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6 de diciembre de 2021
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A cinco años de la desaparición de la mujer

La detención de Marcos Herrero: escuchas, videos y huesos plantados en el caso Viviana Luna

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Marcos Herrero y el cráneo que habría plantado según la Fiscalía de Homicidios.

Las pruebas que incorporó la fiscalía para ordenar la detención del perito y adiestrador de perros. El sospechoso llegó este lunes a la provincia. En detalle, la investigación.

¿Encubrimiento agravado? ¿Estafa? ¿Falso testimonio? Marcos Herrero fue detenido el viernes de la semana pasada acusado de plantar pruebas en el caso de la desaparición de Viviana Luna. Escuchas, videos, declaraciones y confirmaciones forenses fueron suficientes para armar el rompecabezas de las pruebas que lo complican y potenciar un expediente que ya tiene repercusión nacional.

El polémico adiestrador de perros está sospechado de plantar pruebas cuando realizó una serie de rastrillajes a pedido de la familia de la mujer, a fines de setiembre, en la zona donde supuestamente dejaron de verla y en algunas viviendas abandonadas de Potrerillos, en Luján de Cuyo. Y el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello ordenó de su captura.

Lo atraparon en Río Negro, donde tiene domicilio. Este lunes llegó a Mendoza después de pasar algunos días en la Comisaría Primera de Viedma y podría ser imputado en las próximas horas.

El hermetismo reina en la fiscalía que lideró la instrucción, pero este diario accedió a una serie de pruebas que fueron trabajadas en los últimos dos meses para sostener las imputaciones que se conocerán en las próximas horas.

Ver también: El misterio llamado Viviana Luna: las cartas que dejó y el polémico adiestrador de perros

Este martes se cumplen 5 años desde que la mujer de 45 dejó de ser vista en la localidad de Potrerillos, donde vivía con algunos de sus hijos. Y su familia realizará una marcha en la puerta de los Tribunales.

La detención de Herrero alteró el curso normal del caso sobre la desaparición, que está en manos de la fiscal de Homicidios Claudia Ríos y tiene dos hipótesis: que la mujer se suicidó o que se fue a otra provincia o país por sus propios medios (esta última, en menor medida).

Pero ordenar la detención no fue una tarea sencilla. Se esperó el momento justo. Herrero llegó a Mendoza el 29 de setiembre contratado por los hijos de Luna a cambio de 150 mil pesos (pedidos y recolectados en diversas campañas a la sociedad mendocina) y ese mismo día anunció el hallazgo de restos óseos y escritos con nombres y políticos, policías y hasta un hombre asesinado (Diego Aliaga) y el procesado juez Walter Bento, en una propiedad abandonada que ya había sido rastrillada por la Policía de Mendoza a pedido de Ríos.

Ver también: Desaparición de Viviana Luna: los escritos y restos hallados en la casa abandonada

Por esos días, de turno estaba el fiscal Pirrello. Y Herrero, quien ya venía denunciado en otras provincias por polémicos trabajos de rastrillajes con sus perros y cuestionado por el propio Ministerio de Seguridad de la Nación, quedó en la mira, tal como reveló El Sol.

Los huesos fueron puestos a disposición de la Justicia. Y Pirrello ordenó que sean peritados por el Cuerpo Médico Forense para determinar si pertenecían a Viviana Luna.

Desde esos días ya se hablaba de pruebas plantadas. Ese fue el primer paso que complicó a Herrero.

El viernes 15 de octubre, el Laboratorio de Huellas Genéticas confirmó que la parte del cráneo hallado por Herrero no pertenecía a una mujer. Se realizaron 12 extracciones y los profesionales sentenciaron que eran de un varón.

Ver también: Caso Viviana Luna: los restos hallados en Potrerillos son de un varón

Para los detectives, el entrenador manipuló evidencia sin presencia policial y la autorización judicial. Por eso comenzaron las citaciones. Y una de las que aportó las pruebas que más complicaron a Herrero fue Laura Ballester, integrante de la agrupación de búsqueda y localización de personas con perros con base en Mendoza llamada Kunti K9.

Ballester colaboró con Herrero y se transformó en la pata local para afianzar el trabajo que realizaron en alta montaña. De acuerdo con información de la causa, existen videos que la adiestradora registró mientras hacían sus trabajos, que confirman que Herrero traía huesos en una mochila y los plantó en la casa donde desplegaron sus labores.

Esta prueba fue determinante para continuar con la investigación judicial-policial. Pero no solo eso: se registraron comunicaciones que efectuó Ballester confirmando que, efectivamente, se habían plantado los restos óseos en el caso Viviana Luna. La mujer de Kunti K9 no será imputada porque fue una de las testigos más importantes del Ministerio Público.

Por su parte, también se desarrollarán otros trabajos forenses con nuevos cráneos hallados cerca de la casa de Herrero (al momento de su detención, un vecino aseguró que se los arrojó a su patio) que podrían ser de extrema importancia para la causa; y también en los secuestrados en otras causas que trabajó el adiestrador, como en la desaparición de Marcela López, en Santa Cruz.

Ver también: Viviana Luna: el hallazgo de los huesos y un papel con los nombres de Aliaga y Bento

Lo cierto es que Herrero no contaba con el aval de la Nación. El Sol habló con la Dirección de Planificación Operativa y Centro de Monitoreo del Ministerio de Seguridad de la Nación y desde el Área de Cinotecnia informaron que jamás participó en los exámenes que brindan a las fuerzas de seguridad federales, provinciales y ONG que permiten el ingreso al Registro Nacional de Búsqueda de personas vivas con perros, un aval fundamental para poder desarrollar este tipo de tareas en causas judiciales.

Además, señalaron que existían una serie de denuncias sobre la manipulación de evidencia en otros casos donde trabajó el perito y que esto era motivo suficiente para no confiar en él.

Último día

Viviana Luna desapareció el miércoles 7 de diciembre del 2016. A las 10 de ese día la vieron por última vez.

Un testigo declaró que la vio comprando una gaseosa en un quiosco de Potrerillos. Vivió con una hermana en Mendoza pero decidió regresar a esa localidad para estar más cerca de sus hijos. Supuestamente, se dirigía a una entrevista de trabajo cuando dejaron de verla.

Después de la denuncia policías la buscaron durante días pero nada encontraron. Hasta utilizaron el helicóptero de la fuerza.

Dejó tres cartas para despedirse de sus hijos, dos varones y una joven. En casi todas, deja abierta la hipótesis de un suicidio. 

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