Hace casi seis años, Ariel Alejandro Ramos Fornes, más conocido como el Hilacha, trabajaba como chofer de colectivos para una conocida empresa de transporte de pasajeros de larga distancia y no tenía antecedentes judiciales.
Pero su vida cambió a fines de 2017, cuando lo detuvieron por el asesinato de Facundo Nicolás Martínez, un chico que tenía 17 años y había tenido problemas con uno de sus hijos durante un cumpleaños que se celebró en su casa de la manzana D del barrio 9 de Julio, en el distrito guaymallino de Jesús Nazareno.
En abril de 2019, el hombre y su hijo Nahuel Alejandro Ramos Silva fueron condenados a 11 años de cárcel por el crimen del adolescente. El Hilacha, que llegó con domiciliaria al juicio, continuó detenido bajo esa modalidad y monitoreado por una tobillera electrónica.
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Pese a eso, en los recientemente Ramos, de 54 años, quedó comprometido nuevamente en una investigación de Fiscalía de Homicidios, ya que lo sindicaron como uno de los autores del asalto en el que murió a raíz de un paro cardiorrespiratorio el ex legislador provincial Clemente Tito Montaña, ocurrido el mes pasado en Maipú.
El viernes el hombre fue capturado en el mismo domicilio en el que hace poco más de un lustro inició la discusión que desembocó en el salvaje ataque contra Facundo Martínez. Al igual que en ese hecho de sangre, lo acusan de haber actuado junto a otro hijo de 17 años (se reserva la identidad por tratarse de un menor de edad), quien también fue detenido.

En la causa por la muerte del político maipucino, que lidera el fiscal de Homicidios Carlos Torres, también cayó un tercer presunto partícipe, identificado como Juan Carlos Navarro Rivero, de 36 años.
Este último fue detenido junto a su pareja, de 26 años, en su domicilio de calle Grierson, en Villa Nueva. Aunque la joven sólo fue imputada por encubrimiento, su relación con Navarro fue clave para la investigación.
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De acuerdo con la investigación, la chica estuvo utilizando en los últimos días uno de los celulares que los delincuentes robaron en la casa de Montaña.
Los pesquisas detectaron la actividad del aparato y a partir de allí realizaron tareas de campo y de observación que permitieron identificar a los supuestos integrantes de la gavilla que dio el golpe en Maipú.
A esas pruebas se sumaron el análisis de una cámara de seguridad que captó a los malvivientes, las tareas de la Policía Científica en la escena y sobre la camioneta sustraída que fue hallada abandonada horas después del hecho.

Justamente, la Volkswagen Amarok fue habida en el barrio Inka, también en Jesús Nazareno, a sólo dos kilómetros de la casa de los Ramos.
Para el fiscal Torres las pruebas contra los tres sospechosos son contundentes y por ese motivo los imputó este domingo por el delito de homicidio en ocasión de robo, por lo que arriesgan penas de 10 a 25 años de encierro.
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Ahora, el representante del Ministerio Público aguarda por los informes que solicitaron al Servicio Penitenciario para conocer si se detectó alguna irregularidad con respecto al dispositivo que monitoreaba al Hilacha Ramos.
Asimismo, esperan el resultado de los peritajes a 13 celulares y una notebook incautados en los allanamientos del viernes, que podrían contener mayores datos sobre el hecho y la forma en la que se movía la banda.
El crimen en Guaymallén
Habían pasado algunos minutos de la madrugada del sábado 9 de diciembre de 2017 y Facundo Martínez llegó a su casa del barrio Amanecer de Oro, después de compartir una cena con un profesor que fue su padrino de graduación. Hacía pocos días, había terminado la secundaria.
El chico le enseñó a su madre un perfume que le había regalado el docente, ya que no había podido asistir al acto colación, y le dijo que iba a ir a un cumpleaños con su primo al barrio 9 de Julio, no muy lejos de su vivienda.
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Martínez compartió la noche junto a sus amigos, pero alrededor de las 4 advirtió que su primo estaba teniendo una discusión con Nahuel Ramos. Básicamente, el chico le reclamó que le había vendido droga de mala calidad y se produjo un altercado.

Fue allí cuando la víctima intervino para defender a su familiar y le dijo a Ramos que “se metiera con alguien más grande”. Acto seguido, el Hilacha se metió en la pelea y junto a su hijo correteó al chico.
Martínez fue interceptado por los Ramos frente al barrio Amanecer. De la instrucción surgió que lo tumbaron al piso y el Hilacha le dio una puñalada en el pecho, a la altura del corazón, con una planchuela de hierro, y su hijo también le propinó algunos puntazos en el costado del tórax con un destornillador.
Algunas horas después, personal de Investigación detuvo al Hilacha en su casa; mientras que su hijo se mantuvo prófugo durante algunos meses y cayó en marzo de 2018.

Finalmente, el 11 de abril de 2019 ambos fueron condenados por un Tribunal Penal Colegiado a 11 de prisión, por pedido del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello.
Unos años atrás, otro hijo del Hilacha también fue detenido y posteriormente sentenciado por un crimen. Se trata de Sergio Sebastián Ramos Silva (27), alias el Checho, quien asesinó en marzo de 2016 a Nicolás Alan Nieto (22), en el barrio Razquín de Godoy Cruz.

Asalto fatal en Maipú
Montaña falleció el pasado martes 16 de agosto cuando delincuentes entraron a robar a su casa de calle Padre Vera 987, en Maipú.
Fue a las 9.30 cuando el ex legislador atendió a un sujeto que llamó a la puerta de su casa y le dijo que una pelota de fútbol que habría caído en el patio de la vivienda.
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Montaña se asomó al patio y divisó un pequeño balón blanco, por lo que hizo pasar al hombre para que la retirara. No obstante, cuando fueron al patio, otros tres individuos habían ingresado a través de la medianera y abordaron a la víctima.

Allí lo redujeron y lo dejaron maniatado, para ingresar a la casa y abordar a la esposa de Montaña y un matrimonio amigo, oriundo de Mar del Plata, que estaban de visita.
Los malvivientes los amenazaron con un destornillador y les robaron anillos de oro, dinero, celulares y electrodomésticos. Seguidamente, cargaron lo robado al Toyota Etios de Montaña y la camioneta de los marplatenses, vehículos con los que se dieron a la fuga.
Al parecer, mientras se perpetraba el asalto, Montaña sufrió un paro cardiorrespiratorio. Cuando personal médico llegó a la escena, constataron el deceso.

