En una nueva jornada del megajuicio contra el suspendido juez federal Walter Bento, el Tribunal Oral Federal N°2 (TOF 2), presidido por la magistrada Gretel Diamante, rechazó un nuevo pedido de apartamiento contra el fiscal Dante Vega, quien lideró la investigación que tiene en el banquillo de los acusados a más de 30 personas.
Además de esta resolución, declararon una subcomisario y un comisario general que hicieron diversas medidas que permitieron conocer detalles de importancia sobre el accionar de la presunta organización que lideraba Bento.
La recusación había sido presentada en la audiencia de este miércoles por parte del abogado Luciano Ortego, señalado como uno de los organizadores de la presunta asociación ilícita que lideraba Bento.
El Tribunal se comprometió a analizar la solicitud y tomar una determinación este jueves. Pero antes de que las juezas Diamante, María Carolina Pereira y Eliana Rattá anunciaran su decisión, Vega se defendió de las acusaciones por la supuesta falta de objetividad durante su investigación.
En primer momento, consideró que la decisión Ortego y de otros procesados de ejercer sus propias defensas materiales genera confusión. Luego agregó: “Voy a contestar este nuevo ataque con respecto de mi actuación como fiscal en esta causa, en relación con la objetividad”.
En tal sentido, dijo que no se trata de un reclamo nuevo ya que había sido presentado en abril de 2021 por Bento y su esposa, Marta Boiza. “Ese planteo fue rechazado por el juez federal, por la Cámara Federal y por la Cámara Federal de Casación Penal. Cinco jueces rechazaron el planteo al comienzo de la instrucción de este trámite”, insistió el fiscal.
También recordó que cuando comenzó el debate, Bento y otros procesados interpusieron una nueva recusación en su contra, que también fue rechazada por el propio TOF 2. “Esta cuestión ya ha sido tratada y descartada como planteo en mi contra por falta de objetividad”, destacó Vega, que también contestó las acusaciones sobre su presunto interés personal en la megacausa.
“Ortego dijo que se advierte que yo estoy aquí para defenderme. Tampoco es nuevo esto. Esta línea ya la esgrimió el abogado de (Jaime) Alba, que afirmó que estoy interesado en venir a este juicio porque quiero defender mi cargo, mi libertad y mi patrimonio. También el abogado Villegas señaló en un escrito que ‘claramente estamos ante un fiscal interesado. El desarrollo de este debate probablemente acarree graves consecuencias para el fiscal Vega, no solo funcionales sino judiciales: su libertad'”, lanzó Vega.
“Decir que he comenzado a defenderme no hacen a la cuestión de mi objetividad como fiscal. Mi presencia es una cuestión institucional, no personal”, añadió Vega, quien destacó que los pedidos de Alba y Villegas también fueron rechazados.
Vega cerró su mensaje solicitando al TOF 2 el rechazo de la recusación de Ortego y su confirmación como fiscal en la causa. Esa fue justamente la decisión que anunciaron las magistradas, luego de un cuarto intermedio.
La audiencia se retomó con la declaración de la subcomisario Verónica Abaca, quien intervino en la investigación por la desaparición de Diego Aliaga, el despachante de aduanas asesinado quien, de acuerdo con la investigación, era el nexo de la asociación ilícita.
Abaca declaró como testigo e informó que su trabajo en esa causa fue analizar el contenido del teléfono de Walter Bardinella Donoso, un narcotraficante condenado. Ese celular se transformó en una prueba clave para los investigadores, ya que los mensajes extraídos del aparato revelaron que existía una presunta red dedicada a sacar presos de prisión a cambio de miles de dólares en coimas que llegaban al juzgado federal de Bento.
Bardinella Donoso fue detenido el 6 marzo del 2020, por el secuestro de un cargamento de poco más de 244 kilos de marihuana incautados en agosto del 2015 en San Rafael. Su celular fue incautado por la Policía contra el Narcotráfico (PCN), que realizó un primer informe. “Se solicitó un nuevo análisis de la información que se había obtenido de ese teléfono, en procura de algún dato que podría ayudar en la búsqueda de Aliaga”, explicó Abaca.
El aparato se encontraba abierto, sin claves, libre para que lo inspeccionaran. Esto permitió conocer que mantenía conversaciones diarias con un abogado de su confianza: Ortego.
“Era una relación de amistad que tenían Ortego con Bardinella Donoso, eso se podía apreciar en los mensajes de textos y de audios”, recordó la policía. Además, destacó que ambos tenían una cierta rivalidad o disputa con Aliaga, al que siempre mencionaban como “Gordo” o “Fernández”.
“Aparentemente, a Aliaga lo querían sacar del medio de un negocio, de algo que tenían”, expresó la testigo, quien resaltó “una conversación en particular que reflejó que lo querían quebrar y sacar” al ex despachante de aduanas.
Algunos de los mensajes de voz que intercambiaron Ortego con Bardinella Donoso fueron reproducidos en la audiencia. Abaca contó que en esas conversaciones “hablan de una persona que nombran como el ‘gran jefe’ que sabía todo lo que pasaba, pero no supimos a quién se referían”.
También mencionaron al “número uno” y dejaron en claro que “el ‘gran jefe’ está en todo, no hay cosas ocultas con él”. Para los investigadores, ese “gran jefe” y “número uno” es Bento.
En el celular de Bardinella Donoso estaban agendados los números de tres policías, entre ellos el del comisario Gabriel Moschetti, guardado bajo el alias Moncho, que también está procesado en esta causa.





El rol de comisario
El comisario general Marcelo Rivera, actualmente jefe de la Distrital VI de la Policía de Mendoza (Las Heras, Guaymallén y Lavalle) y con reciente pasado como máximo responsable de la PCN, también declaró en el debate que mantiene al juez Walter Bento en el banquillo y complicó al efectivo que fue detenido y procesado en la megacausa, el citado Moncho Moschetti.
De acuerdo con el trabajo que realizaron, dedujeron que este efectivo con rango de comisario mantenía contacto con algunos hombres del hampa para pasarle información sobre investigaciones y allanamientos en su contra.
Rivera también fue contundente al señalar antes las partes que, luego de analizar el teléfono clave de la instrucción que el comisario Moschetti se encontraba entre los contactos de ese aparato.
No sólo eso: Rivera explicó a la fiscal de Cámara María Gloria André que detectaron que existían -al menos- 31 comunicaciones a través de la aplicación Telegram entre el narco Bardinella y Moschetti, quien era por esos días titular de la Delegación de la PCN en el Valle de Uco.
En la investigación del Bentogate existen pruebas que confirman que, gracias a la información calificada que aportaba el comisario, quien está procesado como integrante de la asociación ilícita, hubo una fuga masiva de acusados de contrabando (seis de catorce imputados) que eran investigados por la PCN a fines del 2019.
Durante su exposición, el comisario general Rivera explicó también que el llamado nexo de la organización, Diego Aliaga (asesinado en julio del 2020) era informante policial. Y confirmó uno de los hechos más graves de la instrucción, el que sostiene que Moschetti se hizo presente en el área donde peritaban el teléfono de Bardinella -Medios Técnicos de la PCN- con la idea u objetivo de conocer qué tipo de información habían encontrado en el celular.
Una principal que trabaja en esa área puso en conocimiento de los movimientos extraños de Moschetti a su superior Rivera, quien decidió resguardar el aparato cuando ya existían sospechas de la existencia de una banda importante y solicitar su traslado de para que dejara de permanecer a la PCN.
