Tras el escándalo protagonizado por legisladores de Unión por la Patria y La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados, el diputado mendocino Julio Cobos dialogó con LVDiez y se refirió a la situación de parálisis que atraviesa el Congreso. “Vivimos otro bochorno más. Uno se siente tan incómodo en las sesiones porque casi todas terminan mal”, expresó con evidente malestar.

Cobos explicó que el gobierno nacional, pese a no tener mayoría, recibió las presidencias de las comisiones más importantes por una cuestión de usos y costumbres, con la expectativa de que estableciera prioridades legislativas. Sin embargo, según afirmó, esa potestad se convirtió en una herramienta de bloqueo sistemático. “Ejercen un poder de veto que impide que el Congreso funcione. No hay sesiones ordinarias y las comisiones no trabajan”, manifestó.

Frente a ese panorama, la única vía que queda disponible, detalló Cobos, es solicitar sesiones especiales para tratar proyectos y emplazar a las comisiones a que emitan dictamen. “He visto muy pocas veces esto. Nos vemos obligados a pedirle al presidente de cada comisión que al menos convoque, estudie y saque algún dictamen”, agregó.

El diputado también analizó lo sucedido este miércoles en el recinto, cuando se abordaron temas como el financiamiento del Hospital Garrahan y las universidades nacionales, dos iniciativas promovidas por Unión por la Patria. Tras la votación de esos proyectos, la oposición kirchnerista se retiró del recinto -no sin antes generar un escandaloso ida y vuelta con el oficialismo-, lo que dejó sin quórum la posibilidad de votar los emplazamientos a comisiones propuestos por otros bloques.

“Hay bloques que, si no están los temas que les interesan, votan lo suyo y después rompen la sesión. Unión por la Patria termina siendo funcional a La Libertad Avanza, y viceversa. Los extremos siempre se juntan, reflexionó Cobos, quien denunció que esta conducta obstruye el tratamiento de numerosos proyectos de ley, muchos de los cuales cuentan con amplio consenso.

Sobre la moción vinculada al escándalo de Libra, que no estaba prevista en el orden del día, Cobos explicó que había existido un acuerdo previo en labor parlamentaria para priorizar los emplazamientos propuestos en la sesión especial. “Se estableció que cualquier moción nueva iría al final de la lista, por sentido común. Pero tras aprobar Garrahan y Universidades, comenzaron con las estrategias para romper la sesión, denunció.

En su crítica al oficialismo, el radical aseguró que el Ejecutivo está legislando más de lo que administra, y recordó que en lo que va del año se aprobaron apenas siete leyes, mientras que el gobierno de Javier Milei dictó 21 Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU). “El gobierno critica al kirchnerismo pero no corrige ninguna de las herramientas que hoy le resultan útiles. Seguimos con DNU que abarcan todas las áreas del Estado, como el 70/23. Eso ya es un abuso”, señaló.

En ese sentido, volvió a reclamar una reforma al tratamiento legislativo de los DNU, para que sean aprobados por ambas cámaras, y no solo por una. “Estoy dispuesto a que se aplique desde el último día de mandato de Milei, pero corrijámoslo. Es una cuestión de transparencia institucional”, subrayó.

Cobos adelantó que su bloque insistirá con una nueva sesión el próximo 6 de agosto, en la que buscarán avanzar con los dictámenes de Garrahan y Universidades, así como emplazar nuevamente a las comisiones. También anticipó que se podría incluir un proyecto de declaración por el conflicto legal en torno a YPF.

Por último, contó que ya tenía información previa sobre la estrategia del kirchnerismo. “Carla Carrizo (UCR) me había dicho que se iban a retirar después de votar esos dos temas. Me comuniqué con algunos legisladores para confirmar y se cumplió. Les advertí que iban a terminar siendo funcionales a quienes tanto critican”, concluyó.