Todo comenzó con una denuncia anónima que advirtió a los investigadores de Asuntos Internos de la Inspección General de Seguridad (IGS). En la presentación hablaban de un penitenciario del complejo penitenciario III –Almafuerte- que mantenía fluido contacto con un interno condenado en julio del 2020 a 11 años de cárcel. Una relación que no era compatible con la función que ejercía.
El reo no era un personaje desconocido para los detectives: fue capturado por perpetrar 11 asaltos en Guaymallén en 30 días en el 2018 y reconoció los hechos durante un juicio abreviado que se desarrolló dos años después. Actuaba con un hermano y otro personaje que también fue hallado culpable en ese proceso.
Para agravar la situación, detallaron que el guardiacárcel, coordinador hasta hace poco tiempo del módulo 3, se movía en una camioneta que estaba a nombre del malviviente y que la utilizaba, entre otras actividades que están siendo investigadas judicialmente, para llegar hasta el complejo ubicado en Cacheuta, Luján de Cuyo.
Luego de algunos días de trabajos investigativos, el jueves de la semana pasada, Asuntos Internos se presentó en Almafuerte y confirmó las sospechas: sorprendieron al penitenciario, identificado como Alfredo Terraza, con la camioneta que se encontraba a nombre de Oscar Ramón Guirín Naranjo, de 48 años, conocido como el Dengue y hermano de Leopoldo Narciso, alias Machito, compañero de causas.
De acuerdo con fuentes del caso, Terraza no tuvo muchos argumentos para exponer cuando lo interrogaron sobre la utilización de la Ford Ranger gris que tenía como titular al citado convicto. Se limitó a decir que “hacía fletes” con el rodado, pero mucho no le creyeron y potenciaron inmediatamente la pesquisa para intentar determinar si existían otros motivos para tener en su poder el vehículo.
La IGS, que tiene como titular a Marcelo Puertas, le inició un sumario administrativo y notificó la situación a la Justicia para que abra una causa penal.
Terraza fue pasado a pasiva y por estos días se encuentra cobrando aproximadamente el 40 por ciento del salario. Además de ser apartado de su cargo, los investigadores entienden que están frente a un caso incumplimiento de los deberes de funcionario público “de gravedad”, tal como remarcaron a El Sol.
Cómo iniciaron los trabajos investigativos
El caso se trabajó bajo extrema reserva y la primera medida de los pesquisas fue identificar al penitenciario. Una vez confirmados sus datos filiatorios, realizaron inspecciones y observaciones en la zona de estacionamiento de la penitenciaría.
Lo vieron llegar y terminaron de cerrar con pruebas que se movilizaba con un rodado que se encontraba a nombre de Oscar Ramón Guirín Naranjo.
Quienes tienen años en Almafuerte reconocieron a este diario que Terraza se encontraba a cargo del módulo 3, manejando todos los pabellones, el 3.1, 3.2, 3.3 y 3.4. El Dengue permaneció varios meses en el último de los sectores y era considerado “referente” o “pluma”, como se conoce a los presos que tienen el control de todos los internos que alojados en ese lugar.
Con el paso del tiempo, “ambos fueron ganando confianza” y el Dengue terminó siendo como una especie de secretario del guardiacárcel, detallaron autoridades de la cárcel a este diario. El tiempo pasó y el prisionero fue sacado como fajinero (encargado de la limpieza) de la conserjería 1, que se encuentra en otro sector del penal.
Al parecer, esta relación fue advertida por la dirección del penal y el Dengue fue trasladado hasta la penitenciaría de Boulogne Sur Mer. Lo mismo sucedió con Terraza, quien pasó a prestar servicios en el área de Sanidad.
Así las cosas, una vez confirmados estos datos, direccionaron la investigación para obtener datos sobre el origen del rodado, debido a que habría sido adquirido en los últimos tiempos. “Es posible que se haya falsificado alguna documentación para que esa camioneta esté a nombre del reo cuando se encuentra privado de la libertad”, explicaron las fuentes.
Asaltaron negocios en Guaymallén
Los hermanos Guirín Naranjo tenían base en Godoy Cruz pero sabían moverse por Guaymallén. Salieron de la cárcel a principios del 2018 y comenzaron a perpetrar en agosto una serie de hechos de inseguridad. Actuaban a cara descubierta y quedaron filmados en los golpes. Actuaban con un cómplice, identificado como Héctor Javier Alcaraz.
Este diario realizó varios informes sobres los trabajos que desarrollaron los efectivos que integraban el Grupo de Observaciones de la Jefatura Departamental de Guaymallén que sirvieron para desbaratar a la banda. Analizada la prueba, hubo colaboración de Inteligencia Criminal y Robos y Hurtos de Investigaciones.
Una banda reconoció que cometió 11 asaltos en un mes
Los hermanos Guirín Naranjo salieron de la cárcel a principios del 2018. Durante años, Leopoldo Narciso y Oscar, de 38 y 44 años y conocidos como el Machito y el Dengue, respectivamente, fueron vinculados a diversos hechos delictivos. Portación de armas,…
Finalmente, Alcaraz, el Dengue y Machito fueron capturados en el barrio Los Glaciares de Godoy Cruz e intentaron fugarse a las pocas de los calabozos de la dependencia policial donde habían sido alojados preventivamente, la Comisaría 25ª.
Dos años después, los hermanos Guirín Naranjo, vinculados también con portaciones de armas, secuestros, secuestros y hasta guerra de bandas por tema de drogas, fueron condenados por los asaltos. Reconocieron que cometieron 11 asaltos en Dorrego y San José y pactaron la pena con el fiscal de la causa, Daniel Sánchez Giol.
El Dengue, protagonista de un nuevo caso que involucra a un penitenciario en Mendoza, fue sentenciado a 11 años de encierro. Machito pactó diez años y Alcaraz cinco años por robos agravados. Siempre actuaron con el mismo modus operandi: llegaban en un auto, dos integrantes ingresaban para llevarse los elementos de valor y otro quedaba al volante y en la puerta del negocio para hacer de campana.
