El policía Darío Jesús Chaves se sentó este lunes en el banquillo de los acusados por el asesinato de la travesti Melody Barrera (27), ocurrido en agosto de 2020 en la Costanera de Guaymallén.

Un jurado popular será el encargado de definir la situación del efectivo, quien arriesga una pena a prisión perpetua por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por odio de género o a la orientación sexual (travesticidio), por la función de policía, ensañamiento y alevosía.

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Además, se trata de un caso inédito, ya que es el primer debate por un travesticidio en Mendoza. Justamente, se lo denomina de esa manera porque la teoría de la fiscal de Homicidios Andrea Lazo, quien lideró la instrucción, sostiene que a Melody la mataron sólo por su identidad de género.

Por su parte, la defensa, a cargo de Pablo Cazabán, argumentó durante los alegatos de apertura que su cliente actuó en legítima defensa, ya que Barrera le sustrajo su arma reglamentaria y hasta le apuntó con la misma.

Esa versión fue plasmada por el propio Pelado Chaves en el expediente, quien reveló que estaba bajo los efectos de estupefacientes y alcohol cuando quiso contratar los servicios sexuales de Melody.

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La declaración del funcionario señala que enfrentó a la travesti para recuperar la 9 milímetros y que sintió que lo iban a atacar, por lo que disparó para defenderse.

Se espera que durante el juicio el acusado tomé la palabra y ratifique ese relato frente a los doce ciudadanos que integran el jurado popular.

Más allá la coartada, existe un testigo presencial que complica a Chaves, quien lo escuchó decir “voy a ir a buscar el arma y cagar a tiros al travesti”, instantes antes del crimen.

Esa prueba fue la clave para que la fiscal Lazo se inclinara por el agravante de odio por razones de género.

El hecho

El asesinato de Melody Barrera ocurrió el sábado 26 de agosto alrededor de las 4.40, cuando se encontraba en el cruce de calles Correa Saá y Costanera, en San José.

La víctima vivía en un departamento cerca de esa intersección, donde residía junto a otras travestis y transexuales que ofrecían sus servicios sexuales en la zona.

De acuerdo con la reconstrucción, hasta ese lugar llegó Chaves a bordo de un Volkswagen Bora oscuro y la abordó con claras intenciones de atentar contra su vida.

El efectivo se bajó del auto y accionó el arma reglamentaria a corta distancia contra la humanidad de Barrera, quien recibió seis impactos de bala en el tórax, surge de la instrucción.

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Las heridas le provocaron la muerte a la víctima en cuestión de minutos y un testigo llamó a la línea de emergencias 911 para alertar sobre el ataque.

Cuando policías llegaron a la escena y comunicaron la situación a los detectives judiciales, la fiscal Lazo activó el protocolo por travesticidio.

En el lugar se levantaron las vainas servidas de calibre 9 milímetros, que se transformaron en una prueba clave para avanzar sobre la identidad del sospechoso.

Además, las imágenes captadas por cámaras de seguridad de la zona comprometieron a Chaves, quien fue detenido el 17 de setiembre. Por aquel entonces, el policía prestaba servicios en la Comisaría 34ª del barrio Bancario de Godoy Cruz.