con sus abuelas. Asisten a clases y no visitan a la madre en el penal.

En ese contexto, evaluaron que un eventual traslado de la condenada al ámbito domiciliario podría resultar perjudicial para su desarrollo. Incluso deslizaron que el pedido forma parte de una estrategia de la defensa para morigerar las condiciones de detención, en un expediente marcado por la extrema gravedad de los hechos.

Básicamente, de acuerdo con las fuentes, sospechan que Ovideo utiliza a sus hijas como una estrategia “procesal y ganancial”.

La condena a perpetua fue dictada tras un juicio por jurado que la encontró culpable de haber envenenado a su pareja, Rolando Aquino, en febrero de 2022, en un caso de repercusión nacional que fue revelado por El Sol.

De acuerdo con la investigación, la mujer utilizó etilenglicol -un componente de anticongelantes para vehículos—, una sustancia incolora e inodora que resulta altamente tóxica. La acusación sostuvo que se lo suministró en una bebida dentro de la casa que compartían en Guaymallén, lo que derivó en un cuadro de intoxicación severa que terminó con la muerte del hombre días después.

El caso se agravó aún más cuando la pesquisa conectó ese hecho con la muerte del hijo de este hombre, Elías Aquino, ocurrida en julio de 2019.

La “envenenadora de Guaymallén” busca salir de la cárcel

Este miércoles por la mañana se desarrollará una audiencia importante en el Fuero Penal Colegiado de Mendoza: Karen Leylen Oviedo Esquivel, bautizada como la “envenenadora de Guaymallén”, buscará el beneficio de la prisión domiciliaria luego de ser condenada a prisión perpetua…

El niño, que tenía 9 años, presentó síntomas compatibles con el mismo tipo de intoxicación. Si bien en ese momento el deceso no había sido considerado un homicidio, la reconstrucción posterior, sumada a pruebas tecnológicas y testimoniales en una causa que instruyó la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, llevó a los investigadores a concluir que también había sido víctima del mismo método.

La compra previa del químico y las búsquedas en internet sobre venenos letales fueron elementos clave en el juicio.

Frente a ese cuadro, Oviedo tomó la palabra durante la audiencia y defendió su solicitud. “Me gustaría agregar. A pesar de las resoluciones que han escuchado. Lo de mis hijas. Están en mi tarjeta para que me vengan a ver. Estoy en contacto con mis hijas. Me manifiestan que me extrañan. Yo no lo encuentro factible. Yo no se lo deseo a nadie en el lugar que estoy, doctora. Y así como el dolor que ella siente, yo también lo siento. Yo nunca me he separado de mis hijas”, expresó ante la jueza Natacha Florencia Cabeza, que deberá definir en los próximos días si otorga o no el beneficio.