En la tarde de este miércoles, un policía detenido por desobediencia en una causa de violencia de género se fugó de la Comisaría 45 de Dorrego. Pidió ir al baño y un par de colegas le dieron permiso sin medir las consecuencias, trascendió luego de que El Sol revelara la fuga. Ese momento fue aprovechado para empujar a uno de los efectivos que estaban allí y escapar.
Lo hizo corriendo y no volvió a ser visto hasta minutos después, cuando fue captado por un par de cámaras de seguridad después de bajar de un taxi para ingresar a un negocio donde realizaba servicios extraordinarios. Esas imágenes comenzaron a ser analizadas por los detectives que iniciaron los rastrillajes para intentar dar con su paradero.
Jorge Diego Finnemore es oficial inspector, tiene 43 años y quedó alojado preventivamente en la dependencia ubicada sobre calle Dorrego al 1090 de Guaymallén.
Fuentes policiales detallaron que estaba aprehendido a disposición de la Oficina Fiscal Nº 19 luego de violar una prohibición de acercamiento que tenía con su ex pareja, con quien tiene cuatro hijos de entre 4 y 18 años, luego de una denuncia de amenazas en contexto de violencia de género.
Ante el reciente hecho, se ordenó que un policía quede como consigna en la puerta del domicilio de la mujer por temor a algún tipo de represalia.
Un día antes de escapar había recibido la visita en la comisaría de una abogada y de un comisario retirado que “está ligado a la seguridad de la Municipalidad de Luján”, contaron fuentes del caso a este diario.
Todo parecía normal hasta este miércoles por la tarde. Finnemore vestía un pantalón tipo malla fucsia, zapatillas y remera blanca cuando escapó ante un descuido de los efectivos de la dependencia cuando lo dejaron usar el baño de los uniformados.
Como lleva un yeso en la mano derecha, no podían colocarle las esposas. Desde ese momento se iniciaron los trabajos de búsqueda para intentar arrestarlo. Sin embargo, hasta pasadas las 18 de esta jornada no había novedades acerca de su detención.
Unos ocho minutos después de la fuga, Finnemore fue detectado cuando llegaba en taxi a un negocio donde realizaba servicios extraordinarios. Las imágenes a las que accedió El Sol, que están en poder de los investigadores, lo muestran ingresando al lugar a las 13.23. Al parecer, bajó del vehículo de trabajo y pidió al chofer que lo esperara unos minutos.
Ya en el interior del comercio, se saludó con dos personas y cruzó algunas palabras. Al menos hasta las 13.30 estuvo en ese lugar ubicado sobre calle Adolfo Calle de Guaymallén y luego se retiró con destino incierto.
La Inspección General de Seguridad inició una investigación a los pocos minutos de ingresada la novedad. Personal de Asuntos Internos llegó hasta la dependencia y habló con los policías que se encontraban al momento de la fuga.
Había mucho malestar entre los colegas de Finnemore, debido a que –explicaron– no hubo connivencia para dejarlo escapar, sino que se trató de un hecho de negligencia.
