La víctima del homicidio en el barrio Jardín Aeroparque.

La pelea que terminó con el asesinato de un hombre la madrugada de este lunes en el barrio Jardín Aeroparque de Las Heras tuvo un desenlace inesperado pocas horas después, cuando el caso se encontraba en pleno proceso investigativo. Mientras los investigadores reconstruían el sangriento episodio ocurrido horas antes, uno de los presuntos agresores, cuñado de la víctima, se presentó ante los policías y pidió ser detenido.

Con diversos elementos probatorios, la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos avanzará con la imputación de dos hermanos por el asesinato de Carlos Gastón Arabel Valdez, mientras un tercer sospechoso se encontraba en la mira.

El hecho de sangre se desencadenó en las primeras horas de la jornada en el citado complejo lasherino, que es investigado en jurisdicción de Capital. Un llamado al 911 alertó sobre una violenta pelea entre familiares y movilizó a efectivos policiales.

Cuando los uniformados llegaron al lugar, la víctima ya había sido trasladada por allegados al Hospital Lagomaggiore. Los médicos constataron que presentaba una herida de arma blanca en el tórax y, pese a los intentos por salvarle la vida, falleció pocos minutos después de ingresar.

Las primeras averiguaciones apuntaron a un conflicto que habría enfrentado a Arabel Valdez con tres hermanos que, además, eran sus cuñados. A partir de esa información, personal policial inició una serie de medidas para localizar a los sospechosos y esclarecer las circunstancias del ataque.

Mientras la investigación avanzaba, a las 8.15 se produjo una novedad clave. Una mujer llamó al Centro Estratégico de Operaciones (CEO) para informar que en su casa había una persona que quería entregarse por una riña ocurrida horas antes. El aviso llevó a efectivos de la Comisaría 43ª hasta una casa ubicada en el barrio 12 de Mayo, en Las Heras.

Al llegar, los policías encontraron a un grupo de personas reunidas y a un hombre que se mostraba visiblemente alterado. Se trataba de Brian Alejandro Delgado Fernández, de 31 años. Según consta en las actuaciones a las que accedió El Sol, el sospechoso manifestó espontáneamente que quería entregarse.

También aseguró que se había defendido durante una pelea y que se había enterado de que una de las personas involucradas había muerto. Incluso señaló que cómo había ocurrido el hecho.

Los efectivos advirtieron que Delgado Fernández presentaba lesiones compatibles con un enfrentamiento reciente. Tenía heridas cortantes en una muñeca y hematomas en la espalda y en uno de sus brazos. Tras consultar con un ayudante fiscal y con la División Homicidios, fue aprehendido y trasladado para los exámenes de rigor antes de quedar a disposición de Ríos.

Paralelamente, los pesquisas avanzaron sobre los otros dos sospechosos señalados en la causa. Como resultado de los procedimientos realizados durante la mañana, los tres hermanos terminaron inicialmente aprehendidos.

Sin embargo, con el avance de las medidas probatorias y el análisis de la participación de cada uno, la fiscal Ríos resolvió que dos de ellos quedaran vinculados por el homicidio de Arabel Valdez.