El posible impacto del fenómeno conocido como “Súper Niño” volvió a poner bajo la lupa la capacidad de respuesta de los bomberos voluntarios de Mendoza. Con la posibilidad de que las precipitaciones aumenten entre un 30% y un 60% durante la primavera y el verano, la pregunta es si los cuarteles cuentan con el personal, los vehículos, las herramientas y la infraestructura necesarios para afrontar una emergencia que podría generar inundaciones y aluviones.
Desde Defensa Civil aseguraron que existe un esquema de controles periódicos para conocer con qué recursos cuenta cada asociación. Sin embargo, desde los propios cuerpos de bomberos reconocieron que existen diferencias entre los cuarteles y que algunos elementos, principalmente los destinados al rescate acuático, necesitan ser reforzados.
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El director provincial de Defensa Civil, Daniel Burrieza, explicó que los cuarteles son sometidos a dos inspecciones anuales, en las que deben informar la cantidad de personal disponible y el equipamiento, las herramientas y los vehículos con los que cuentan.
Este relevamiento permite determinar cuáles son las instituciones que se encuentran en condiciones de responder ante una emergencia y cuáles presentan limitaciones operativas.
El pedido por recursos
Desde Bomberos Voluntarios de Luján de Cuyo señalaron que, en términos generales, los cuarteles tienen capacidad para responder ante emergencias, aunque esa preparación no es uniforme y depende de los recursos disponibles y de la cantidad de personal que tenga cada institución.
Ante la posibilidad de tener que enfrentar una catástrofe de gran magnitud, plantearon la necesidad de conformar una mesa de trabajo específica que permita anticipar escenarios, coordinar los recursos disponibles y establecer protocolos para actuar cuando varias zonas de la provincia requieran asistencia al mismo tiempo.
Uno de los principales puntos de preocupación está relacionado con el rescate acuático.
El cuartel de Luján de Cuyo cuenta con un gomón inflable, una herramienta especialmente importante debido a que dentro de su zona de cobertura se encuentran sectores como El Carrizal y Potrerillos.
Sin embargo, desde la institución señalaron que no todos los cuerpos de bomberos voluntarios de Mendoza disponen de embarcaciones propias. En caso de inundaciones de gran magnitud, esto obligará a coordinar los recursos con otros organismos que tengan equipamiento adecuado.
En la misma línea se expresó Fernando Sáez, jefe del cuerpo activo de Bomberos Voluntarios de Godoy Cruz, quien aseguró que los bomberos están preparados para intervenir y recordó que esa capacidad quedó demostrada durante tres grandes inundaciones ocurridas entre diciembre y enero.
En aquellas situaciones, las dotaciones tuvieron que intervenir ante fuertes precipitaciones, canales aluvionales y descargas de agua.
Sin embargo, Sáez también marcó una de las principales necesidades que presenta Mendoza: reforzar el equipamiento para rescates acuáticos.
El jefe de bomberos explicó que, a diferencia de provincias que tienen una exposición mayor a este tipo de emergencias, no todos los cuarteles cuentan con gomones y motores fuera de borda.
Además, no todas las instituciones poseen un departamento especializado en rescate acuático, aunque algunos cuarteles ya cuentan con personal capacitado y elementos específicos.
Esta diferencia de recursos podría convertirse en un factor determinante ante un evento meteorológico extremo que afecte simultáneamente distintos puntos de Mendoza.
Los operativos
Frente a este escenario, el Gobierno provincial también cuenta con recursos propios para reforzar los operativos.
Burrieza explicó que Bomberos de la Policía de Mendoza dispone de embarcaciones en distintos espejos de agua de la provincia, que pueden ser utilizadas de acuerdo con las necesidades que surjan en cada región.
La estrategia, en caso de una emergencia de gran magnitud, apuntó a coordinar los recursos de los bomberos voluntarios con los de la Policía, Defensa Civil y otros organismos que intervienen en situaciones críticas.
El desafío será que esa coordinación pueda funcionar cuando exista una demanda simultánea de asistencia en diferentes departamentos.
El personal, otro de los factores
Además del equipamiento, la capacidad de respuesta de los bomberos voluntarios depende directamente de la cantidad de efectivos disponibles en cada cuartel.
Por este motivo, Defensa Civil diferencia entre las asociaciones que están formalmente autorizadas para funcionar y aquellas que además cuentan con la certificación que acredita que se encuentran en condiciones operativas para salir a una emergencia.
La ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, explicó que esta distinción es importante porque una asociación puede estar autorizada, pero no necesariamente encontrarse en condiciones de intervenir en un incendio, un rescate o una catástrofe.
Defensa Civil realiza auditorías para determinar esas condiciones y conocer cuál es la capacidad real de respuesta de cada institución.
El fenómeno del “Súper Niño”
La preparación cobra mayor importancia frente al escenario meteorológico previsto para los próximos meses.
La Provincia estimó que las precipitaciones podrían incrementarse entre 30% y 60% durante la primavera y el verano, con especial atención sobre octubre y noviembre.
Un escenario de estas características podría provocar inundaciones, desbordes de canales, aluviones, derrumbes, cortes de rutas y aislamiento de poblaciones, además de requerir rescates simultáneos.
Por eso, más allá de la capacidad individual de cada cuartel, uno de los principales desafíos será la coordinación de todos los recursos disponibles.
El sistema TETRA
En este contexto, el Gobierno anunció que avanzará en la extensión del sistema de comunicaciones TETRA a la totalidad de las asociaciones de bomberos voluntarios que estén autorizadas para operar.
La medida buscó solucionar uno de los puntos centrales de cualquier operativo de emergencia: mantener comunicadas a las distintas dotaciones y organismos que trabajan en el mismo lugar.
Rus detalló que el objetivo es que los bomberos puedan comunicarse directamente con los Centros Estratégicos de Operaciones y conocer en tiempo real el estado de las distintas unidades.
Hasta ahora, el sistema había sido entregado a una parte de los bomberos voluntarios. La intención es alcanzar al 100% de las asociaciones autorizadas.
Esto sumado a que la herramienta permitirá mejorar la trazabilidad de los recursos y conocer los desplazamientos de las unidades, información que puede ser utilizada para planificar necesidades como combustible y distribución de recursos.
Qué es el TETRA
El TETRA es un sistema de comunicaciones inalámbricas destinado a la coordinación de organismos de seguridad y emergencia.
En Mendoza cuenta con cobertura prácticamente en todo el territorio provincial y funciona las 24 horas, los 365 días del año.
La red permite que distintos organismos puedan trabajar sobre una misma plataforma durante una emergencia. Actualmente participan Policía, Bomberos, Servicio de Emergencias Coordinado, Gendarmería, Defensa Civil, municipios, Vialidad y Metrotranvía, entre otros.
