El presidente Javier Milei encabezó este viernes una reunión de casi dos horas en la Quinta de Olivos junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y al canciller Pablo Quirno, con el objetivo de revisar el rumbo de la gestión y avanzar en la estrategia legislativa que el Gobierno pretende impulsar en el Congreso durante las próximas semanas.

El encuentro se produjo en un contexto político delicado para la Casa Rosada, atravesado por la investigación judicial que involucra a Adorni y por las tensiones internas dentro del núcleo de poder libertario. En ese escenario, el oficialismo busca recuperar centralidad política y retomar la iniciativa parlamentaria con una batería de proyectos orientados a profundizar el programa de reformas económicas.

Entre las iniciativas analizadas figura el denominado Súper-RIGI, una ampliación del régimen de incentivos a las grandes inversiones que el Ejecutivo considera clave para atraer capitales externos y acelerar proyectos estratégicos vinculados a energía, minería e infraestructura. La propuesta apunta a consolidar condiciones de estabilidad fiscal y regulatoria para sectores considerados prioritarios por el Gobierno.

También formó parte de la agenda un paquete de desregulaciones impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, conducido por Federico Sturzenegger. Las reformas incluyen modificaciones en los mercados de seguros, inmobiliario y de capitales, con el objetivo de reducir regulaciones y flexibilizar el funcionamiento de distintas actividades económicas.

En paralelo, durante la reunión también se abordaron asuntos vinculados a política internacional y coordinación financiera, en momentos en que el Gobierno busca sostener el respaldo de inversores y organismos externos mientras intenta acelerar la aprobación de reformas estructurales en el Congreso.