Efectivos de la Unidad Investigativa de Guaymallén detuvieron este jueves al policía que se fugó de la Comisaría 45 de Dorrego el miércoles por la tarde, cuando pidió ir al baño y empujó a un colega que se encontraba cerca de él para ganar la calle. Fuentes judiciales señalaron que pasaría al penal en las próximas horas, luego de realizar circuito en la Comisaría Novena de Las Heras.
De acuerdo con información a la que accedió El Sol, los detectives primero habían encontrado el auto en el que se movilizaba durante unos rastrillajes que realizaron en horas de la mañana y luego, minutos después de las 14.20, sorprendieron al oficial principal Jorge Diego Finnemore (43) en un domicilio del barrio El Carmen, cerca de un centro de rehabilitación.
La reconstrucción que realizaron los pesquisas agrega que el efectivo, quien se encontraba en una celda de la dependencia de Dorrego por una causa de desobediencia en contexto de violencia de género –había amenazado a su ex mujer y luego violó una prohibición de acercamiento-, huyó de la comisaría y luego se dirigió en taxi hasta un negocio de calle Adolfo Calle, donde realizaba servicios extraordinarios, para pedir dinero.
Todo este accionar quedó registrado por cámaras de seguridad, imágenes que fueron publicadas por El Sol. Fuentes policiales contaron que al policía le dieron “15.000” pesos y luego se marchó en el vehículo de trabajo con rumbo desconocido. Al parecer, quien le dio el dinero desconocía la situación procesal del oficial.
Esos billetes eran para mantenerse en la clandestinidad, debido a que había escapado de la comisaría sin documentación. Es más, por lo que registró el circuito cerrado de cámaras, vestía una bermuda fucsia y remera blanca.
Además, se destacaba por un yeso en la mano derecha, debido a que habría sufrido lesiones cuando lo aprehendieron el sábado en la casa de la madre de sus cuatro hijos, en el barrio Virgen de la Merced de Guaymallén.
El caso Finnemore, como lo bautizaron los investigadores, se desactivó en poco más de 24 horas. Generó repercusión porque se trató de un policía detenido que huyó cuando solicitó ir al baño en la dependencia donde se encontraba alojado desde hacía cuatro días.
La evasión comenzó a ser instruida por la Justicia y también se inició una investigación administrativa en la Inspección General de Seguridad, para determinar si hubo negligencia o connivencia de los cuatro efectivos que se encontraba en la dependencia al momento de la fuga.
