Los allanamientos de la Gendarmería y Carolina Neumann, la detenida del caso.

La caída de la mujer de 44 años no fue un hecho aislado ni sorpresivo. Fue, en todo caso, el desenlace de una investigación de más de tres meses que empezó a armarse en silencio a partir de un dato mínimo: una mochila cargada con armas, detectada en un control de ruta sobre la nacional 7, y una tarjeta olvidada entre las pertenencias del, en ese momento, sospechoso del tráfico del cargamento.

Ese rastro condujo hasta un hostel de Guaymallén, cercano a la Terminal de Ónmibus, donde este miércoles por la mañana la Gendarmería Nacional ejecutó varios allanamientos que terminaron con la detención de la reconocida Carolina Neumann, señalada como pieza clave en una estructura de traslados clandestinos y evasión de controles migratorios. Ya había sido capturada hace unos años por otros hechos en nuestra provincia. Y marcada como “ladrona VIP”.

Neumann, nacida el 25 de mayo de 1981 y ubicada por los investigadores como la organizadora de ese circuito, quedó en el centro de la escena. Sus datos aparecieron por primera vez en la causa a partir de un elemento aparentemente menor: una tarjeta del “Hostel Carolina”, hallada entre los objetos de Manuel Alberto Mellado Figueroa, el ciudadano chileno detenido el 20 de enero con un arsenal en un colectivo que viajaba desde Buenos Aires hacia Mendoza.

Ese hallazgo, sumado a una agenda con contactos telefónicos y a una serie de comunicaciones analizadas, permitió reconstruir una red que no solo se limitaba al tráfico de armas, sino que también incluía el movimiento irregular de personas entre Argentina y Chile.

La pesquisa avanzó bajo la órbita de la Unidad de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales Mendoza, con apoyo de la Unidad de Inteligencia Criminal de la misma fuerza. Durante meses, reunieron información, cruzaron datos y siguieron movimientos en conjunto hasta establecer que Neumann operaba desde el inmueble ubicado sobre calle Bandera de los Andes, el mismo de la tarjeta que tenía Mellado.

Ese punto no era casual: según la reconstrucción, funcionaba como base logística para recibir, alojar y redistribuir a personas que ingresaban o salían del país sin pasar por los controles migratorios. Algunos de esos sujetos estaban sospechados de cometer delitos, sostiene la información a la que accedió El Sol.

El esquema tenía una dinámica aceitada. Los traslados se coordinaban previamente, muchas veces con contactos en Chile y en Buenos Aires.

Justamente, en algunos casos, los viajeros eran personas con problemas judiciales o vinculaciones delictivas que buscaban evitar registros oficiales. El cruce de frontera se realizaba por pasos alternativos o mediante maniobras que incluían la complicidad de terceros, como conductores que recogían a los involucrados en puntos cercanos al Paso Cristo Redentor para sortear los controles. Luego, el arribo a Mendoza tenía una parada fija: el hostel de Neumann, señalaron las fuentes consultadas.

La figura de Mellado Figueroa resultó clave para entender el funcionamiento de esa estructura. El chileno, de 30 años, fue detenido el 20 de enero cuando transportaba diez armas de fuego, cargadores y municiones ocultos entre su equipaje.

Su caso avanzó rápidamente en la Justicia federal y terminó en un juicio abreviado con una condena a cuatro años de prisión por acopio ilegal de armas, tal como reveló este diario. Pero más allá de la sentencia, su detención abrió una puerta investigativa mucho más amplia.

Entre sus pertenencias, además de la tarjeta del hostel, los gendarmes encontraron un cuaderno con anotaciones que funcionaba como agenda. Allí había 18 contactos, la mayoría chilenos, algunos con referencias directas al movimiento de armas y otros vinculados a posibles receptores del material en el país vecino.

Uno de los números, agendado como “Pasa Carolina”, coincidía con el teléfono del alojamiento en Guaymallén. Otro, bajo el nombre “Chile (Rodrigo Pasa)”, reforzaba la hipótesis de una red organizada que intervenía en el traslado transfronterizo. Por eso el trabajo en conjunto con la PDI chilena también fue vital para el fortalecimiento de la causa.

También surgió el dato de una mujer apodada “La tucumana”, quien habría actuado como remisera para trasladar a Mellado y a su pareja desde inmediaciones de la ruta 7, en cercanías del paso internacional, hasta la zona urbana, evitando controles. Esa maniobra, según los detectives que trabajaron en el análisis de los datos, no fue improvisada: respondía a una coordinación previa dentro de una estructura más específica.

Con ese entramado ya delineado, la Justicia federal avanzó con las órdenes de allanamiento que se concretaron este miércoles antes de las 6 en distintos puntos de Guaymallén.

La Gendarmería durante las medidas de este miércoles.

El principal procedimiento se realizó en el domicilio de Neumann, en Bandera de los Andes, donde también funcionaba el hostel. Allí, los gendarmes también secuestraron 66 plantas de marihuana, 58 frascos con cogollos que totalizaban unos 9 kilos, semillas, una balanza, una prensa, dinero en efectivo, seis teléfonos celulares y diversos elementos vinculados al cultivo y procesamiento de estupefacientes. Además, incautaron un vehículo y documentación considerada clave para la causa.

El operativo fue ejecutado de manera simultánea y coordinada, con participación de distintas áreas de Gendarmería, en una pesquisa que combinó tareas de inteligencia, análisis de comunicaciones y trabajos de campo.

El resultado fue la detención de Neumann, quien quedó a disposición de la Justicia federal mientras se profundiza la pesquisa sobre el alcance de la organización. Por lo que destacaron las fuentes, “por ahora es la única detenida”.

Atraparon a ladrones VIP por robar baterías de un supermercado

Una pareja de ladrones VIP fue detenido la tarde de este miércoles sospechados de un robo a un conocido supermercado de Luján. Los sospechosos cayeron tras un allanamiento en su casa de Guaymallén, donde se secuestraron baterías para auto que habían…

El nombre de la mujer no era desconocido para los registros policiales. En agosto de 2019 ya había sido detenida en ese mismo domicilio, junto a un hombre, en una causa por el robo de baterías de auto en un supermercado de Luján.

En aquel procedimiento, los investigadores locales habían secuestrado varios elementos sustraídos y un teléfono celular que, según se estableció entonces, era utilizado para comercializar los productos robados por internet.